Artículo: ¿Reciben un buen tratamiento los pacientes con Demencia avanzada?

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Todos los profesionales que llevamos años trabajando en rehabilitación neurológica, sobre todo en países como el nuestro con un envejecimiento de la población, solemos ver a muchos pacientes polimedicados diagnosticados de demencia en estadíos intermedio o avanzado.

Quizá nos lleve a ello la cultura de la prescripción farmacológica, del paciente que acude a su médico para que le prescriba más y más fármacos. Pero quizá estamos haciendo algo mal, y en épocas de crisis económica y ante la valoración de estos pacientes quizá “menos es más”.

La campaña establecida por parte de los médicos especialistas en Medicina Interna en Estados Unidos conocida como la “Choosing Wisely campaing” establece reuniones y foros de discusión sobre aspectos de la medicina que podrían cambiarse para mejorar la práctica clínica sobre todo en pacientes diagnosticados de Demencia  avanzada.

Un estudio publicado on line en la revista JAMA  recomienda minimizar las intervenciones en estos pacientes.

La Demencia avanzada se caracteriza por un deterioro cognitivo severo y una disminución de movilidad con afectación de todas las actividades básicas de la vida diaria. Además los pacientes pierden la comunicación con su entorno y sufren problemas de disfagia y riesgo de aspiración y presencia de neumonías. Estos pacientes suelen estar polimedicados, tomando múltiples fármacos a diario.

El Dr Tija y su equipo estudiaron una base de datos de 5406 pacientes con demencia avanzada institucionalizados en residencias, incluyendo también en el estudio los gastos que el proceso suponía. Encontraron que 2911 ( 53,9%) recibían al menos un fármaco de dudoso beneficio, sobre todo inhibidores de la colinesterasa (36,4%) o memantina (25,2%).

Estas medicaciones presentan muy pocos beneficios en la demencia avanzada y además causan más fracturas de cadera, porqué incrementan el riesgo de síncopes y caídas, además de arritmias y retención urinaria y aumento de infecciones de orina. En un estudio las medicaciones usadas en la demencia se relacionan hasta con un tercio de los efectos adversos a fármacos (Pharmacoepidemiol Drug Saf.2013).

También se ha visto que las estatinas usadas para disminuir las cifras de colesterol son prescritas en hasta un 22,4% de estos pacientes a pesar de que es de todos conocido que las estatinas pueden asociarse con confusión y pérdida de memoria, alteraciones tendinosas y aumento de la glucemia potenciando la aparición de diabetes tipo 2.

Además si se estudia la medicación usada durante un período de 90 días, que probablemente no tenga efectos beneficiosos en el paciente, pero que le puede ocasionar efectos secundarios como los mencionados, el gasto supera los 800 dólares. Nos referimos a  pacientes con demencia severa, en los que quizá lo más importante sería mantener un buen plan terapéutico de rehabilitación. Pero en neurorrehabilitación los recursos por desgracia son más escasos que los empleados en farmacia.

Con la lectura de este artículo quizá nos debamos replantear muchas prescripciones que se realizan sin una evidencia científica que las respalde en el caso de un paciente con demencia en el que además podemos provocar aumento del riesgo de caídas con aparición de nuevas complicaciones como una fractura de cadera.

Fuente: Use of Medications of Questionable Benefit in Advanced Dementia. JAMA. Inter Med Sept 08,2104.

Autora: Ana Belén Cordal López.

Artículo: Sistema de protección: Incapacidad legal.

En algunos casos, dada la evolución de patología neurológica, pueden surgir (y permanecer) secuelas que dificulten y/o imposibiliten a una persona gobernarse por sí misma, ya sea como persona o de sus propios bienes.

Ante esta posible situación, la normativa (Código Civil y Ley de Enjuiciamiento Civil) desarrollan el procedimiento sobre INCAPACITACIÓN LEGAL de una persona.

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Antes de nada, me gustaría señalar dos aspectos:

  • La incapacidad legal de una persona solo será reconocida mediante la existencia de una sentencia judicial firme que así lo establezca y que será inscrita en el Registro Civil. Por tanto nunca será considerado como “incapaz” a una persona que tenga otros reconocimientos como el de “discapacidad” o “incapacidad laboral”.
  • La incapacidad legal de una persona se concibe como un proceso de protección cuya extensión será determinada por el juez, inhabilitando de tal modo a la persona para celebrar cualquier tipo de acto jurídico que se establezca en la sentencia judicial (contratación, adquisición/compra de bienes, testamentos…). Es por ello que se trata de un proceso de importantes implicaciones tanto para el presunto incapaz como para quién ejerza la responsabilidad de ser tutor/curador.

Según el artículo 757 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, el inicio de una incapacitación legal podrá ser promovido por la propia persona o familiares más directos (cónyuge o pareja de hecho, descendientes, ascendientes y/o hermanos). No obstante, también se establece que cualquier persona puede comunicar al Ministerio Fiscal los hechos que consideren oportunos y que motiven dicha incapacitación; así como que, tanto autoridades como funcionarios públicos, por razón de su cargo, en caso de ser conocedores de causas que pudieran motivar una incapacidad, deberán comunicarlo al Fiscal.

Como se indicaba anteriormente, si finalmente un juez determina la incapacidad legal de una persona, este hecho deberá reflejarse en Sentencia firme e inscribirse en el Registro Civil. Dicha sentencia especificará los límites de la incapacitación (actos para los que la persona no podrá obrar por si misma), el régimen de guarda o tutela al que queda sometido, la necesidad de internamiento si fuera necesaria; así como quién ejercerá de tutor/curador (si se solicitó su nombramiento).

Respecto a los límites de la incapacitación, indicar que existen dos posibles figuras de representación de una persona incapacitada: el tutor y/o el curador.

La tutela y la curatela son “instituciones” cuyo objeto es la guarda y protección de personas que no tienen capacidad de autogobierno (parcial o total); y que puede referirse a la persona, a su patrimonio o ambos.  La diferencia entre tutor y curador queda resuelta en función a la pérdida de autogobierno. El tutor será el representante de la persona en el ejercicio de todos sus derechos y cumplimiento de sus obligaciones; mientras que el curador “asistirá” o “complementará” la capacidad de la persona en aquellos actos que hayan quedado especificados en la sentencia judicial.

En el Código Civil (artículo 234) se establece un orden preferente para la designación de un tutor: el desinado por el propio tutelado (artículo 223), cónyuge (o pareja de hecho) que conviva con la persona, padres… No obstante, el Juez podrá designar como tutor a la persona física o jurídica que estime más oportuno en función al superior interés del tutelado.

Dado que es un procedimiento destinado a proteger los intereses de la persona tutelada, se han determinado unos mecanismos de control y seguimiento, que establecen que la persona nombrada como tutor deberá:

  • Presentar un inventario de todos los bienes y derechos del tutelado en un plazo de 60 días desde su nombramiento como tutor.
  • Presentar un informe anual que determine la situación personal y del patrimonio de la persona tutelada.
  • Rendir cuentas al Ministerio Fiscal en el plazo de tres meses desde que cese de su cargo.

Las funciones del tutor vienen desarrolladas en el Código Civil, en sus artículos 267, 268, 269 y 270. Dichas funciones establecen que el tutor deberá velar por los intereses del tutelado, proporcionarle alimento, promover la recuperación de sus capacidades así como el administrar sus bienes como “un buen padre de familia”.

Como se indicaba anteriormente, el Juez determinará/nombrará a una persona física o jurídica (agencia de tutela) como tutor de la persona, en función a la idoneidad/intereses de la persona incapacitada. Cierto es que dicho nombramiento supone un compromiso serio y de larga duración a fin de garantizar y asegurar la estabilidad de la persona tutelada. No obstante, en el caso de las personas físicas nombradas como tutores, se entiende perfectamente la aparición de circunstancias sobrevenidas que imposibiliten o dificulten en exceso el cumplimiento de las obligaciones establecidas. Es por ello que el Código Civil en sus artículos 217, 251, 252, 253, 255, 256 y 257 determina las causas que pueden motivar la “excusa del cargo” y que supondría el nombramiento de un nuevo tutor.

Con esta presentación, lo que he pretendido es acercaros, de modo general, el procedimiento que rige la incapacitación legal de una persona.

Se trata realmente de un procedimiento “extremo”, ya que supondrá la “inhabilitación” de una persona para poder actuar de modo autónomo e independiente en función a sus inquietudes y decisiones. Es por ello, que cualquier solicitud de incapacitación ha de estar suficientemente motivada, y será siempre un Juez quién realmente determine su aplicación o no.

Pese a que el concepto y sus consecuencias puedan resultar bastante extremos, debemos siempre entenderlo como el sistema de protección que es; destinado a proteger los intereses y bienes de la persona, y a garantizar la cobertura de atención de sus necesidades personales.

En caso de requerir cualquier tipo de aclaración, no dudéis en contactar conmigo.

Esperando que la información os resulte de interés, me despido.

Un saludo y muy buena tarde.

Fuente de la imagen: 

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Atentamente:

Miguel Delgado.

Trabajador Social.

@migueld1981

Artículo: Parálisis cerebral. Enfoque diagnóstico y terapéutico.

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La definición de la parálisis cerebral siempre ha sido complicada desde que Little en el año 1861 relacionó en la revista Lancet la diplejía con el parto distócico prematuro.

En el 2005 se agrupa bajo el término de parálisis cerebral infantil (PCI) a un grupo de alteraciones permanentes del movimiento y la postura que limitan la actividad. Los transtornos motores se acompañan de alteraciones sensoriales, perceptivas, cognitivas, de la comunicación, de la conducta, de epilepsia y problemas músculoesqueléticos secundarios.

Debemos tener en cuenta que la incidencia de la parálisis cerebral es de 2-3 por cada 1000 recién nacidos vivos, siendo la causa más frecuente de discapacidad física grave en la infancia.

Al valorar por primera vez un niño con parálisis cerebral debemos usar la clasificación más usada en la práctica clínica, incluyéndolos dentro de uno de los tres grupos:

-Espástica.

-Discinética.

Atáxica.

En la PCI Espática se produce una alteración del sistema piramidal o corticoespinal con aumento de los reflejos osteotendinosos, clonus y fenómeno de “navaja de muelle” con hipertonía dependiente de la velocidad, predominando los patrones flexores en las extremidades superiores y patrones extensores en las inferiores.

La PCI Discinética apararece por una alteración del sistema extrapiramidal con presencia de movimientos involuntarios, alteraciones del tono y la postura. Los niños presentan movimientos atetósicos, involuntarios, lentos, en abanico y reptantes de los dedos. Pueden tener dificultades en la postura y persistr reflejos primitivos del niño pequeño como la marcha automática, la presión plantar o el reflejo de Galant (incurvación del raquis).

La PCI Atáxica suele relacionarse con alteraciones cerebelosas o de las conexiones cortico-ponto-cerebelosas. Los niños presentan hipotonía e hiperextensibilidad articular, con poca estabilidad en el equilibrio, presenta alteraciones en los movimientos de alcance, en los movimientos oculares, con frecuencia de nistagmus.

Es importante clasificar a los niños, porqué la pregunta más frecuente que nos harán los padres tanto a los médicos como a los terapéutas es si su hijo podrá caminar. Debemos recordar que el pronóstico de la marcha se relaciona con los tipos clínicos de parálisis cerebral.

Según Molnar los hemipléjicos espásticos caminan casi todos a los 3 años. Los dipléjicos en un 65% de los casos consiguen marcha autónoma con o sin  ortesis a los 3 años. Sin embargo otros niños, como los afectados por tetraplejía atetoide adquieren marcha autónoma en el 75% de los casos pero a los 15 años.

Al tratar a los niños siempre debemos estar atentos a la presencia persistente de reflejos primitivos que empeorarán el pronóstico funcional, como el reflejo tónico simétrico o asimétrico, la reacción positiva de soporte, el reflejo de Moro, ausencia e reacción de paracaídas o ausencia de reacción del escalón.

El tratamiento rehabilitador  de la parálisis cerebral se lleva acabo utilizando diferentes técnicas de fisioterapia y terapia ocupacional, orientando su actuación a un enfoque biomecánico, neurodesarrollante, conductivo o de terapia restrictiva.

El Método Neurodesarrollante inhibe la actividad refleja anormal y facilita los movimientos automáticos normales siguiendo la secuencia natural de desarrollo. Debe buscarse un correcto posicionamiento y estimulación de las reacciones de enderezamiento y equilibrio a través de patrones motores básicos.

Otro enfoque de tratamiento cada vez más usado es el Método Vöjta, usando movimientos reflejos complejos que dan lugar al volteo-reptación  a partir de la estimulación de puntos gatillo propioceptivos, situados en el tronco y en las extremidades. La estimulación reiterada de estos patrones reflexógenos normales, en principio bruscos y descoordinados, se almacena en el SNC, de forma que con la repetición llegan a ser más suaves, coordinados y se ejecutarán de forma coordinada.

Además debemos también de estar formados en la terapia restrictiva, la correcta prescripción y posicionamiento de ortesis, ayudas técnicas y aplicaciones de toxina botulínica.

Referencias bibliográfica:

  1. Espinosa Jorge. Parálisis cerebral. Clínica, clasificación y pronóstico. Rehabilitación Infantil. Editorial Panamericana.
  2. Pilar Poó Argüelles. Parálisis cerebral infantil. Servicio de Neurología. Hospital San Juan de Dios. Barcelona.

Autora: Ana Belén Cordal López. Médico rehabilitador.

Artículo: MENS SANA IN CORPORE SANO (II)

Hoy jueves, os queremos dejar la segunda parte del artículo “MENS SANA IN CORPORE SANO“, realizado por nuestra coach Marian Cestau.

Podéis acceder a la primera parte, pinchando el siguiente enlace: https://rhbneuromad.wordpress.com/2015/04/16/nuevo-articulo-mens-sana-in-corpore-sano-tambien-cuando-estas-cuidando-de-un-familiar-de-tu-familiar/

Esperamos que lo disfrutéis!!

ARTÍCULO: MENS SANA IN CORPORE SANO. 2ª PARTE.

En el artículo de hoy quiero continuar con lo planteado en el anterior, y para ello a modo de introducción reproduzco unas cuestiones que te planteaba entonces:

 Y tú…

  • ¿Qué cambios tienes y has tenido en tu vida por cuidar de tu familiar?
  • ¿Cómo afrontas estos cambios?
  • ¿Cómo te sientes y actúas ante ellos?
  • ¿Qué te gustaría hacer en estas situaciones?
  • ¿Quién te gustaría ser?
  • ¿Cómo te gustaría gestionarlos?
  • ¿Cómo te gustaría cuidar y cuidarTE?

‘Más vida puede escurrirse a través del pensamiento de un hombre que a través de una herida abierta’. Thomas Hardy

  •     ¿Cuáles son tus emociones más frecuentes?
  • ¿Te ayudan a estar mejor, a sentirte mejor, a vivir mejor o te frenan, bloquean y ayudan a enfermar?
  • Y tu mente… ¿cómo está tu mente la mayor parte del tiempo: jugando a tu favor o en tu contra?

La muerte de un ser querido, una enfermedad o accidente inesperados, un diagnóstico no deseado, la evolución negativa de cierta enfermedad, etc… pueden impactar brutalmente en la vida de una persona y en su entorno más inmediato. Ante estas situaciones es muy habitual sentir angustia, ansiedad, tristeza, ira, desorientación, caos, desesperación, estrés, soledad, desamparo, miedo al futuro, fragilidad, impotencia e incapacidad para afrontar lo que nos está ocurriendo… un huracán de emociones  que nos puede llevar a sentir que se nos pone la vida patas arriba o que se nos cae el mundo encima.

Lo interesante y positivo que cualquier circunstancia nos aporta, por muy adversa que ésta sea, es la oportunidad de poder decidir siempre la actitud con la que la vamos a afrontarla.  Esto es, la opción de asumir la responsabilidad y el poder de control sobre el cambio, nuestras emociones y sobre cómo todo esto nos afecta.

Por lo tanto, el primer paso para gestionar saludablemente la adversidad es darte cuenta de que si quieres, puedes no ser una víctima de las circunstancias y de que cambiar tu situación actual depende de que tú tomes la decisión de hacerlo, porque a lo mejor no puedes cambiar ahora algunas de tus circunstancias (la pérdida o la muerte de un ser querido, ser cuidador/a única, carecer de suficientes recursos económicos, desconocer la patología en sí, sus fases, pronóstico, evolución, etc.. etc…) o sí, pero seguro puedes cambiar la forma o el cómo te enfrentas a ellas y gestionas dichas circunstancias.  Muchas veces, nos hace más daño no saber afrontar los sucesos dramáticos de nuestra vida que los sucesos propiamente. Siempre podemos analizar y cambiar nuestra actitud y forma de reaccionar/afrontar los sucesos de nuestra vida.

Si quieres, puedes elegir desde la consciencia qué hacer con las emociones que sientes ante los cambios y circunstancias que estás viviendo. Puedes elegir mantener tu atención y tu foco centrados en el bienestar y en tu salud.

Para esto:

  • En primer lugar debes reconocer, hacer conscientes y darte cuenta de tus emociones, lo que significa permitir que éstas surjan, sean cuales sean, SIN juzgarlas ni reprimirlas.
  • En segundo lugar aceptarlas.
  • En tercer lugar elegir qué hacer con ellas y cómo vivirlas.

Las emociones en sí mismas no son ni buenas ni malas, lo que ocurre es que vivirlas de una u otra forma es lo que marca la diferencia entre que finalmente resulten dañinas o beneficiosas.

En este proceso es importante saber que existe una estrecha relación entre la mente, la emoción y la acción. Y conviene recordar el acrónimo P.E.A.R. (Pensamiento, Emoción, Acción, Resultado) para significar que nuestro pensamiento influye directamente en las emociones que sentimos, lo que nos lleva a ejecutar determinada acción (en detrimento de otra determinada acción y a veces a no hacer nada), y esto, inevitablemente produce un resultado también determinado y variable según todo lo anterior.

Esta cadena P.E.A.R. nos sirve para conocer cómo estamos alimentando desde el pensamiento nuestras emociones y así poder identificar qué creencias son las que están manteniéndolas. Por ejemplo, si ante una situación muy negativa o enfermedad grave pensamos que no seremos capaces de superarla o que no podremos con ella, que no hay nada que hacer… sentiremos miedo, inseguridad, ansiedad… y lo más probable es que nos quedemos bloqueadas/os o paralizadas/os sin hacer nada.

Ser conscientes de la secuencia P.E.A.R. nos permite estar más vigilantes en relación a nuestros pensamientos y poder sustituirlos por otros que nos ayuden, nos apoyen y animen, por otros que nos saquen del estado emocional negativo y nos conduzcan a otro estado más deseable.  Podemos alimentar más saludablemente nuestra mente, cuidar nuestros pensamientos para que nos lleven a emociones más positivas y así seguir la cadena que nos guiará hacia resultados mejores y óptimos.

Es en la adversidad y en las situaciones verdaderamente difíciles y duras donde realmente aprendemos y crecemos, así como también donde realmente medimos nuestras capacidades y nuestros límites. En realidad, son las grandes maestras de la vida. A veces es inevitable incidir en el hecho, en su manifestación pero siempre es posible incidir en cómo vivirlo, lo que nos ayuda también a entender que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.

Además del pensamiento y la emoción, la acción, por su parte, sirve para ayudarnos a gestionar mejor nuestras emociones: el ejercicio físico (paseo, caminar, hacer respiraciones profundas, escuchar música, relajar la mente son algunos ejemplos).

Además de estas pautas hay otras que sin duda nos ayudarán también a gestionar mejor y más eficazmente todos los cambios que se nos presentan unidos a estas situaciones adversas:

  • ser tolerantes y pacientes con nuestras emociones
  • pedir ayuda, consejo, orientación
  • desahogarnos y liberar nuestras emociones estancadas
  • establecer puntos de apoyo: familia, amistades, profesionales, recursos externos
  • poner el foco de nuestra atención en el momento presente, en el ahora, para evitar o dejar a un lado así la tristeza del pasado que ya no es más y la ansiedad de un futuro que aún está por llegar.

Autora del artículo: Marian Cestau Baraibar. contacto@mariancestau.com

Trabajadora social. Máster en Coaching Integral. Especialista en Coaching para la dependencia.

Fuente imagen: https://psicologiareus.wordpress.com/2013/01/15/fer-exercici-i-esport-mens-sana-in-corpore-sano/

Artículo: “MENS SANA IN CORPORE SANO, TAMBIÉN CUANDO ESTÁS CUIDANDO DE UN FAMILIAR, DE TU FAMILIAR…”

Cuando hablamos de personas que se ocupan del cuidado de otras, aunque cada caso concreto tiene su propia particularidad en función sobre todo de la enfermedad y del grado de dependencia, podemos decir que existen características comunes entre ellas y en los procesos de cuidar:

  • La labor de cuidar implica generalmente una dedicación elevada de tiempo y energía.
  • Muchas veces, las tareas a realizar se viven como no agradables ni sencillas.
  • Es frecuente que el hecho de tener que cuidar a un familiar sea algo imprevisto o inesperado.
  • Las personas cuidadoras o la población cuidadora se enfrenta a más problemas de salud, (físicos y psicológicos), que la población no cuidadora.
  • Conviven en la misma persona sensaciones y emociones opuestas en torno al cuidado: gratificación, placer, ingratitud, falta de reconocimiento,… etc.

Tomar la responsabilidad de cuidar a un familiar dependiente, el hecho mismo de cuidar, trae consigo algunos cambios que conviene gestionar y afrontar de una manera saludable, eficaz y ecológica para evitar enfermedades y graves consecuencias en la salud de quien cuida.

Algunos de estos cambios son:

  • Cambios en las relaciones familiares

Cuando aparece la situación de dependencia, la vida cotidiana de toda la familia se ve afectada. Por esto, es posible que se manifiesten tensiones y discusiones por los desacuerdos
existentes en relación con los nuevos cambios, el reparto de tareas y las decisiones adoptadas o que hay que tomar.

  • Cambios en el trabajo

Sucede en muchas ocasiones que quienes trabajaban antes de comenzar a cuidar del familiar reducen su jornada laboral y, en ocasiones, también abandonan el trabajo para prestar cuidados a tiempo completo. Esto repercute en la vida de quien cuida, tanto en la parte económica como en la personal.

  • Cambios en el tiempo libre

El tiempo libre es también un aspecto que se ve reducido, lo que trae como consecuencia una menor disponibilidad para hacer tareas que la persona cuidadora hacía antes de la nueva situación: aficiones, relaciones sociales y amistosas, viajar, actividades deportivas, etc.

  • Cambios en la salud

Cuidar de personas dependientes conduce a experimentar más cansancio así como dificultades para dormir y problemas físicos derivados de las tareas del cuidado. Por lo general, las cuidadoras y los cuidadores gozan de peor salud que las personas que no tienen esta responsabilidad ni realizan esta tarea.

  •  Cambios en el estado de ánimo

Es habitual que aparezcan sentimientos de tristeza y decaimiento, preocupación e incertidumbre por el futuro, ansiedad, irritabilidad frecuente, sentimientos de culpabilidad, insatisfacción con la forma en que se prestan los cuidados, enfados, desesperación,… etc.

Y tú…

• ¿Qué cambios tienes y has tenido en tu vida por cuidar de tu familiar?
• ¿Cómo afrontas estos cambios?
• ¿Cómo te sientes y actúas ante ellos?
• ¿Qué te gustaría hacer en estas situaciones?
• ¿Quién te gustaría ser?
• ¿Cómo te gustaría gestionarlos?
• ¿Cómo te gustaría cuidar y cuidarTE?

‘Más vida puede escurrirse a través del pensamiento de un hombre que a través de una herida abierta’. Thomas Hardy

Es innegable, desde cualquier óptica, la influencia que tienen las emociones en la salud humana.
En la eterna lucha contra las enfermedades, nunca debemos olvidar que lo que comemos es casi con certeza menos importante que lo que ‘nos está comiendo’.

Las emociones positivas previenen enfermedades, o una vez que éstas se han manifestado, pueden contribuir a su curación, y las emociones negativas ayudan a contraer enfermedades.

Cuando tenemos la actitud mental correcta podemos escapar al ataque cardíaco, vencer al cáncer y sobrevivir a las plagas. La salud mental es la medicina más poderosa que tenemos y a la vez, una de las más olvidadas.

Algunas actitudes emocionales –tales como el temor, la amargura, la ira, el resentimiento-producen un efecto dañino en el cuerpo. Otras promueven la felicidad, el bienestar y aumentan la resistencia a la enfermedad.

Y aun cuando en presencia de una enfermedad declarada, los datos clínicos a nivel mundial confirman los beneficios médicos de los sentimientos positivos y el poder curativo del apoyo emocional proporcionado por las personas que rodean a un paciente, desde los familiares más íntimos hasta los profesionales que trabajan en el área de la salud y tienen contacto con él.

Tal es el poder de las emociones en nuestra salud, tanto la física como la psicológica. Bien podemos reconocer que, más allá de las cuantiosas investigaciones y estadísticas modernas que confirman este principio, filosóficamente nos sigue valiendo para sintetizar, la vigencia del ‘mens sana in corpore sano’ que nos regalaron los antiguos griegos y romanos.

Somos emociones y estamos regulados por ellas. Algunas nos hacen sentir bien, nunca nos perjudican y son las que nos hacen vibrar con la vida. En cambio otras, nos proporcionan disgustos y grandes bloqueos que no siempre logramos liberar.

Cuando no liberamos estas emociones dañinas y se repiten mucho o instalan en nuestro cuerpo, pueden afectarnos muy directamente presionando meridianos corporales, generando bloqueos energéticos y estos a su vez con el tiempo provocar algún tipo de anomalía o enfermedad.

Por todo ello, te propongo unas preguntas más para tu reflexión y posterior mejoría.

• ¿Cuáles son tus emociones más frecuentes?
• ¿Te ayudan a estar mejor, a sentirte mejor, a vivir mejor o te frenan, bloquean y ayudan a enfermar?
• Y tu mente… ¿cómo está tu mente la mayor parte del tiempo: jugando a tu favor o en tu contra?

Autora del artículo: Marian Cestau Baraibar. contacto@mariancestau.com

Trabajadora social. Máster en Coaching Integral. Especialista en Coaching para la dependencia.

Fuente imagen: http://osteopatiacuerpozen.es/wp-content/uploads/2014/04/Familia-Cuidador-Fabry.jpg

Nuevo artículo: «EL SEGUNDO PUNTO «MÁGICO» PARA EL PIE EN PACIENTES CON DAÑO NEUROLÓGICO»

Ya hablamos en una entrada anterior de un punto cuyos resultados a veces sorprendían por facilitar la flexión dorsal con eversión en pacientes afectados de daño neurológico.

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Cuando hablamos de «mágico» nos referimos a algo que puede ser interesante probar porque en ocasiones puede sorprender la facilidad para obtener resultados al aplicarlos, aunque otra veces no. Si este primer punto se situaba cuatro dedos por encima de la vertiente anterior del maleolo externo, el segundo punto que os presentamos se haya en la parte interna del pie, exactamente debajo del escafoides.

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Y, ¿para qué nos puede ayudar? Principalmente para manejar el componente de inversión o varo del pie equino-varo. Mientras el equinismo lo provoca principalmente el tríceps sural, la inversión o varo la causan ambos tibiales, el anterior y el posterior.

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El punto del que hablamos hoy corresponde a la inserción del tibial posterior en el escafoides. El tibial posterior es el músculo más prfundo del compartimento posterior de la pierna. Se encuantra aún más profundo al psóleo por lo que acceder manualmente a su vientre muscular para relajarlo es muy difícil.

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http://www.foroatletismo.com/lesiones/tendinitis-tendon-del-tibial-posterior/

Una de las principales funciones del músculo tibial posterior es sostener el arco interno del pie impidiendo su hundimiento favoreciendo la amortiguación de la planta del pie al caminar o saltar.

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Fisiología articular. Kapandji

En el marco del pie neurológico, con frecuencia la hipertonía del tibial posterior, provoca una inversión en el pie que limita el giro natural de la articulación subastragalina a valgo en la fase de apoyo de la marcha. Esta hipertonía obliga al paciente a apoyar solamente el borde externo el pie y provoca inestabilidad en esta fase de apoyo. Con frecuencia puede observarse que la cabeza del primer metatarsiano no apoya en el suelo, no ya sólo en la marcha, sino con el paciente sentado.

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La inserción del tibial posterior en la planta del pie normalmente se muestra en los libros de anatomía mucho más simplificada de lo que es en realidad que es como la plasma Kapandji. Puede apreciarse como desde la parte interna del pie, un tendón (en este caso pintado de morado) acaba dividiéndose en varios tendoncillos para tomar asiento en la mayor parte de los huesos pequeños del pie.

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Fisiología articular. Kapandji

Lo importante es apreciar que aún así, la mayor inserción se produce en la cara inferointerna del escafoides, y este es el punto que nos interesa porque podemos provocar una relajación refleja del músculo tibial posterior ejerciendo una presión mantenida en este punto. ¿Cuánto tiempo? Entre 30 y 60 segundos, para después observar la respuesta del pie.

Aún recuerdo una de las primeras veces que apliqué esta técnica aprendida en el curso de cadenas musculares y articulares GDS a un paciente neurológico. Fue hace bastantes años en el curso Básico de Bobath a una de la pacientes voluntarias que acuden a ser tratadas por alumnos al curso. Recuerdo que la paciente estaba sentada con un pie perfectamente apoyado y el otro, a pesar de que la alineación de cadera y rodilla era la adecuada, estaba girado hacia fuera, y no apoyaba el primer dedo ni la cabeza del primer meta. Después de unos segundos de presionar el punto, la musculatura empezó a soltarse y el pie fue cayendo, dejándose girar hacia dentro sin hacer nada hasta que apoyó de una forma bastante similar al otro pie. Tanto mi compañera del curso como la paciente y yo nos sorprendimos de lo fácil que resultó.

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Como me ha ocurrido otras veces, he intentado hacer lo mismo con otros pacientes y no siempre responden con la misma facilidad a esta técnica, aún así, siempre que tengo entre manos un pie equino-varo dedico unos segundos a relajar el tibial posterior desde su inserción en el escafoides. ¿Tú también lo haces? Si no es así, te invito a que pruebes y nos comentes cómo te ha funcionado.

Autora: Beatriz Tierno Tierno. E-mail: beatriztiernotierno@gmail.com

 

 

Familia y Daño Cerebral. Un proceso de DUELO

Además de las personas que han sufrido un daño en su cerebro, los grandes afectados por esta situación son los familiares directos de esta persona. Algunas investigaciones hablan de un mayor nivel de estrés incluso en el familiar que en afectado.

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psiconox.wordpress.com

 Hay algunas características del daño cerebral adquirido que lo hacen especialmente impactante para la familia:

  • Por lo general, el daño irrumpe de forma brusca, inesperada y repentina en la vida del afectado, y por tanto, de su familia; no hay preparación previa.
  • Las consecuencias del daño cerebral adquirido en la persona afectada pueden ser de naturaleza muy diversa, y en muy diferentes combinaciones. Los cambios mas impactantes en la familia suelen ser los cognitivos y de personalidad del afectado.
  • Existe un alto grado de incertidumbre en cuanto a cuales serán los alcances de las mejoras en todos estos aspectos, y el pronóstico de rehabilitación, lo cual requiere una adaptación constante.
  • La heterogeneidad de la etiología del daño cerebral hace que sea muy amplia la variabilidad de familias a las que afecta así como sus estrategias de afrontamiento, momento vital, impacto, etc.
  • La carga familiar puede ir aumentando, en lugar de disminuir, con el paso del tiempo.

La adaptación cada miembro de la familia y de ésta como sistema a todos los cambios ocurridos en el afectado y en la dinámica familiar constituye un duelo. El duelo es el conjunto de reacciones y ajustes que experimenta una persona ante una pérdida significativa.

Se puede distinguir una primera reacción de negación ante la pérdida (para la mente es más fácil sostener los esquemas conocidos que cambiarlos repentinamente); a continuación sobreviene una emoción de ira por lo ocurrido, a la que le sigue una tercera etapa de negociación (la persona condiciona aspectos o los pospone para cuando las cosas “sean como antes”). Pasada ésta, la persona  atravesará una fase de depresión, debida a la incertidumbre o miedo al futuro, con aislamento social y síntomas somáticos. La última etapa deseable es la de aceptación, en la que la persona se reconcilia con la situación vivida y mira al futuro conviviendo con la pérdida.

La duración y transición de cada etapa depende de diferentes factores tales como las circunstancias de la pérdida, los recursos personales, apoyo social disponible, etc. En ocasiones las personas experimentan un retorno a una etapa anterior, y en ocasiones las personas no completan la última etapa, lo que se conoce como duelo patológico.

Un aspecto del daño cerebral adquirido que confiere características especiales al duelo que experimentan sus familiares es que la persona afectada ha sobrevivido, pero ha experimentado cambios de tal grado que, de alguna manera, lo hacen una persona diferente, ya que su comportamiento es inevitablemente distinto al de antes del daño.

Algunos aspectos han sido señalados como indicadores de que un familiar se encuentra elaborando el duelo:

  • Persistencia prolongada en la negación del pronóstico, gravedad y naturaleza de la lesión cerebral.
  • Aparición de fantasías irreales sobre la recuperación del paciente.
  • Respuestas inapropiadas hacia el paciente (atribución de estados mentales no reales) y el equipo profesional (furia, cólera).

Dada la importancia del papel de la familia en la recuperación de la persona, los profesionales de la rehabilitación cada vez otorgan más importancia a la participación de los miembros en los programas, su formación para generalizar los aspectos trabajados en las terapias. En efecto, el componente de sistema familiar es uno de los factores pronósticos de recuperación tras una lesión cerebral.

Por ello resulta de gran utilidad que los profesionales y terapeutas involucrados en la rehabilitación y cuidado del afectdo conozcan las etapas por las que atraviesan los familiares, sean capaces de detectarlas y adapten su intervención en función de las mismas, ofreciendo la ayuda adecuada en el momento más propicio para ello. De este modo evitaremos conflictos de relación terapeuta-familiar y podremos optimizar la ayuda prestada.

Las etapas pueden resumirse como sigue:

Etapa de recuperación Reacción familiar Ayuda profesional
1. Alta hospitalaria y retorno al hogar • Absorbidos con los cambios y adaptaciones, no son capaces de atender a nada más. • Constituirse como futuro apoyo.• Observar sin forzar.
2. Cronicidad de cambios • Comienzan a darse cuenta de la permanencia de los cambios y la recuperación no será completa.• Se sienten desconcertados • Enseñarles a identificar y entender los cambios en el afectado.• Educar en el manejo de los mismos.
3. Retomar actividades • Se evidencian problemas de conciencia de sus propios déficit en el afectado.• Esto provoca enfado y decepción en el familiar.

• Se experimenta frustración, ira y culpabilidad.

• Empiezan a considerar que las alteraciones son irrevocables.

• Pueden empezar a hablar francamente de las secuelas permanentes, sin riesgo de que la familia rechace esta información.• Ayudar a desarrollar estrategias de afrontamiento para la nueva relación con el afectado.
4. Meseta de recuperación • Mayor evidencia de la cronicidad de las secuelas.• Se preocupa de forma realista por el futuro.

• Demandará ayuda por sí mismo.

• Informar del pronóstico de forma realista.• Aconsejar sobre decisiones que afecten al futuro.

• Responder a las demandas que realicen.

5. Duelo activo • Abandonan la idea de volver a la situación de antes del daño.• Sufren la pena en soledad, con recuerdo vivo del pasado por la presencia del afectado.

• Dificultades para establecer una nueva relación con el afectado.

• Permitir y respetar el duelo.• Tranquilizarles por la normalidad de emociones contradictorias (enfado y pena).
6. Resolución • Ya han elaborado gran parte de la pérdida.• Han desarrollado nuevas formas de relación con el afectado. • Sugerir recursos comunitarios.• Ayudar en cambios (ej: separaciones, etc).

El conocimiento y aplicación de todo ello permitirá establecen las ayudas oportunas y optimizar las transiciones que experimenta la familia, mejorando el cuidado del afectado por daño cerebral. Existen documentos dirigidos a las familias de los afectados donde se recogen consejos de cuidado en información sobre el daño neurológico. Algunas de ellas, además, dedican una parte a tratar estas cuestiones. Las que se incluyen a continuación se pueden encontrar en Internet y su descarga es gratuita:

  • “Manual de recomendaciones para cuidadores de pacientes con gran discapacidad neurológica”. Ed.: Servicio Andaluz de Salud. Junta de Andalucía. Hospital Universitario Vírgen del Rocío (2011).

→ Incluye un capítulo dedicado a pautas para autocuidado de familiares, muy valioso.

http://www.cuidadorascronicos.com/wp-content/uploads/2014/11/manual-de-recomendaciones-para-cuidadores-de-pacientes-con-gran-discapacidad-neurol%C3%B3gica.pdf

  • “Daño Cerebral. Guía de Familias”. Ed.: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. (2000).

→ Dedica el epígrafe de un capítulo a la dimensión familiar de las secuelas de un traumatismo craneoencefálico, y otro sobre el impacto del mismo en los miembros de la familia. Muy didáctico.

http://www.cebrano.org/GUIA%20DEL%20Ministerio.pdf

  • “Guía de Familias”. Ed.: Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE).

→ Incluye un capítulo sobre el papel de la familia en la rehabilitación, y otro sobre el autocuidado de la familia.

http://fedace.org/wp-content/uploads/2013/09/GUIA_FEDACE.pdf

  • “Daño Cerebral Adquirido: Guía Práctica para Familiares”. Ed.: Hospitales NISA. Servicio de Daño Cerebral.

→ Dedica el epígrafe de un capítulo a consejos sobre qué hace y evitar para familiares, bastante útil.

http://www.neurorhb.com/guia-practica-dano-cerebral.html

  • “Mini Guía práctica de Atenición al Afectado por Daño Cerebral Adquirido”. Ed.: Asociación Daño Cerebral Adquirido de Jaén (ADACEA).

→ Incluye un capítulo sobre el impacto del daño cerebral adquirido en la familia.

http://www.logicortex.com/wp-content/uploads/guias_para_pacientes_y_familiares/dano_cerebral_adquirido/Miniguia_DCA_(ADACEA).pdf

Este capítulo ha sido documentado con los siguientes artículos:

  • Evaluación de las necesidades de los familiares de personas afectadas de Daño Cerebral Adquirido mediante el Cuestionario de Necesidades Familiares. (López de Arroyabe y Calvete, 2012).
  • Terapia Familiar Sistémica aplicada al Daño Cerebral Infantil: intervención con niños, familia y pareja. (García-Cuenca).
  • Síntomas de Duelo en familiares de personas con Daño Cerebral Adquirido. (López de Ayabarre y Calvete, 2005).
  • Las familias en el proceso de rehabilitación del las personas con Daño Cerebral Sobrevenido.(Fernández-Guinea y Muñoz-Céspedes, 1997).

Emma Gil Orejudo

Neuropsicóloga

Artículo: «Disfrutar del verano….con una discapacidad»

Hace unos años, haciendo el Camino de Santiago, tuvimos la oportunidad de conocer a una persona muy especial, a Pietro Scidurlo, un italiano informático que en su silla de ruedas, realizaba por cuarta vez el Camino de Santiago.

Hablar de esta persona tan especial, que tuvimos no sólo la oportunidad de conocer, sino también de compartir conversaciones, vivencias y experiencias, merece la dedicación de todo un post aparte, por su afán de superación, y sobre todo por volver a recordarnos que no existen barreras físicas ni mentales para la persona con discapacidad, siempre y cuando se utilicen los medios y recursos necesarios que permitan adaptar la actividad y se tenga en cuenta el estado en el que se encuentra la persona.

Me gustaría que nos quedáramos con esto último… para poder dedicar este post y facilitar la información necesaria y el acceso a las playas a las personas con movilidad reducida (PMR).

Porque si nosotros podemos disfrutar del verano…  ¿porqué ellos no?.  Ayudémosles a romper con las barreras físicas y mentales….  Cruz Roja Española, ya empezó a hacerlo años atrás. Cruz Roja, junto con la colaboración de los ayuntamientos de las diferentes provincias, recopiló datos para lanzar una guía de playas accesibles que se actualiza todos los años con información procedente de los ayuntamientos y de otras fuentes de internet.

Puedes encontrar dicha guía en el portal Discapnet. Aquí te dejamos el enlace:

Guía de playas accesibles. http://playasaccesibles.discapnet.es/

En ella podrás encontrar los recursos disponibles  en las playas españolas. Están clasificadas por Comunidad Autónoma y por provincia. De esta forma, podrás planificar tus vacaciones teniendo en cuenta los servicios que disponen en cada playa.

¿Y te preguntarás…..cuáles son esos servicios?

  • Muletas anfibias: muletas especiales que facilitan el acceso al interior del agua. Disponen de una contera especial que evita que se hundan en la arena. Dentro del agua, existen soportes especiales para poder dejarlas durante el baño. Son gestionadas por la Cruz Roja.

  • Silla anfibia: silla que facilita el acceso al agua del mar a la persona con movilidad reducida. Dispone de ruedas que mejoran el desplazamiento en la arena. Son guiadas por voluntarios de la Cruz Roja y/o personal contratada por las Comunidades Autonónomas.

Dos monitores y un usuario de silla anfibia

  • Máquinas NOVAF: permiten los desplazamientos de las personas con movilidad reducida a la zona de playa que deseen. Sólo tienen que llamar a un teléfono de atención a la hora de marcharse.

MRI-1

  • Personal de apoyo: se trata de personal de apoyo que ha sido contratado por las Comunidades Autónomas y voluntarios de la Cruz Roja, que ayudan a las personas con movilidad reducida y facilitan su acceso al agua. Es necesario informarse de horarios y fechas en los que está disponible este servicio.

Dos monitores ayundando a salir a un usuario de la playa en silla anfibia

  • Rampas: rampas que conectan con las pasarelas y que facilitan el acceso a personas con movilidad reducida. La pendiente de una rampa no debe superar el 8%.

Detalle de una rampa accesible en una playa (Foto cedida por el Ayuntamiento de Santander)

  • Pasarelas: están ubicadas al final de la rampa y llegan hasta la orilla del mar. Facilitan el acceso y evitan que los usuarios se hundan en la arena.

Rampa que hace accesible el acceso a la playa (Foto cedida por el Ayuntamiento de Santander)

  • Zona de sombrillas: zona amplia de sombrillas reservada para personas con movilidad reducida.

Zona de Sombrillas donde observamos que la superficie es dura

  • Boyas: delimitan la zona de baño que está permitida y que no resulta peligrosa. Útil para personas con discapacidad visual.

Monitor con una bañista en la zona de boyas

  • Aseos, duchas y vestuarios adaptados: espacio amplio para permitir los desplazamientos y movilidad teniendo en cuenta a un usuario en silla de ruedas (debe permitir hacer un giro de 180º sin dificultad, con un mínimo de 1,50 m cuadrados sin obstáculos). Suelo antideslizante, ducha/w.c. y vestuarios con asideros.
  • Servicios para personas con discapacidad auditiva y/o visual.
  • Aparcamiento adaptado.

Autora del artículo: Yolanda Carretero Serrano. Terapeuta Ocupacional. 

Fuente imágenes: http://playasaccesibles.discapnet.es/paginas/enlaces.aspx y http://www.novaf.es/es/productos/mri-1.html

Fuente información: http://playasaccesibles.discapnet.es/paginas/enlaces.aspx

http://www.discapnet.es/Castellano/areastematicas/Accesibilidad/OcioAccesible/Guiadeplayasaccesibles

Nuevo artículo: «EL PRIMER PUNTO MÁGICO PARA EL PIE EN PACIENTES CON DAÑO NEUROLÓGICO»

Es mágico cuando funciona, pero no funciona siempre.

Cuando funciona, produce una estimulación de la dorsiflexión y eversión del pie que provocando una inhibición refleja de la musculatura espástica y normalizando el tono

El punto se sitúa cuatro dedos por encima del maleolo externo y hacia fuera del vientre del extensor común dedos. ¿A qué corresponde anatómicamente? No estoy del todo segura.

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Al no funcionar en todos los pacientes, incluso cuando su sintomatología era muy similar, pensé que estaba activando de modo reflejo el tercer peroneo que es inconstante y que solo funcionaría con aquellas personas que tuvieran este tercer peroneo o peroneo anterior. Este músculo nace en el tercio inferior de la cara anterior del peroné y membrana interósea y se inserta en el dorso de la base del quinto metatarsiano. Parece que este músculo pudiera ser solo un fascículo del músculo extensor común de los dedos que va a parar al quinto metatarsiano.

Aunque en disecciones actuales parece más frecuente y debería revisarse su denominación de inconstante…

imagen 2

http://revistas.ucm.es/index.php/RICP/article/view/41119

Su función, igual que la de sus hermanos peroneos, es la dorsiflexión y la eversión del pie. Está inervado por el nervio peroneo profundo. El peroneo lateral largo y corto, sin embargo, están inervados por el nervio peroneo superficial.

Revisando en los atlas, pensé que quizás lo que estaba activando realmente era la rama superficial de nervio peroneo y por eso se producía una eversión y abducción tan marcadas del pie, aunque lo cierto es que también se activaba el extensor común de los dedos…

imagen 3

Lo que he podido comprobar en bastantes afectados de esclerosis múltiple y algún afectado de hemiplejía, es que presionar unos segundos intensamente este punto, puede ayudar a activar la musculatura flexora dorsal y eversora para posteriormente pedir contracciones activas al mismo tiempo que se activa el punto.

imagen 4

Después, puede continuarse pidiendo contracciones activas ya sin activar el punto directamente aunque sí invitando a la parte distal de la pierna a una rotación interna que anteriorice los peroneos y facilite su contracción. En el pie, del mismo modo, se podrá facilitar una rotación externa proximal y una rotación interna distal para favorecer el mantenimiento del arco interno del pie y el apoyo de la cabeza del primer metatarsiano.

imagen 5

Finalmente se pueden hacer ejercicios de dar pasos o facilitar la marcha integrando esta activación de los peroneos.

Autora: Beatriz Tierno Tierno. E-mail: beatriztiernotierno@gmail.com

Fuente imágenes: https://es.wikipedia.org  e imágenes procedentes de la propia autora.

Artículo: ¿PODRÉ VOLVER A ESCRIBIR CON LA MANO DERECHA?. Pronóstico funcional de la mano hemipléjica.

¿Cuántas veces os habéis visto en la tesitura de tener que contestar a una pregunta de este tipo? A veces el paciente quiere recuperar la misma funcionalidad que poseía antes del Daño cerebral pero nosotros contemplamos una mano cerrada cuyos dedos se mueven en bloque y nuestra experiencia nos dice que esa mano no volverá a escribir. ¿Cómo explicárselo al paciente?

Lo primero de todo, respetando la fase de duelo en la que se encuentra la persona. La discapacidad es una pérdida dolorosa que requiere un proceso de adaptación. Si aún está en fase de negación, una confrontación directa con la realidad puede ralentizar o frenar el proceso de ajuste a la nueva situación. Una forma de saber en qué fase está el paciente es devolverle la pregunta: ¿Tú qué crees? Entonces veremos si el paciente niega la situación real o está empezando a regatear o incluso a asumir y aceptar cierto grado de discapacidad. Si te contesta que ya ha pensado que a lo mejor tiene que aprender a firmar con la mano izquierda es que ya ha superado la fase de negación.

Hace muchos años, en unas jornadas de la AETB (Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath), señalaron tres requisitos necesarios para que una mano tenga un pronóstico funcional esperanzador después de un daño cerebral. El conocer estos tres requisitos a mí me ha ayudado en este tiempo a explicar a los alumnos, a los pacientes y a mí misma qué puedo esperar de una mano hemipléjica. Estos son los tres requisitos:

  • Capacidad de movimiento selectivo de los dedos. Si el paciente quiere mover el dedo índice, aunque el movimiento sea mínimo, que mueva solo ese dedo es un signo de buen pronóstico. Si cuando quiere mover un dedo, cierra toda la mano en bloque, el pronóstico es peor.
  • Extensión de muñeca. Que la muñeca tenga capacidad de extensión de al menos 0º es importante para posibilitar una oposición efectiva del pulgar necesaria para escribir y tantas otras funciones de la mano. Que el paciente presente una retracción importante de la musculatura flexora que impida incluso llegar a una posición neutra de la muñeca es signo de mal pronóstico.

Espero que conocer estos tres requisitos os ayude como me ayudó a mí a responder a la pregunta: ¿Podré volver a escribir con la mano derecha?.  Te recuerdo que puedes dejar tus comentarios.

Muchas gracias,

Autora: Beatriz Tierno Tierno.

beatriztiernotierno@gmail.com

Fuente imagen: http://www.josemira.com/2011/05/%C2%BFcada-cuanto-debo-escribir-en-el-blog/