Nuevas líneas de investigación en el Autismo

 

                                                                     autismo

La mayoría de las investigaciones actuales en neurociencias están de acuerdo en que nuestro cerebro se caracteriza por estar dotado de neroplasticidad, de generar nuevas conexiones interneuronales, sobre todo el cerebro de los niños y jóvenes. A medida que nos hacemos mayores las nuevas interconexiones dendríticas, son superadas por un mecanismo parecido al que realizamos cuándo podamos las ramas de un árbol, para que vuelva a germinar.

El proceso normal de “podar” las interconexiones entre neuronas en exceso que se producen en un cerebro sano, parece estar alterado en los niños y adolescentes con autismo. Este aumento de destrucción de sinapsis neuronales puede estar relacionado con la presencia en exceso de una enzima la mTOR.

Un nuevo trabajo publicado esta semana online en la revista Neuron, estudia en modelos de ratones que si se aplica un tratamiento ahora usado como inmunosupresor en pacientes sometidos a transplantes, la rapamicina, podría inhibirse el exceso de la enzima mTHOR  y disminuir las interconexiones aberrantes del cerebro del niño autista.

Recientes investigaciones han demostrado que los cerebros de los niños con autismo tienen muchas más conexiones neuronales que un cerebro de un niño normal. (Hutsler JJ, et al. Brain Res. 1309,83–94).

Para poder demostrar este mecanismo anormal, el Dr Sulker y sus colaboradores, que trabajan en el Centro médico universitario de Columbia evaluaron 13 cerebros postmortem de niños autistas, entre 2 y 9 años, que habían fallecido por otras causas, con 22 cerebros de niños sin autismo.

El cerebro de los niños autistas presentaba unas neuronas rodeadas por sustancias de degeneración que no aparecían en los niños sin autismo, ni tampoco parecen corresponder al proceso fisiológico de destrucción neuronal. Estos cerebros mostraban una expresión aberrante y excesiva de proteína mTHOR.

La rapamicina es un fármaco usado en transplantes por su acción inmunosupresora que en ratones disminuye la expresión de esta proteína  mTHOR, aunque en humanos causa gran cantidad de efectos secundarios, por lo que no podría utilizarse en niños autistas.

Lo positivo del estudio es que se abren nuevas líneas de investigación en el manejo y tratamiento del autismo.

Nos gustaría compartir un vídeo de un cortometraje sobre el autismo realizado por los alumnos de las facultades de Psicología y Derecho de la Universidad Autónoma de Puebla en México.

Fuente: Loss of mTOR-Dependent Macroautophagy Causes Autistic-like Synaptic Pruning Deficits.

Autora: Ana Belén Cordal López. acordal@yahoo.es

 

 

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