Artículo: “MÉTODO HALLIWICK, UNA TERAPIA QUE ROMPE BARRERAS”.

La Terapia Acuática ha sido utilizada desde la edad antigua. Egipto, Grecia y Roma fueron pioneros en difundir las propiedades del agua y sus cualidades curativas.

Esta metodología tan antigua y cada vez más utilizada por los profesionales de la rehabilitaciónneurorrehabilitación, está evolucionando de forma rápida y eficaz.

El trabajo en el agua tiene múltiples ventajas y beneficios para las personas.
Uno de los métodos que comienza a conocerse e incorporan muchos terapeutas de la neurorrehabilitacion, así como centros especializados, es el Método Halliwick, del que escribo hoy.
Aunque también existen otros como, Bad Ragh Ring MetodhAi-chi Clinical, Wathsu o Aqua T Relax.

CÓMO NACE EL MÉTODO HALLIWICK:

Halliwick, es un concepto desarrollado en la década de 1950 para enseñar a niños con discapacidad física a nadar, ser independientes y relacionarse con otros niños en el agua mediante el juego o el deporte.

Fue el ingeniero McMillan, quien diseñó este método. Tras sus estudios de ensayo/error consigue que los niños desarrollen movimientos independientes buscando previamente una buena estabilidad postural. A este proceso, lo llamó Programa de 10 Puntos (programa que detallo más adelante).

En 1963, Mc Millan enseña su metodología en la ciudad Suiza de Bad Ragaz, donde más tarde, Johan Lambeck en 1982, se une a este grupo de investigación creando una línea específica de terapia individual en el agua. Se basa en el programa de los 10 puntos y está dirigido a personas con alteraciones neurológicas, ortopédicas y reumatológicas. De esta forma da lugar a la Terapia Específica en el Agua. (Warter Specific Therapy, WST)

En 1994 se crea la Asociación Internacional de Halliwick (International Halliwick Association, IHA). Y finalmente en 2007, surge una red internacional de Terapia Halliwick (International Halliwick Therapy Network, IHTN) con la finalidad de seguir investigando sobre este método.

CÓMO TRABAJAR EL CONCEPTO HALLIWICK:

Este concepto une el programa de 10 puntos como base de tratamiento a la terapia específica individual de cada patología. Inicialmente se creó para la población infantil, pero con el tiempo la población adulta se beneficia de esta metodología.

La terapia del agua utiliza las propiedades de ésta, tales como la flotabilidad, resistencia, el flujo y la turbulencia en el programa gradual de ejercicios que puede realizar el paciente, según su necesidad o capacidad, aumentando la dificultad.
A través de los efectos del agua, llamados efectos metacéntricos (el punto sobre el cual rotan las fuerzas de la gravedad y flotación), se pueden llegar a trabajar aspectos como el equilibrio, la estabilidad postural, rotaciones, respiración o el aumento de la seguridad y autoestima en el paciente.
El programa de 10 puntos, consta de tres niveles de aprendizaje: ajuste mental, control del equilibrio y el movimiento.

Sobre estos puntos el terapeuta trabaja en base al desapego, de forma que se van retirando los apoyos gradualmente para que el paciente gane autonomía e independencia en el agua.
A continuación presento los 10 puntos de Halliwick, unidos a sus tres niveles de aprendizaje:

Programa de los 10 puntos
Niveles de aprendizaje

1. Ajuste mental y desapego

ajuste mental
2. Control de rotación sagital/desapego Control del equilibrio y desapego
3. Control de rotación transversal/desapego
4. Control de rotación longitudinal/desapego
5. Control de rotación combinada/desapego
6. Empuje/inversión mental/desapego

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7. Equilibrio en calma/desapego
8. Deslizamiento con turbulencia/desapego
9. Progresión simple/desapego
10. Movimiento básico de Halliwick/desapego Movimiento y desapego

El concepto Halliwick sigue las bases del aprendizaje motor y la neuroplasticidad, siendo estos componentes los que dan la posibilidad al paciente de generalizar todo lo aprendido en el medio acuático a la superficie, mejorando su capacidad funcional en la gravedad.

El diseño de objetivos de tratamiento en la intervención de Halliwick y WST, relaciona el programa de los 10 puntos con la CIF, un sistema de clasificación mundial, para estandarizar problemas de salud con valoraciones cuantificables, de forma que se pueda estudiar e investigar en todo el mundo en base a unos mismos criterios.
De esta forma podemos establecer los objetivos y la evolución del tratamiento Halliwick, pudiendo poner en común el trabajo realizado con otros profesionales a nivel mundial.

MI EXPERIENCIA COMO TERAPEUTA OCUPACIONAL.

En mi experiencia como Terapeuta Ocupacional, trabajando principalmente con pacientes adultos con ICTUS y con una evolución mínima de un año y medio, he podido comprobar que los beneficios de la terapia en el concepto Halliwick en el agua les ha ayudado a ganar tono central, capacidad de movimiento en las extremidades, desarrollar estrategias de movimiento, mejorar el equilibrio, ganar capacidad y coordinación respiratoria, ganar autoestima y mejorar su autonomía e independencia, ganado capacidades en las diferentes actividades de la vida diaria. Es un importante complemento que facilita la mejora en los objetivos planteados en su tratamiento rehabilitador.

Brinda la posibilidad de moverse en un medio donde pueden nadar, flotar, saltar, hundirse bajo el agua, mejorar su capacidad de resistencia aeróbica, ganar fuerza en hemicuerpo afecto y aprender a encontrar su equilibrio y paz interior. Es un momento especial dentro de su rutina diaria donde ellos son los protagonistas, ganando autonomía e independencia.

Hemos de tener en cuenta que la temperatura del agua es importante a la hora de realizar esta terapia. Ha de estar entre 26 y 34 grados para que el paciente se sienta a gusto en el agua y se pueda trabajar correctamente.

Por todo ello recomiendo, siempre que su médico autorice, el trabajo con profesionales de la salud, un Terapeuta Ocupacional o un Fisioterapeuta formados en Terapia Halliwick, quienes sabrán cómo realizar un buen abordaje terapéutico de forma guiada y controlada.
A continuación muestro unas fotos donde podemos hacernos idea de cómo se trabajan algunos ejes.

Rotacion longitudinal: éste se realiza en el eje axial, facilitando el volteo dentro del agua.

longitudinal
Rotación sagital: es la que nos va a ayudar en los alcances. El entrenamiento dentro del agua, facilitará al paciente el alcance de cosas de su alrededor en las diferentes ADV’s.

rotacion sagital 2
Rotación transversal: se inicia en posición supina, pasa por sedestación y termina en bipedestación.

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Rotación combinada: combina los ejes. Da seguridad al paciente en caso de que pierda el equilibrio.

Os quiero comentar, que recientemente ha salido a la venta el Libro de “TERAPIA ACUÁTICA. ABORDAJES DESDE LA FISIOTERAPIA Y LA TERAPIA OCUPACIONAL” de ediciones Elsevier.

Fuentes donde podéis encontrar más información.
http://retacua.es
http://www.halliwick.net
http://clinicalaichi.org
http://teracuamx.webs.com
libro de neorrehabilitacion

Autora del artículo: Susana Montesinos Burgos. Terapeuta Ocupacional especializada en Neurorrehabilitación.

Email de contacto: s.montesinos@hotmail.com

Tras una afectación de la comunicación a consecuencia de una lesión cerebral, ¿existen alternativas al habla para poder comunicarnos?

Actualmente existen los llamados SACs (sistemas alternativos de comunicación) que tienen la función de suplir al habla cuando ésta se encuentra afectada por múltiples causas.  Entre las que más nos encontramos en las unidades de daño cerebral son las Afasias Motoras que cursan con Apraxia del Habla o Anartrias.

Como podréis deducir, cuando hablamos de una afectación de la comunicación y hablamos de alternativas al habla, nos referimos principalmente a personas que mantienen preservadas sus capacidades cognitivas dentro de unos límites (comprensión, atención, memoria, percepción…), los cuales les permiten poder utilizar dichos sistemas. Como ejemplo podríamos citar una persona que presenta una afasia con mayor afectación de la comprensión, que además cursa con anosognosia (no es consciente de lo que le ha pasado ni de sus déficits a consecuencia de ello como un problema de comunicación). Dicha persona no entenderá el uso de un sistema alternativo y no se beneficiará de él porque no cree que tenga ningún problema. Por tanto no todas las personas que presentan alteraciones de la comunicación pueden usar un SAC, deben cumplir una serie de requisitos a nivel cognitivo como los citados anteriormente.

Existen multitud de sistemas alternativos o aumentativos de comunicación y la elección de uno u otro vendrá determinado por variables individuales de cada usuario. Los sistemas alternativos de comunicación más utilizados en el ámbito del daño cerebral adquirido, son los sistemas gráficos y éstos a su vez se dividen en: pictográficos y logográficos.

Dependiendo del sistema al que se pueda acceder, nos podemos encontrar con limitaciones en relación al sistema oral, como por ejemplo que en ocasiones están supeditados al vocabulario cerrado del mismo y no contemplan de forma adecuada conceptos abstractos y como consecuencia, el usuario se encuentra con una barrera que no termina de hacer su comunicación del todo funcional como cuando antes hablaba y podía decir cualquier cosa. Esto pasa habitualemente en los SAC pictográficos. Los elementos que componen el sistema suelen ser pictogramas (es un signo que representa esquemáticamente un símbolo, objeto real, acción, emoción, persona, lugar, concepto…) y éstos suelen ser limitados. No obstante, suponen un antes y un después para que puedan trasmitir sus demandas básicas o sus emociones, en su día a día. Los pictogramas se agrupan en categorías semánticas (categorías gramaticales) y se combinan para formar enunciados (morfosintaxis). La mayoría de estos sistemas actualmente cuentan con salida de voz, por tanto una vez creado el mensaje puede ser reproducido mediante salida de voz para ser escuchado por los interlocutores.

Ejemplos de sistema pictográfico disponibles para ordenador o dispositivo tipo Tablet:

  • CPA (Comunicador Personal Adaptado)

https://play.google.com/store/apps/detailsid=com.comunicador.cpa&feature=search_result#?t=W251bGwsMSwxLDEsImNvbS5jb211bmljYWRvci5jcGEiXQTICO

  • TICO.

  • Sitema Plaphoons:

Aquí teneis una imagen del sistema plaphoons que es una herramienta para crear comunicadores desarrollada por el equipo de Poyecto Fressa.

picto3

y un video donde poder ver el manejo del sistema disponible para tablets.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=5zWcfGl7PuA

Si la afectación cognitiva es menor y mantiene mayor número de capacidades preservadas, podemos acceder a un sistema de comunicación logográfico, que utiliza símbolos más parecidos a la escritura como el sistema BLISS y por supuesto si mantiene la lectoescritura, los alfanuméricos. La principal ventaja es la edición ilimitada de mensajes. Además estos sistemas también cuentan con salida de voz, por lo que una vez editado, se reproduce y no requiere que el interlocutor esté mirando la herramienta. La principal desventaja de estos sistemas era que solía ser más lenta la elaboración de los mensajes, pero actualmente la mayoría cuentan con herramientas predictivas que hacen que el usuario pueda seleccionar la palabra sin tener que terminar de escribirla. Dichas palabras aparecen por orden de frecuencia de uso de la persona.

Aquí cito algunos de estos comunicadores:

  • Messagetts:

messagens

y video explicativo: http://www.youtube.com/watchfeature=player_embedded&v=AczXmFz0hls

  • PredWin:

Aunque os he citado ejemplos de los SACs que actualmente más se utilizan con soportes tecnológicos de última generación, también existen SACs más rudimentarios que se confeccionan con papel y se personalizan según las características de cada individuo. El ejemplo de SAC logográfico más simple podría ser un papel y un lápiz, donde la persona escribe todo lo que quiere comunicar y como ejemplo de sistema pictográfico podría ser un comunicador tipo álbum de fotos con fotos o imágenes pegadas o impresas que se van señalando para elaborar el mensaje. Entre lo más simple y lo más complejo hay un amplio abanico de posibilidades a elegir.

A modo de conclusión, citaré cuestiones importantes sobre los SACs:

  1. Antes de elegir un SAC el logopeda debe valorar que capacidades tiene preservadas y cuáles alteradas para hacer un filtro y seleccionar el que mejor se adapta a la persona.
  2. Un SAC debe estar lo más personalizado posible a su usuario. Para ello resulta muy positivo que tanto la persona como su entorno se impliquen en la elaboración o edición del mismo.
  3. Los SACs requieren un periodo de adaptación y entrenamiento por parte del individuo y de su entorno. En muchas ocasiones aunque se seleccione bien la herramienta, el usuario o la familia no se adaptan a la misma y no la usan.
  4. El mejor SAC no es el más atractivo estéticamente, el que tiene la última tecnología… es el que le ayuda a comunicarse mejor con su entorno, es el más funcional.

Espero que os haya resultado interesante y os haya animado a pensar que sí existe alternativa.

Lorena Magallón Gonzálvez

Logopeda

ARTÍCULO: “Teorías del aprendizaje en NEURORREHABILITACIÓN, ¿Cómo nos puede ayudar?”

“TEORÍAS DEL APRENDIZAJE EN NEURORREHABILITACIÓN, ¿CÓMO NOS PUEDE AYUDAR?”

Con una mediación efectiva se consigue favorecer y estimular el desarrollo de los procesos cognitivos y emocionales, y modificar las disposiciones neuronales de tal forma que ayuden a la persona a desarrollar aprendizajes significativos, pero, sobre todo, a transferir esos aprendizajes a la vida cotidiana con la mejor adaptabilidad al medio social”. (neurocognitiva.net)


Los terapeutas, familiares y cuidadores de personas con afectación neurológica afrontamos cada día la tarea de crear en la persona afectada nuevo aprendizajes que le ayuden a ser más integrado e independiente. Muchas veces tenemos claro qué nos gustaría conseguir, algunas veces conocemos de dónde partimos, y, no siempre, sabemos cómo estimular el aprendizaje en esa persona.

El contexto en el que más se han formulado estas cuestiones es el educativo, de donde podemos extraer valiosos modelos y teorías del aprendizaje humano que nos sirvan en nuestro cometido para ahorrarnos esfuerzos y frustración, y nos ayuden a llegar lo más lejos posible.

En primer lugar vamos a situar nuestro papel, el de terapeuta, familiar o cuidador interesado en generar un aprendizaje en la persona afectada. A esta figura la vamos a denominar mediador. Y¿cuál es esa mediación que debe de hacer? Pues bien, el mediador actúa entre lo que la persona puede hacer por sí misma y lo que puede llegar a hacer sin ayuda. Esto es lo que se conoce como nivel de desarrollo real (NDR) y nivel de desarrollo potencial (NDP) respectivamente (Vigostsky).

Para ello ha de tener en cuenta varios puntos:

• Cual es el nivel del que partimos
• Cual es nivel que puede llegar a alcanzar la persona
• Como lograr la reorganización de forma que la mediación externa que ejercemos se termine convirtiendo en mediación interna de la persona y se logre la autonomía en esa actividad.

En cuanto al primer punto, es muy importante conocer que capacidades tiene la persona en el momento actual, ya que de aquí partirá todo el proceso. Las evaluaciones propias de cada disciplina, así como la observación del desempeño, nos guiarán en esta estimación. De este modo podremos asegurarnos de que el aprendizaje resulta significativo (Ausubel), esto es, está en conexión con los conocimientos previos de modo que (incluso neurofisiológicamente) sean eficaces.

Para el segundo punto es imprescindible que el objetivo inmediato de aprendizaje que elijamos se ajuste al nivel de desarrollo próximo de la persona. En rehabilitación se habla de objetivos realistas y a corto plazo. Si elegimos uno demasiado sencillo, corremos el riesgo de que no mantenga el interés o bien no se avance tanto como seria posible. Por otro lado, si elegimos uno demasiado exigente, es probable que se frustre y pierda confianza. Por eso es importante que tanto los objetivos globales como los de cada sesión sean ajustados a lo que la persona puede terminar haciendo por sí misma en esa misma sesión (y no a lo que a nosotros nos gustaría o lo que la persona espera de nosotros).

El tercer punto no es menos importante que los dos anteriores. El mediador hace que la persona pase de no poder hacer una tarea, a poder hacerla con su ayuda, hasta por fin realizarla de forma autónoma.Podemos llegar a ello de diferentes formas:

• Haciendo uso de herramientas que apoyen la adaptación del aprendizaje (todo tipo de material, desde un antideslizante hasta una colchoneta).
• Utilizando el lenguaje como mediador del proceso, siempre que sea posible, ya que permite la transmisión de información abstracta. Por ejemplo, si queremos que la persona recapacite sobre lo que se ha conseguido o generalice el aprendizaje a otras situaciones, podemos hacerlo de forma explícita a través del lenguaje. Se puede hacer en forma de explicaciones, más adelante pasar a hacer preguntas que la persona vaya siendo capaz de contestar, para que después pueda plantearse y responder por sí mismo al interiorizarlas.
• Mostrando la acción directamente para que la persona la imite, haciendo demodelos(modelado, aprendizaje vicario), cuando no puede mediar el lenguaje debido las capacidades de la persona o bien cuando resulta más complicado describir que mostrar.

En la práctica se utilizan combinadas según se requiera.

Puede guiarnos en el proceso intervención el concepto de andamiaje (Bruner). Se utiliza esta metáfora para explicar cómo ha de ser la ayuda del mediador: como hacen los andamios de un edificio, aposentan la estructura mientras ésta se va construyendo, siendo transformados según necesite la construcción, para irse eliminando poco a poco hasta que llega el punto en que el edificio se mantiene por sí mismo y las ayudas pueden desaparecer. Asimismo, en rehabilitación, partiendo de una tarea al alcance de la persona, procuramos ayudas a la persona, retirándolas poco a poco y en el momento adecuado para estimular el aprendizaje que permita realizarlo por sí misma, tanto en el desarrollo de capacidades como de actividades.

Otro concepto que nos puede ayudar en este punto es el de aprendizaje mediado (Feuerstein), que es la forma en que los estímulos (externos o internos) son transformados por el mediador que, haciendo uso de su intención, conocimiento y emociones, selecciona y organiza los estímulos adecuados para la persona, de manera que en el futuro logre identificar, seleccionar y organizar los estímulos por sí misma y de forma interna. Incluye la idea de que la implicación intencional y emocional del mediador en el proceso de aprendizaje resulta de vital importancia para promover la motivación en la otra persona. La actitud del mediador, su implicación, y no únicamente las ayudas que presta, son el motor del aprendizaje y cambio. Este concepto lo podemos relacionar con el de presencia terapéutica (que trataremos de desarrollar, si es de interés, en otro artículo).

En la experiencia de aprendizaje mediado (EAM) (Feuerstein) se concibe el proceso de aprendizaje como una experiencia de enriquecimiento y desarrollo por parte tanto del mediador como de la persona. Puede sernos de gran ayuda este concepto, ya que como mediadores nos abre a la experiencia de enriquecimiento que supone este papel, y nos sitúa en una posición que en ocasiones puede cambiar nuestra perspectiva del tratamiento, no solo de dar, sino también ser conscientes de lo que recibimos en ese proceso. Cuando el mediador se implica de forma activa en la tarea, el aprendizaje cobra significado y se involucra la motivación del sujeto. La tarea de aprender es reforzante cuando la persona experimenta que a través de ese aprendizaje pasa a ser capaz de hacer algo que antes estaba fuera de su alcance. Es misión del mediador recapacitar y hacer consciente a la persona de ello siempre que se pueda.

En conclusión, estos conceptos extraídos del contexto educativo, nos pueden ayudar a tener claro qué ocurre y donde nos situamos en cada momento cuando afrontamos la tarea de enseñar a alguien.

Emma Gil Orejudo.  Neuropsicóloga

Email: emma_g10@yahoo.es

Fuente imagen: http://www.canstockphoto.es/hombres-en-andamio-trabajando-cerebro-14488645.html

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Artículo: “Alteraciones cognitivas y funcionales a largo plazo por la Hemorragia Subaracnoidea”

Hoy Jueves, os queremos dejar un artículo escrito por Julia Irene Gutiérrez Ivars, licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, y que cuenta con el Máster Oficial en Neuropsicología de la Universidad de Salamanca. Actualmente, desempeña su labor como psicóloga clínica.

Queríamos agradecer a Julia su colaboración en el blog e invitaros a leer este interesante artículo. Muchas gracias Julia por tu colaboración!

Al igual que Julia, os queríamos invitar al resto de profesionales que trabajáis en el campo de la neurorrehabilitación a compartir vuestras experiencias y artículos para poder crear un espacio abierto, de intercambio de experiencias y de promoción de la neurorrehabilitación desde todas las disciplinas. Animaos a participar, os esperamos!

Y sin más, aquí os dejamos este interesante artículo:

ALTERACIONES COGNITIVAS Y FUNCIONALES A LARGO PLAZO POR LA HEMORRAGIA SUBARACNOIDEA. 

Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos son producto de una extravasación de sangre en el interior de encéfalo, debido a la ruptura de un vaso sanguíneo.

Hablamos de hemorragia subaracnoidea cuando la extravasación de sangre se produce entre la aracnoides (membrana delgada de tejido conectivo fibroso ubicada por debajo de la duramadre) y la pía madre, este fino espacio entre ambas capas se denomina espacio subaracnoideo.

Dibujo

Su incidencia es de 2 a 22 casos, según la población estudiada, por cada 100.000 habitantes. Lo que supone el 9% del total de accidentes cerebro-vasculares.

Pese a ser una cifra pequeña es trascendental, ya que reduce 27% la cantidad de vida productiva en la población activa total (Tsutsumi, Ueki, Morita y Kirino, 2000). Este impacto se debe a que afecta a personas jóvenes, la media de edad de los pacientes es de las más baja dentro de los accidentes cerebrovasculares, en torno a los 55 años (Tsutsumi, et al. 2000). Además, presenta una elevada tasa de mortalidad, el 45% de los casos no sobrevive (Cardentey-Pereda y Pérez-Falero, 2002). Y dentro del grupo que si lo hace, del 20–30% padecen secuelas neurológicas altamente discapacitantes.

 

Dibujo1La etiología más frecuente son los traumatismos y aneurismas, que dañan venas o arterias del espacio subaracnoideo produciendo el sangrado.
En la fase aguda el síntoma principal es una cefalea súbita, además puede haber manifestaciones psíquicas como depresión, apatía o delirios.

Hay una buena documentación sobre el tratamiento, las consecuencias y complicaciones en esta fase, pero ahora nos centraremos sobre las secuelas crónicas a nivel cognitivo o funcional, sobre las que existen pocos estudios. Y es en este punto donde la figura del neuropsicólogofisioterapeuta, logopeda o terapeuta ocupacional cobra una especial relevancia.

La prevalencia de los daños es heterogénea entre los diferentes dominios cognitivos analizados y el porcentaje en cada uno de ellos conlleva rangos muy amplios (como muestra la tabla).

Una de las fuentes de dicho error es que en ocasiones las evaluaciones se realizan de manera unitaria, otra causa es la falta de control del tiempo que ha trascurrido desde que se produjo el daño hasta la administración de la prueba, error que por otro lado demuestra que existe una mejoría a lo largo del tiempo. De hecho, al comparar la severidad del deterioro cognitivo con otras hemorragias intracraneales, la afectación inicial es similar, pero el pronóstico de mejora es mayor en la HSA, debido a la menor edad media de presentación. Por ello, resulta especialmente importante el planteamiento de una buena rehabilitación.

Dibujo2

Aunque el curso temporal de la recuperación cognitiva entre los diferentes dominios es muy variable, destaca la rapidez en la memoria verbal y el lenguaje (encajando con mayores rangos de los datos en cuanto a porcentaje de daño de la tabla 1) que se rescatan en un periodo aproximado de 3 meses, la capacidad de inhibición requiere de un año, atención y flexibilidad cognitiva necesitan periodos superiores al año, y la CV precisa de más de 5 años para su recuperación.

En gran parte de la literatura sostiene que un factor determinante para la recuperación de las capacidades cognitivas y funcionales es el estado de la psicomotricidad. Para la recuperación del lenguaje se indica como buen predictor el estado del mismo en las fases agudas de la hemorragia.

Los resultados de Sheldon y colaboradores (2012) sugieren que los déficits en memoria después de la HSA son producto de daños en componentes ejecutivos, al obtener resultados peores de memoria con pruebas que requieren de funciones ejecutivas. Lo que informa de una posible línea de rehabilitación de la memoria, reduciendo al mínimo las exigencias de las funciones ejecutivas en las tareas de los afectados.

El regreso a la vida laboral no es posible en la mayoría de los casos, aunque se ha logrado aumentar la tasa de reinserción gracias a reducciones de la jornada o en la responsabilidad de los trabajos, en relación a la situación previa al accidente.
Las deficiencias en las Actividades de la Vida Diaria (AVD) y Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD) son notorias, pero existe una subestimación de la prevalencia real debido a que las medidas son principalmente por auto-informe.

Las deficiencias en el rendimiento cognitivo y funcional se complican aún más por los problemas de depresión, ansiedad, fatiga y sueño, destacando la compleja interrelación entre todos ellos junto con los diferentes déficits y las exigencias diarias de cada paciente.

Además, los datos de ansiedad (entendida como un estado de hiperalerta), los fenómenos de pensamientos invasivos, las conductas de evitación y el miedo a la repetición del evento (consecuencias habituales de esta patología), perfilan una vulnerabilidad para sufrir el Trastorno de Estrés Pos-Traumático (TEPT) en pacientes que han sufrido HSA, siendo una cuestión que requiere especial atención para ser evitada.

Todos estos datos nos perfilan la estela por la cual debemos diseñar la rehabilitación en este caso de daños, haciéndose patente la relevancia de un trabajo multidisciplinar y en estrecha colaboración con el afectado y su círculo cercano.

Autora del artículo: Julia Irene Gutiérrez Ivars. Neuropsicóloga.

Referencias Bibliográficas:

Cardentey-Pereda, A. L. y Pérez-Falero, R. A. (2002). Hemorragia subaracnoidea.
Sheldon, S., Macdonald, R. L., y Schweizer, T. A. (2012). Free recall memory performance after aneurysmal subarachnoid hemorrhage. Journal of the International Neuropsychological Society, 18, 334-342.
Tsutsumi, K., Ueki, K., Morita, A., Kirino, T. (2000). Risk of rupture from incidental cerebral aneurysms. Neurosurg, 93, 550-3

Además, os queremos recordar que SÓLO FALTAN 10 DÍAS para el comienzo de nuestro CURSO:

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Artículo: “Técnicas de modificación de conducta en DCA”.

Esta vez, os queremos dejar un artículo sobre “Uso de técnicas de modificación de conducta en pacientes con Daño Cerebral Adquirido”. Realizado por nuestra compañera, Victoria del Amo, neuropsicóloga y especialista en Daño Cerebral.

Muchas gracias Victoria por tu colaboración!!!

Uso de técnicas de modificación de conducta en pacientes con daño cerebral

Imagen relacionada

En la práctica de la neuropsicología con pacientes con daño cerebral y especialmente en el ámbito hospitalario –el cual supone una brusca ruptura con respecto a su vida anterior y en el que normalmente se exige la adaptación a nuevas rutinas, la asimilación de pautas dadas por los terapeutas y en general, la adquisición de nuevos aprendizajes y hábitos-, el uso de las diversastécnicas de modificación de conducta constituye una ayuda útil y eficaz, de uso frecuente, de fácil incorporación, y para la que la participación de la familia y los distintos profesionales que se encuentran involucrados en la atención al paciente resulta indispensables.

En algunos casos y como consecuencia del daño cerebral, las personas pueden emitir conductas agresivas (patrón observable de respuestas /agresivas verbales y/o físicas, que pueden ser auto o heterodirigidas y que aparecen como respuesta a determinados eventos internos y/o externos y suelen estar seguidas de determinadas consecuencias).

El primer paso para modificar esta conducta será establecer cuáles son las variables antecedentes. En muchos casos existirá disconfort interno, una reducción en la capacidad para tolerar la frustración, un umbral bajo de respuesta (sensibilidad) a las distintas estimulaciones, así como una pérdida de repertorios conductuales para manejar distintas situaciones estresantes, entre otras. Tampoco hay que olvidar que habitualmente el paciente con daño cerebral ha experimentado una pérdida considerable, en algunos casos total, de autonomía, y que gran parte de las circunstancias que ahora le rodean son heteroimpuestas.

En estos casos, gran parte del abordaje se va a centrar en el control ambiental con el objeto de prevenir la emisión de este tipo de conductas y en el manejo de contingencias, es decir, en el caso de que aparezcan respuestas agresivas, qué tipo de consecuencia podemos modular que facilite que dichas conductas no se fortalezcan y que tiendan a desaparecer.

Por ejemplo, si un paciente grita y empuja y como consecuencia deja de recibir estimulación, es factible que si no tiene en su repertorio otro tipo de respuesta más adaptativa y la ausencia de esa estimulación le reporta beneficios (deja de experimentar algo que percibe como aversivo), en la próxima situación similar, la respuesta agresiva es probable que se vuelva a desencadenar.

En estos casos, como se mencionaba, gran parte del tratamiento se centrará en identificar antecedentes (facilitadores, desencadenantes) y controlarlos.

Por ejemplo, si se trata de trabajar con un miembro con dolor observaremos el umbral a partir del cual el paciente comienza a dar muestras de dolor y nos moveremos en los límites, sólo incrementando la estimulación de forma gradual; paralelamente, aprovecharemos para entrenar en el paciente en otras respuestas incompatibles con su respuesta normalmente activada, por ejemplo, que nos informe cuando empieza a sentir el malestar. Así mismo, si la conducta se desencadena, habitualmente se dará un tiempo mínimo fuera de estimulación, permitiendo de esta manera rebajar el nivel de activación fisiológica presente y posteriormente se dará una información clara y breve al paciente sobre su conducta y el porqué de su inadecuación. Se le proporcionará al mismo tiempo, la oportunidad de repararla, buscando además el compromiso de evitarlo en el futuro. Inmediatamente después se continuará con el trabajo planteado, de nuevo siempre procurando controlar todas las variables identificadas como desencadenantes o facilitadoras. Esto nos permitirá evitar que exista una consecuencia positiva tras su conducta inadecuada. Además, será recomendable siempre, introducir tareas que por sí mismas sean reforzantes para el paciente concreto, reforzar respuestas espontáneas apropiadas y en general, todo aquello que enriquezca el repertorio de respuestas adaptativas del paciente que, además, nos ayudará a alejarle de aquellas conductas que se desea eliminar.

Otra circunstancia que se da habitualmente es la de peticiones que por su cualidad o frecuencia resultan disruptivas o inadecuadas. Aquellas que no se pueden o no se deben satisfacer y cuya negativa provoca en el paciente un mayor nivel de malestar. Por ejemplo, la demanda de ingesta de líquido fino (como agua) en pacientes con alteraciones en la deglución en los que estaría contraindicada, o las llamadas nocturnas repetidas, así como las peticiones de presencia de un familiar hacia el que se tiene un fuerte apego, o la dificultad para permanecer tranquilos en ausencia de éste.

Al igual que en el caso anterior, el primer paso consiste en delimitar todos aquellos factores que contribuyen a que, por un lado, se desencadene la conducta y por otro lado, que esta se repita en exceso: ¿Es consciente el paciente de sus limitaciones? ¿Recuerda su anterior petición y la respuesta que obtuvo? ¿Es capaz de concentrarse en la tarea concreta que se le ha propuesto, o esta es lo suficientemente motivadora como para poder competir con otras sobreaprendidas?

Según se desprende, normalmente habrá varios aspectos a trabajar. Como base, la rehabilitación de las funciones alteradas, y como parte de las herramientas, el manejo de contingencias que nos ayuden a reducir, aumentar, eliminar o crear nuevas respuestas adecuadas al contexto y que ayuden al paciente a recorrer el camino de su rehabilitación.

En estos casos, suele ser útil que el paciente rellene algún registro observacional que le ayudará a tomar conciencia de su propia conducta y que servirá, así mismo, como paso previo para el control de la misma. Especialmente en aquellos casos en los que no se desea eliminar una conducta sino más bien reducir su frecuencia, se puede proceder controlando los reforzadoresde forma que se vaya espaciando el intervalo entre respuestas. Paralelamente se trabajará la conciencia de enfermedad, y se ayudará con técnicas de relajación.

Es fundamental, antes de plantearse ningún tratamiento de este tipo, hacer un buen análisis de lo que está sucediendo, es decir, cuáles son las variables que intervienen en que se desencadeneuna conducta determinada, cuáles son las contingencias que están actuando comomantenedores y en qué consiste la conducta objeto de modificación.

Si no se ha hecho bien este análisis previo, el tratamiento planteado, en el mejor de los casos no funcionará, y en el peor, provocará un disconfort totalmente innecesario al paciente y podrá fomentar resistencias a futuros tratamientos junto con el desgaste de los participantes en el programa.

Así mismo, como se comentaba, en muchos de los casos de pacientes con daño cerebral se encuentran comprometidas funciones relacionadas con la toma de decisiones, análisis y resolución de problemas, el control de la conducta impulsiva, la conciencia de la propia enfermedad y déficits asociados; la propia alteración en la memoria episódica o déficits atencionales ambos prácticamente omnipresentes, puede desencadenar muchas de las conductas susceptibles de ser modificadas mediante el planteamiento de la modificación de conducta.

En definitiva, además de la implementación de estos programas se deberá trabajar específicamente las funciones superiores que se encuentran alteradas. En cualquier caso, y siempre que sea posible, cualquier cambio que se estime beneficioso para el paciente ha de ser planteado como una opción deseable; como una propuesta que se ofrece ante la cual es el paciente quien decide tomarla o dejarla. Debe ser él quien la haga suya y por lo tanto, la integre como proyecto propio. Frecuentemente, en estos pacientes no es posible apelar al tipo de capacidades mentales requeridas para tomar este tipo de decisiones, por lo que muchas veces no contaremos con toda su implicación consciente; sin embargo, siempre caminaremos junto a él persiguiendo promover su bienestar, su satisfacción y competencia personal.

Guías prácticas de manejo de pacientes con daño cerebral en las que se aborda el tratamiento de las más frecuentes alteraciones conductuales:

VVAA (2009). Rehabilitación de las alteraciones conductuales derivadas del daño cerebral adquirido. FEDACE (Madrid)
VVAA (2008). Guía de manejo cognitivo y conductual de personas con daño cerebral adquirido. IMSERSO (Madrid)
Muñoz, JM y Tirapu, J (2001). Rehabilitación neuropsicológica. Síntesis (Madrid).

Autora: Victoria del Amo. Neuropsicóloga especializada en Daño Cerebral.

Fuente imagen: https://www.pinterest.es/pin/511932682622964342/

Os recordamos nuestro próximo curso que se celebrará próximamente en el mes de marzo:

“Intervención cognitivo-conductual en pacientes con daño neurológico”. Abordaje desde terapia ocupacional /fisioterapia.

  • Del 7 de marzo al 28 de marzo. 50 horas. 
  • Dirigido a: terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas.
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Nuevo artículo: ¿ESPASTICIDAD O RIGIDEZ?

Me acuerdo de una paciente que me contaba que una vez se quejó a su neurólogo porque se le ponía la pierna rígida y el neurólogo la corrigió diciéndola que se la ponía espástica. Mi paciente no entendía nada ya que ella sentía perfectamente su pierna rígida. ¡Sabría ella si su pierna estaba rígida o no! El doctor insistió en que eso que tenía ella era espasticidad. No la explicó nada más y cuando volvió a revisión, al cabo de al menos seis meses, el doctor la preguntó qué tal estaba y si notaba la pierna rígida. La mujer le corrigió diciendo: ¡Querrá decir usted espástica, doctor!

Esta es una confusión común. Tanto espasticidad como rigidez quieren decir hipertonía, aumento del tono basal del músculo, dureza a la hora de realizar movimientos. Ahora bien, hay diferencias entre ambas que ahora veremos. Desde luego la palabra rigidez estaba dentro de nuestro vocabulario antes de dedicarnos a la neurorrehabilitación  o padecer una enfermedad neurológica, mientras que la palabra espasticidad no formaba parte de nuestro registro previo.

Hay que entender que el lenguaje es importante para entendernos con los usuarios que acuden a nuestros servicios. Si corregimos a una persona y la decimos que tiene espasticidad en vez de rigidez, hemos de dedicar al menos unos minutos a que comprenda la diferencia. De esta forma en sucesivas ocasiones hablaremos un lenguaje común y la comunicación será más fluida con lo que mejorará también la adherencia al tratamiento y la motivación.

Veamos ahora la diferencia entre ambos conceptos sabiendo que ambos son dos formas de hipertonía.

La espasticidad es característica de la lesión de las vía piramidal (por ello hablamos de síndrome piramidal). Esta vía neurológica es la que transmite las señales motoras directamente desde la corteza cerebral motora hasta la médula espinal contralateral. Es decir, es una vía directa. Por ello decimos también que la espasticidad se origina por la lesión de la motoneurona superior, es decir, la que sale de la corteza motora hasta llegar a su sinapsis (conexión) en la médula espinal.  La lesión incluye también a las interneuronas inhibidoras. Al no funcionar correctamente estas interneuronas que inhiben, se provoca una exagerada respuesta motora. Por ello se elimina el tono muscular normal debido a la falta de inhibición, con lo que habrá demasiada excitación.

Este exceso de excitación hace que el tono esté aumentado de forma que si la persona quiere realizar voluntariamente un movimiento, nota una resistencia o dureza que le dificulta su realización. Además, esta hipertonía provoca un aumento exagerado de los reflejos miotendinosos. Es decir, si das un golpecito en el tendón rotuliano (en la rodilla) de una persona con espasticidad, lo más normal es que el movimiento de la pierna sea exagerado. La respuesta refleja está exagerada por la falta de inhibición.

Decimos también que la espasticidad es un aumento de la resistencia muscular dependiente de la velocidad. Con esto queremos señalar que cuanto más rápida sea la velocidad con la que quieres mover un segmento, mayor será la resistencia. Por ello, a la hora de movilizar a personas con espasticidad, es muy importante hacerlo despacio y suavemente.

Existe una característica para reconocer  la espasticidad que es el famoso “signo de la navaja”. Al hacer un estiramiento suave, al inicio del movimiento notamos una resistencia, que posteriormente cede de forma más o menos intensa. Ya sabemos que si movilizamos de forma brusca, la musculatura va a reaccionar con más espasticidad, mientras que si lo haces suave y lenta, el músculo cede.

navaja

HTTP://WWW.IDIBUJOSPARACOLOREAR.COM/DIBUJOS-DE-NAVAJAS-PARA-COLOREAR

La rigidez, sin embargo, es característica de la lesión de la vía extrapiramidal (por ello hablamos de síndrome extrapiramidal). Esa vía motora es indirecta y cuenta con sinapsis en otros núcleos grises como son los ganglios basales. La afectación de esta vía extrapiramidal también provoca hipertonía pero de características diferentes a la espasticidad. En este caso llamamos rigidez a la resistencia al desplazamiento pasivo de un segmento corporal. La rigidez extrapiramidal es una resistencia de tipo cérea (como si el segmento fuera de cera). Es una resistencia homogénea o uniforme a lo largo del desplazamiento o puede ofrecer resaltos intermitentes, como si la resistencia cediese a escalones. a este fenómeno lo llamamos ” signo de la de rueda dentada o del caño de plomo”. Además, la rigidez, suele darse junto a otros síntomas frecuentes en lesiones de los ganglios de la base como son la bradicinesia (lentitud de los movimientos) o el temblor de reposo, característicos de la enfermedad de Parkinson.

rueda dentada

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Ahora sabemos que, tratándose de dos tipos de hipertonía, la espasticidad y la rigidez tienen una casusa diferente (lesión piramidal o extrapiramidal). Y sabemos también que mientras el “signo de la navaja” es característico de la espasticidad”, el “signo de la rueda dentada” o la resistencia cérea son típicos de la rigidez extrapiramidal.

Autora del artículo: Beatriz Tierno Tierno. Terapeuta Ocupacional, Fisioterapeuta, formada en PNL, hipnosis y otras terapias afines.

E-mail: beatriztiernotierno@gmail.com

Pensando en DISCAPACIDAD, personas y entorno…

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En este post os quiero hablar de la discapacidad, o mejor dicho, del reconocimiento del grado de discapacidad; ya que puede resultar bastante habitual confundirlo con otros conceptos como dependencia o incapacidad laboral…

En concreto, el término discapacidad (que no minusvalía…) hace referencia en líneas generales a la dificultad que encuentra la persona (a raíz de una condición de salud dada) para relacionarse/desenvolverse en su entorno.

Resulta sumamente importante atender a esta perspectiva puesto que es la que determina una visión global en la que se incluye “persona” y “sociedad”. Es por ello que no hablamos de personas discapacitadas (que atribuye en cierto modo una responsabilidad/culpabilidad de la persona) si no de persona con discapacidad (que incluye la responsabilidad de la sociedad y/o entorno para la aparición de dicha dificultad). A este respecto, en los últimos tiempos se ha empezado a hacer uso del término de personas con “diversidad funcional”:http://es.wikipedia.org/wiki/Diversidad_funcional

Es por ello, que bajo este reconocimiento de que haya persona que por diversos motivos no puedan manejarse de modo adecuado en su entorno, se fundamente el derecho a reconocida dicha dificultad.

Haciendo uso de este derecho y por ende de tal reconocimiento, podremos obtener lo que se conoce como CERTIFICADO DE DISCAPACIDAD; el cual nos podrá dar acceso a distintos recursos y/o apoyos que faciliten y/o compensen nuestras dificultades a la hora de relacionarnos con nuestro entorno.

Antes de continuar, aclarar que dicho certificado es un documento totalmente privado del cual haremos uso únicamente cuando resulte de nuestro interés, así como que nadie (persona, empresa…) tendrá conocimiento de tal situación a no ser que nosotros lo mostremos a fin de obtener un beneficio que nos interese. Incluso, para una mayor comodidad en su manejo, se ha creado una tarjeta (muy similar a la tarjeta sanitaria) que obliga a no tener que llevar encima la resolución de tres folios en papel.

Para la obtención de dicho reconocimiento (en Comunidad de Madrid) se establece unprocedimiento bastante sencillo. Bastará con la cumplimentación de un formulario de solicituden el que se indicarán datos básicos de identificación de la persona, y al cual habrá que adjuntar (en líneas generales): copia del DNI, certificado de empadronamiento y copia de todos los informes médicos y/o psicológicos actualizados que acrediten las dificultades que presenta la persona. Con el término “actualizado”, me refiero no tanto en tiempo, sino más bien que reflejen la situación en la que se encuentra la persona a la hora de presentar la solicitud. En el siguiente enlace podréis ver y descargar la documentación solicitada: http://www.madrid.org/cs/Satellite?definicion=Autorizacion+Licencia+Permiso+Carne&buscador=true&c=CM_Tramite_FA&pagename=ComunidadMadrid/Estructura&cid=1109168990303

Dicha documentación podrá ser presentada en cualquier Registro que disponga del servicio de “ventanilla única”, como por ejemplo las oficinas de “Línea Madrid” (del Ayuntamiento de Madrid), Consejerías de Comunidad de Madrid, o en la propia Consejería de Asuntos Sociales de Comunidad de Madrid que es el órgano competente a través de su Dirección General de Servicios Sociales (C/ O´Donnell 50).

*Oficinas de Ventanilla Única:               http://www.madrid.org/cs/Satellite?cid=1331802501759&language=es&pagename=PortalCiudadano%2FPage%2FPCIU_directorio

Una vez presentado, a posteriori se recibirá en el domicilio una carta certificado con la citaciónpara la valoración (día, hora y lugar). Dicha valoración será realizada en el Centro Base que le corresponda a la persona según su lugar de residencia.

Llegado el día de la cita, la persona se presentará en el Centro Base indicado a la hora estipulada y será valorada por un Equipo de Valoración y Orientación (E.V.O.), compuesto por profesionales de la medicina rehabilitadora, trabajo social y psicología (si procede).

Tras dicha valoración, en un plazo de 45 días recibirá por correo certificado la resolución, la cual, si alcanza el mínimo de 33%, dará derecho a acceder a aquellos recursos y/o apoyos que resulten de interés.

En definitiva, se trata de posibles beneficios que pueden contribuir a compensar determinadas dificultades. En próximos posts hablaré de algunos de ellos de modo concreto; aunque quedo pendiente de vuestras opiniones y/o sugerencias.

Un abrazo y feliz día!!

@migueld1981

Fuente de la imagen: http://fundacionpertenecer.org/2013/12/05/una-mirada-diferente-sobre-la-discapacidad/

 

¿CÓMO SE RELACIONAN LAS CREENCIAS Y LA SALUD? LA RELACIÓN ENTRE EL ESTRÉS Y LA AUTOEXIGENCIA.

¿Cómo se relacionan las creencias y la salud? La relación entre el estrés y la autoexigencia.

El tiempo para relajarse es cuando usted no tiene tiempo para ello.

Sydney J. Harris

El doctor Bruce Lipton, ex biólogo celular de la Escuela de Medicina de Stanford, dice en su libro ‘La biología de las creencias‘, que el estrés es la causa de más del 95% de todos los padecimientos y enfermedades, y este estrés es causado por una creencia equivocada.

El estrés causado por una creencia equivocada provoca enfermedad.

Estas creencias equivocadas nos hacen malinterpretar. Muchas veces son imágenes destructivas que difunden una señal de miedo en todo el cuerpo, poniendo al sistema nervioso en un estado de lucha o de huida, sinónimo de estrés.

Las situaciones que interpretamos como estresantes o amenazadoras aumentan nuestros niveles de cortisol. Unos niveles moderados de cortisol (y de estrés) son beneficiosos para la salud. Sin embargo, si los niveles de cortisol no descienden durante la noche, encontraremos dificultades para conciliar el sueño.

Y si el estrés se vuelve crónico porque la situación se hace recurrente, se produce un desequilibrio bioquímico que nos debilita y puede provocar enfermedades como la diabetes, depresión, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y enfermedades autoinmunes, entre otras.

Se tiene la evidencia de que la liberación constante de cortisol y otras hormonas alteran de manera importante la actividad del eje Hipotálamo-Pituitaria-Adrenal. La hiperactividad de este eje favorece la obesidad y la secreción de hormonas que facilitan procesos inflamatorios que contribuyen al desarrollo de algunos tipos de cáncer, e incluso incrementa el riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular y depresión.

Por tanto, el estrés crónico o muy intenso es uno de los factores que contribuyen al desarrollo de somatizaciones o enfermedades psicosomáticas y este estrés lo provocan o agravan determinadas creencias.

Vista previa de imagen

Muchas de estas creencias están relacionadas con la percepción de falta de tiempo en una sociedad que cada vez exige hacer más cosas, más rápido y mejor. Esta exigencia percibida de forma constante es uno de los factores que más contribuyen al estrés crónico. No es que ocurra nada grave que nos desestabilice, es la rutina de cada día la que va pesando y nos va preocupando, la que nos va poniendo nerviosos y, en última instancia, enfermos. De hecho, etimológicamente, ‘disease‘ (enfermedad en inglés) significa falta de tranquilidad, es decir, estrés. Es nuestro exigente interno, nuestra ‘necesidad’ de llegar a todo y hacerlo bien para luego hacer aún más cosas…

Este exigente interno es el principal responsable de nuestro estrés, y no los demás o la situación.

Aceptarlo es el primer paso para poder transformarlo y transformarnos. Para avanzar hacia nuestra tranquilidad y con ella hacia nuestra salud, podemos empezar por cambiar la creencia:

“El estrés viene de fuera y no se puede controlar”.

Por: “Mi exigencia contribuye a mi estrés y puedo cambiarla, puedo traer más tranquilidad a mi vida y, con ello, más salud”.

¿Cuál de las dos creencias te dota del poder necesario para iniciar el cambio?

Si eres paciente, empieza por darte cuenta de cómo puedes rebajar tu exigencia para rebajar tu estrés y aumentar tu salud. ¿En qué podrías ser más flexible o permisivo contigo mismo?

Y si eres profesional de la salud, es aún más importante que entiendas que el estrés de tener que llegar a todo y hacerlo además muy bien, no solo te afecta a ti. Quiero que sepas que también afecta a las personas a las que atiendes para las cuales eres un referente. Y también a tus familiares y amigos que conviven con esta exigencia.

¿Cómo sientes que está tu exigente interno? ¿Te mete mucha caña? ¿Sabes por dónde empezar a tranquilizarlo para rebajar tu estrés, prevenir la enfermedad y disfrutar de más salud?

Si quieres saber más acerca del tema y realizar un ejercicio práctico para apaciguar tu exigente interno y relativizar tus tengo que’, te invito a que te descargues la Guía Cómo transformar las creencias para aumentar tu salud:

Para ello, sólo tendrás que pinchar sobre el siguiente enlace: https://www.beatriztierno.com/regalo/

Autora del artículo: Beatriz Tierno Tierno.

Experta en Programación Neurolingüística y técnicas avanzadas para reprocesar el trauma a través de la integración de los hemisferios cerebrales. Formada en PNL, hipnosis y otras terapias afines. Fisioterapeuta y Terapeuta Ocupacional. Docente. 

Más información: beatriztiernotierno@gmail.com

Artículo: “Sexualidad y Daño Cerebral Adquirido”

Hoy Jueves, os queremos dejar un artículo sobre el tema de la sexualidad en el Daño Cerebral Adquirido, escrito por la neuropsicóloga Emma Gil Orejudo. Aquí os dejamos este interesantísimo artículo, no te lo pierdas!!!!

Sexualidad y Daño Cerebral Adquirido

La sexualidad es un proceso que se manifiesta durante toda la vida de una persona. Es una energía intrasferible, inherente al ser humano que se expresa como parte integrante de su personalidad (Schon, 1999:157).
Las personas que han sufrido un daño cerebral adquirido son sujetos sexuados.

Sexualidad

Son muchas las ocasiones en que este tema no se trata. Familiares, pareja, terapeutas y la propia persona afectada eluden el tema debido a que en nuestra cultura es tabú. Sin embargo es de gran importancia ser capaces de abordar el tema de la sexualidad, ya que es un plano más, y de gran importancia, de la persona.

Entedemos por sexualidad la capacidad para responder, en un momento concreto, a un estímulo erótico y obtener placer de las actividades sexuales, abarcando éstas a zonas erógenas, genitales, así como pensamientos, deseos y fantasías relacionadas con el sexo. (Pol Bravo, C. et al. 1997).

Un buen punto de partida es considerar que no existe una sexualidad para el afectado y otra para el no afectado, sino que se trata (y de aquí que se hable de sexualidad como “proceso“) de una evolución y aprendizaje a lo largo de la vida de toda persona, que se adapta a los cambios de todo tipo que se van presentando.

En este sentido, dados los cambios que significan en la vida de una persona la aparición de un DCA (cognitivos, físicos, fisiológicos, emocionales, conductuales, sociales) lo más importante es que la persona pueda adaptar su sexualidad a estos cambios, y para ello reciba las ayudas que necesite, tanto por parte de su pareja, familia y terapeutas. Es importante que todas estas personas alrededor se muestren, en el momento adecuado, a disposición y abiertas, tratando el tema con naturalidad.

El momento adecuado dependerá de muchos factores: en el caso de familiares, depende de cómo se ha tratado el tema de la sexualidad desde siempre, si se ha hablado abiertamente o ha sido un tema tabú; en el caso de la pareja, cuando empiece a surgir necesidades o deseos por parte de alguno de los dos, mediando también cómo se ha tratado este tema desde antes; en el caso de losterapeutas es conveniente ir acercándose al tema de la sexualidad a medida que se establece la relación terapéutica y estando muy atentos a las reacciones que suscita en el afectado. Lo ideal es no esperar a que hayan empezado a aparecer problemas para cuando se empiece a hablar de la sexualidad de la persona.

nivel neurofisiológico hemos de tener en cuenta varios puntos:

• En qué medida el daño, por las estructuras nerviosas implicadas en el daño, puede verse afectada a la sexualidad (hiper o hiposexualidad, capacidad fisiológica de respuesta sexual).
• Los efectos de fármacos que pueden afectar a la sexualidad.

En el estudio de FEDACE sobre la atención a la sexualidad de personas con DCA, se señalan los aspectos que más preocupan:

• El manejo de conductas inadecuadas, socialmente no permitidas.
• Satisfacción de demandas eróticas, apoyos necesarios para poder mantener encuentros eróticos.
• Encuentros eróticos, disminución o desaparición de encuentros eróticos en la pareja, percepción de no sentirse deseado.
• Respuesta sexual humana, afrontamiento de nuevas dificultades en cuanto al deseo, excitación u orgasmo.
• Nuevas parejas y nuevas relaciones, acceso a entornos que permitan establecer nuevas relaciones de amistad y pareja. Expresión de afectos.
• Problemas de pareja, reconstrucción del vínculo de la pareja, reajuste de nuevos roles de pareja y cuidador.
• Maternidad-paternidad, volver a ajustarse al rol. Deseos de ser madre o padre.
• Feminidad y masculinidad, sentimiento de identidad de género, volver a sentirse deseada/o.
• Falta de información, qué información necesita la persona, su pareja, su familia. Modo adecuado para hacerles llegar esa información.
• Ajuste de expectativas, para que la nueva realidad y sus deseos no choquen, aceptación de la nueva situación, aprendizaje de nuevas posibilidades.
• Demandas de pareja y familias, cómo acoger sus demandas, ofrecer ayuda, contextos adecuados.
• Demandas de otros profesionales, enfoque del tema en los equipos, respeto a la confidencialidad, puesta en común de intervenciones.
El tema de la sexualidad es extenso y puede afectar a diferentes ámbitos.

FEDACE pone en disposición libre “Cuadernos de Sexualidad y DCA”, una extensa guía donde se tratan con detalle todos esto temas, guiando en ellos tanto a profesionales como a familia y afectados. Recomiendo encarecidamente su lectura y consulta para más información.
Emma Gil Orejudo. Neuropsicóloga

Email: emma_g10@yahoo.es

Fuente imagen: http://conceptodefinicion.de/sexualidad/

Nuevo artículo: “Las diferentes configuraciones de la mano para el agarre y la manipulación. Parte III”.

En los anteriores artículos de esta colección de posts, vimos diferentes configuraciones que podía realizar la mano para el agarre y la manipulación, y cómo la estructura y biomecánica que posee la mano, le permite realizar multitud de movimientos, adaptaciones y ajustes que le permiten percibir la forma de los objetos, manipularlos y adecuarlos a las diferentes formas y volúmenes.

La prensión la podíamos dividir en varios tipos. En los anteriores artículos vimos de forma más detallada las pinzas bidigitales, las pluridigitales, las presas palmares y las presas con la gravedad. En este artículo vamos a ver las presas centradas, las presas con acción y otros tipos de prensiones. 

Las presas centradas tienen en común que realizan una simetría en torno al eje longitudinal, que en general, se confunde con el eje del antebrazo. El objeto de forma alargada se coge con firmeza mediante una presa palmar donde intervienen el pulgar y los tres últimos dedos, en este caso, el 2º dedo desempeña una función orientativa indispensable para dirigir el utensilio (tenedor/cuchillo, batuta del director de orquesta, destornillador…).

Imagen 1

Presas con acción (PCA) o presas-acción. Además de las presas estáticas, la mano también es capaz de actuar cogiendo. Es lo que se denomina presas con acción (PCA) o presas-acción, que implican acciones elementales como lanzar, impulsar, hacer rodar o hacer girar. Existen otras acciones más complejas donde la mano realiza una acción refleja sobre sí misma. En este caso, el objeto, sujeto por una parte de la mano, sufre una acción que procede de otra parte (como por ejemplo, al encender un mechero, al usar unas tijeras, al comer con unos palillos chinos, al apretar un spray…). Existe una infinita variedad de presas-acción que representan la actividad más elaborada de la mano y que precisan de su integridad funcional.

Imagen 2

Como ya hemos visto, la mano presenta una gran funcionalidad, y además de las
prensiones ya comentadas, la mano puede realizar otras funciones como la función de
protección, de orientación, con la función de apoyo, como medio de expresión para poder comunicar nuestros pensamientos, sentimientos, necesidades y emociones…

La mano posee también capacidades relacionadas con la posibilidad de ejecutar
movimientos repetitivos que implican percusión (ej.: al teclear un ordenador, al utilizar una calculadora…). La dificultad consiste en adquirir la independencia funcional de los dedos entre sí, lo que requiere un aprendizaje cerebral y muscular. Dentro de los
movimientos repetitivos, se encuentran también ciertas actividades relacionadas con la
creación de la música, como la creación de ritmos o percusiones o actividades de deporte como el boxeo o el kárate.
Entre los movimientos relacionados con la expresión gestual, se encuentra la función de contacto social y afectivo que desempeña el contacto de la mano cuando se realiza una caricia o el saludo con el típico apretón de manos. Otros movimientos que realiza la mano y que entran dentro de la función de expresión gestual, son los aplausos, un dedo
señalando un objetivo, una mano abierta haciendo el gesto de “stop” …. En definitiva,
multitud de gestos que algunos son universales y otros que tienen variaciones o son
específicos de cada cultura.

Este tipo de funciones de la mano requiere no sólo de la valoración sensitiva, articular y
muscular del miembro superior y de la mano, sino también de la valoración de
componentes perceptivos, cognitivos, sociales, emocionales y relacionales.

Yolanda Carretero Serrano. TO especializada en Neurorrehabilitación.

¿Tienes interés y quieres de verdad especializarte en mano neurológica? Aprovecha y apúntate a nuestra próxima edición del Curso Universitario de Especialización en “INTERVENCIÓN EN MANO NEUROLÓGICA. NIVEL BÁSICO”, lo empezamos ESTE LUNES!!! NO TE LAS PIERDAS!! Nos quedan ya las últimas plazas!!. Las valoraciones de los alumn@s que finalizan este curso son todas muy positivas!!. Además, contamos con una metodología e-learning que facilitará tu aprendizaje!. Escríbenos a rhbneuromad@gmail.com y recibe toda la información!!

*Este Curso de Especialización Universitaria cuenta con 200h/8 créditos ECTS, en colaboración con la Universidad Europea Miguel de Cervantes.