¿PODRÉ VOLVER A ESCRIBIR CON LA MANO DERECHA?. Pronóstico funcional de la mano hemipléjica.

 

¿Cuántas veces os habéis visto en la tesitura de tener que contestar a una pregunta de este tipo? A veces el paciente quiere recuperar la misma funcionalidad que poseía antes del Daño cerebral pero nosotros contemplamos una mano cerrada cuyos dedos se mueven en bloque y nuestra experiencia nos dice que esa mano no volverá a escribir. ¿Cómo explicárselo al paciente?

Lo primero de todo, respetando la fase de duelo en la que se encuentra la persona. La discapacidad es una pérdida dolorosa que requiere un proceso de adaptación. Si aún está en fase de negación, una confrontación directa con la realidad puede ralentizar o frenar el proceso de ajuste a la nueva situación. Una forma de saber en qué fase está el paciente es devolverle la pregunta: ¿Tú qué crees? Entonces veremos si el paciente niega la situación real o está empezando a regatear o incluso a asumir y aceptar cierto grado de discapacidad. Si te contesta que ya ha pensado que a lo mejor tiene que aprender a firmar con la mano izquierda es que ya ha superado la fase de negación.

Hace muchos años, en unas jornadas de la AETB (Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath), señalaron tres requisitos necesarios para que una mano tenga un pronóstico funcional esperanzador después de un daño cerebral. El conocer estos tres requisitos a mí me ha ayudado en este tiempo a explicar a los alumnos, a los pacientes y a mí misma qué puedo esperar de una mano hemipléjica. Estos son los tres requisitos:

  1. Capacidad de movimiento selectivo de los dedos. Si el paciente quiere mover el dedo índice, aunque el movimiento sea mínimo, que mueva solo ese dedo es un signo de buen pronóstico. Si cuando quiere mover un dedo, cierra toda la mano en bloque, el pronóstico es peor.
  2. Sensibilidad conservada. Si es capaz de sentir el roce en las yemas de los dedos y la posición de las articulaciones de su mano, el pronóstico es más favorable. Si tiene una afectación grave de la sensibilidad, es difícil que vuelva a utilizar esa mano. Para saber más del tema os remito al artículo del blog ¿Cómo hacer sentir cuando está alterada esta capacidad? https://rhbneuromad.wordpress.com/2014/04/14/como-hacer-sentir-cuando-esta-alterada-esa-capacidad/
  3. Extensión de muñeca. Que la muñeca tenga capacidad de extensión de al menos 0º es importante para posibilitar una oposición efectiva del pulgar necesaria para escribir y tantas otras funciones de la mano. Que el paciente presente una retracción importante de la musculatura flexora que impida incluso llegar a una posición neutra de la muñeca es signo de mal pronóstico.

Espero que conocer estos tres requisitos os ayude como me ayudó a mí a responder a la pregunta: ¿Podré volver a escribir con la mano derecha?.  Te recuerdo que puedes dejar tus comentarios.

Muchas gracias,

Autora: Beatriz Tierno Tierno.

Fuente imagen: http://www.josemira.com/2011/05/%C2%BFcada-cuanto-debo-escribir-en-el-blog/

¿Cómo funciona el cerebro en la adicción al amor?.

Las personas “adictas al amor” son aquellas que se caracterizan por una obsesión perseverante para mantener relaciones románticas que pueden suponer incluso un transtorno de personalidad. Estas personas  parecen tener alteraciones del sistema dopaminérgico.

cerebro-amor

Pero podemos preguntarnos en que zona del cerebro se controla el amor patológico y las relaciones interpersonales tormentosas y adictivas.

El profesor Vineeth P. John MD de la Universidad de Texas acaba de presentar en el Congreso anual de Psquiatría americano un interesante estudio.

El cree que hay que entender el amor patológico desde una perspectiva neurobiológica. La adicción al amor puede considerarse como un transtorno de personalidad maladaptativo. Podrían también incluirse como un transtorno obsesivo-compulsivo, transtorno narcisista o ansioso-depresivo.

A nivel topográfico parece que existen alteraciones a nivel de los ganglios de la base en núcleo caudado, núcleo accumbens  y el área derecha tegmental ventral. Estas son áreas relacionadas con la memoria, en la región del hipocampo, región que parece que estar también relacionada con la adicción a las sustancias de abuso como alcohol y tabaco.

Hay 4 sustancias que parecen participar en el amor. La dopamina (participa en el deseo), oxitocina (comportamientos sociales),  las hormonas opioides (que activan la sensación de placer) y la vasopresina ( activa el instinto de protección).

Nos podemos preguntar si los tratamientos aplicados  como el uso de los inhibidores de recaptación de serotonina, buprenorfina, naltrexona o antipsicóticos para tratar estos transtornos estarían realmente indicados o sería más recomendable el aplicar una terapia conductual o neuropsicológica.

American Psychiatric Association’s 2014 Annual Meeting. Abstract NR8-35. Poster presented May 6, 2014.

Autora: Ana Belén Cordal López