¿Cómo influyen nuestros hábitos dietéticos en el riesgo de padecer Parkinson?

cerveza o vino

Sabemos poco de la etiología del parkinson, la segunda enfermedad neurodegenerativa tras el Alzheimer, aunque algunas veces puede existir un componente genético, parece que nuestros hábitos dietéticos o el uso de herbicidas y pesticidas están muy relacionados con su aparición, por el daño que provocan en las células dopaminérgicas cerebrales.

Acabamos de iniciar el mes de agosto, mes de vacaciones para muchos españoles. En estos momentos del año, en que lo que más nos apetece es dencansar, ese descanso se hace más placentero en el mar o en la montaña  con un aperitivo y una cerveza.

Parece que el consumo de cerveza y de bebidas alcohólicas de alta graduación, están inversamente relacionados con el riesgo de padecer Parkinson. El consumo moderado de cerveza disminuirá la posibilidad de desarrollarlo, mientras que el consumo de bebidas de alta graduación en altas dosis lo aumenta. Además  es curioso que los fumadores y consumidores de café tienen menor riesgo de Parkinson.

En el estudio realizado en una cohorte de pacientes, el NIH-AARP, que  el Dr. Hoenghei Chen y col. de la Universidad de North Carolina, presentado en el 2011, se estudiaron 1113 pacientes con enfermedad de parkinson y 305.785 personas sin parkinson, valorándose sus hábitos de dieta y consumo de alcohol.  Se observó que presentaban menos riesgo de parkinson los que consumían menos de una dosis de bebidas de alta graduación, una o dos cervezas al día o uno o dos vasos de vino al día. Parece que la cerveza aumenta el urato en sangre, por su alto contenido en purinas, disminuyendo la posibilidad de que se desarrolle la enfermedad. El vino contiene flavonoides que protegen las células nerviosas y vasos sanguíneos.

En el 2011 se presentó otro estudio elaborado en Harvard en 120.000 pacientes en el que se observó el efecto beneficioso del consumo de los flavonoides.  Estos se encuentra además de en el vino tinto, en el té verde, frutos rojos, manzanas, naranjas o la col lombarda. Estos alimentos tienen altas cantidades de antocianinas, sustancias antioxidantes ricas en coenzima Q10, que son usadas como colorantes alimentarios y les dan el color rojo o azul a estos alimentos.

También el consumo de pimientos, tomates o patatas que se incluyen en la especie botánica de las solenáceas, a las que pertenece el tabaco, se relacionan con la menor incidencia de parkinson. Podemos leerlo en un estudio publicado online en mayo de 2013 en el Annals of Neurology en el que se estudiaron 490 pacientes en Washington, siendo significativo y curioso que los que consumían mayor cantidad de pimientos tenían menos riesgo de padecer la enfermedad o de atenuar la evolución en los pacientes ya diagnosticados.

Y como país mediterráneo que somos, no debemos de olvidar que nuestra dieta mediterránea tiene efectos muy favorables. En septiembre de 2008 se publicó en el BMJ un metaanálisis en el que se incluían 12 estudios sobre 1, 5 millones de italianos. La dieta mediterránea variada, rica en frutas, verduras, aceite de oliva, pescados, legumbres está relacionada con la menor aparición de cáncer, enfermedades cardiovasculares y también con el menor riego de padecer alzheimer o parkinson.

Felices vacaciones a todos y a disfrutar consumiendo alimentos variados y en cantidades moderadas.

Autora: Ana Belén Cordal López. Médico rehabilitador.