“Las diferentes configuraciones de la mano para el agarre y la manipulación. Parte II”.

En el anterior artículo, vimos diferentes configuraciones que podía realizar la mano para el agarre y la manipulación, y cómo su estructura y biomecánica tan compleja que posee permite realizar multitud de movimientos, adaptaciones y ajustes posturales, que nos permiten percibir la forma de los objetos, manipularlos y adecuarlos a las diferentes formas y volúmenes.

También mencionamos la importancia que adquiere la musculatura intrínseca de la mano en el soporte postural y cómo proporciona estabilidad para realizar las diferentes configuraciones de prensión.

Siguiendo la clasificación clásica de A.I. Kapandji, la prensión la podíamos dividir en tres tipos: las presas (también denominadas pinzas), las presas con la gravedad y las presas con acción.  En el anterior artículo, vimos de forma más detallada las pinzas bidigitales y pluridigitales. En éste vamos a ver las presas palmares y las presas con la gravedad.  

Las presas palmares es un tipo de presa en el que además de los dedos, interviene la palma de la mano. Dependiendo de si interviene o no el pulgar, pueden ser de dos tipos:

  • Prensión digitopalmar: en este tipo de prensión no interviene el pulgar, es la palma de la mano la que se opone a los cuatro últimos dedos. Este tipo de prensión  se suele utilizar para sujetar un objeto con poco diámetro (3-4 cm), aunque también se puede utilizar para sujetar un objeto más voluminoso como puede ser un vaso. Eso sí, cuanto mayor diámetro tenga el objeto, menos firme será su sujeción.

Imagen 1

  • Prensión palmar con la totalidad de la palma: en este tipo de prensión, la mano se enrolla entorno a los objetos cilíndricos. Es una prensión de fuerza que se utiliza para el agarre de objetos pesados y relativamente voluminosos. El volumen del objeto va a condicionar la fuerza de prensión.

Imagen 2

Existen dos tipos de prensión palmar:

  • Presa palmar cilíndrica: utilizada para objetos de diámetro importante. A
    mayor diámetro, menos firme será la presa. Además, el volumen del objeto
    exige máxima libertad de separación de la primera comisura.
  • Presa palmar esférica: este tipo de presa puede implicar tres, cuatro o cinco
    dedos. Cuando intervienen tres o cuatro dedos, el último dedo implicado contactan por la cara lateral externa con el objeto, constituyendo así un tope interno, reforzado por los dedos restantes. Este tope, se opone a la presión del pulgar, de modo que el objeto queda bloqueado distalmente por los dedos que establecen contacto palmar con el objeto. La presa palmar esférica pentadigital, es una presa más simétrica que las anteriores, en ella, todos los dedos contactan con el objeto por su cara palmar y el pulgar se opone al dedo anular.

En las presas con la gravedad, como su nombre indica, la acción de la gravedad es indispensable. En ellas, la mano sirve de soporte al realizar acciones como sujetar una bandeja, al ahuecar la mano para contener agua, harina o arroz… Este tipo de presas, requiere de una supinación íntegra, ya que, sin ella, la palma de la mano no puede orientarse hacia arriba para desempeñar su función.

Imagen 3

En el siguiente artículo, veremos más configuraciones que puede realizar la mano durante el agarre y la manipulación. Si te ha gustado este artículo, no te pierdas la próxima semana nuestra última parte de esta colección de posts!!!

Yolanda Carretero Serrano. TO especializada en Neurorrehabilitación.

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Nuevo artículo: “Las diferentes configuraciones de la mano para el agarre y la manipulación. Parte I”.

Sabemos que la estructura y biomecánica tan compleja que posee la mano permite
realizar multitud de movimientos, adaptaciones y ajustes posturales, que nos permiten
percibir la forma de los objetos, manipularlos, y adecuarlos a las diferentes formas y
volúmenes.

También hemos visto en otros artículos, la importancia que tiene la musculatura intrínseca de la mano (lumbricales e interóseos) en el soporte postural y cómo proporciona estabilidad a la mano para las diferentes configuraciones de prensión. De hecho, algunos autores definen la posición lumbrical de la mano como la base para el desarrollo de las diferentes pinzas.

Si seguimos la clasificación clásica de A.I. Kapandji, la prensión la podemos dividir en tres tipos: las presas (también denominadas pinzas), las presas con la gravedad y las presas con acción.  Sin embargo, esta clasificación no resume todas las posibilidades de acción que tiene la mano, ya que además de la prensión, la mano puede realizar otras funciones como la función de protección, de orientación, con la función de apoyo, como medio de expresión para poder comunicar nuestros pensamientos, sentimientos, necesidades y emociones…

En este primer artículo, vamos a ver las diferentes configuraciones que existen de pinzas digitales:

Presas o pinzas digitales:

Las presas o pinzas digitales pueden dividirse en dos grupos: pinzas bidigitales y pinzas pluridigitales.

Las pinzas bidigitales constituyen la clásica pinza pulgar-digital. Pueden ser de tres tipos, dependiendo de que la oposición sea terminal, subterminal o subterminolateral:

Presas o pinzas por oposición terminal o terminopulpejo: es la más fina y precisa.
Permite sujetar o coger un objeto de pequeño calibre (aguja, palillo, cerilla…). Cuando el
calibre del objeto es excesivamente pequeño (un grano de arroz, un hilo muy fino…), el
pulgar y el dedo índice (o 3º dedo), se oponen por el extremo del pulpejo, incluso por
el borde la uña, denominándose prensión pulpejo-ungueal. Es la prensión más fácil de
verse comprometida ante la menor alteración de la mano, ya que es necesario una
integridad plena a nivel articular, muscular y tendinosa.

Pinzas 1

Presa o pinza por oposición subterminal o del pulpejo: es la más común. Permite
sujetar objetos relativamente más gruesos que los anteriores, como un bolígrafo, un
lápiz, una hoja de papel… En este tipo de prensión, el pulgar y dedo índice (o cualquier
otro dedo), se oponen por la cara palmar del pulpejo, la articulación IFD (interfalángica
distal), puede estar en extensión o en semiflexión.

Pinzas 2

Presa o pinza por oposición subterminolateral o pulpolateral: en esta pinza, la cara
palmar del pulpejo del pulgar contacta con la cara externa de la primera falange del
dedo índice (coger una moneda, una llave…).

Entre las pinzas digitales, existe un tipo de pinza que no constituye la clásica pinza pulgo
digital, se trata de la pinza interdigital laterolateral. Este tipo de pinza permite una prensión accesoria para sujetar un cigarro o cualquier otro objeto que contenga un diámetro pequeño, ya que es una pinza débil y sin precisión. En ella, el pulgar no interviene, siendo la más frecuente entre el 2º y el 3º dedo.

Pinza 3

Las presas o pinzas pluridigitales hacen intervenir, además del pulgar, los otros dos, tres o cuatro dedos. Permiten, por lo tanto, una prensión mucho más firme que la bidigital. Entre ellas, se encuentran:

Pinza o presa tridigital: son las que se utilizan con mayor frecuencia. En ella,
intervienen tanto el pulgar como el 2º y 3º dedo. Se utiliza para coger por ejemplo,
una pelota pequeña, cuando utilizamos el tenedor, al desenroscar un tapón de una
botella o en la escritura (siendo en este caso, pulpejo del dedo pulgar con el pulpejo
del 2º dedo y lateral para el 3º dedo). Este último tipo de presa es muy direccional y se
parece tanto a las presas centradas como a las presas activas, ya que la escritura es el
resultado de los movimientos del hombro y de la mano, siendo la zona cubital y el
dedo meñique los que se deslizan por la mesa junto con la acción de los movimientos
que generan los tres primeros dedos.

Pinzas 4

Pinza o presa tetradigital: se utilizan cuando el objeto es más grueso y demanda
mayor firmeza para cogerlo. Pueden ser de tres tipos:

o Tetradigital del pulpejo: cuando se coge un objeto esférico.

o Tetradigital pulpejo-lateral: se utiliza para desenroscar una tapa. En este caso,
el contacto con el pulgar es amplio (pulpejo y cara palmar de la primera
falange), siendo lateral sobre el 2º y 3º dedo y del pulpejo en la segunda
falange del 4º dedo que bloquea el objeto por dentro.

o Tetradigital del pulpejo pulgotridigital: se utiliza para sujetar un lápiz,
sostener un pincel o para sujetar el arco de un violinista.

Pinzas 5

Pinza o presa pentadigital: en ella se utilizan todos los dedos, siendo el pulgar el que
se opone de forma variada a los otros dedos. Este tipo de pinza se utiliza generalmente
para coger objetos grandes, pero también se pueden utilizar para coger objetos
pequeños utilizando una presa pentadigital del pulpejo, efectuando el 5º dedo un
contacto lateral. Si el objeto es un poco más voluminoso (pelota de tenis), la pinza se
convierte en pentadigital pulpejo-lateral.
Como pinzas o presas pentadigitales, también están la presa pentadigital comisural (se
utiliza para coger objetos gruesos hemiesféricos como puede ser un cuenco, en este
caso se requiere una gran flexibilidad y posibilidad de separación de la primera
comisura) y la presa pentadigital panorámica (que permite coger objetos grandes
planos como una bandeja, donde es necesario gran abducción de los dedos).

Pinzas 7

En el siguiente artículo, veremos más configuraciones que puede hacer la mano durante el agarre o manipulación, no te lo pierdas!!!

Yolanda Carretero Serrano. TO especializada en neurorrehabilitación.

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Nuevo artículo: “Las diferentes configuraciones de la mano para el agarre y la manipulación. Parte III”.

En los anteriores artículos de esta colección de posts, vimos diferentes configuraciones que podía realizar la mano para el agarre y la manipulación, y cómo la estructura y biomecánica que posee la mano, le permite realizar multitud de movimientos, adaptaciones y ajustes que le permiten percibir la forma de los objetos, manipularlos y adecuarlos a las diferentes formas y volúmenes.

La prensión la podíamos dividir en varios tipos. En los anteriores artículos vimos de forma más detallada las pinzas bidigitales, las pluridigitales, las presas palmares y las presas con la gravedad. En este artículo vamos a ver las presas centradas, las presas con acción y otros tipos de prensiones. 

Las presas centradas tienen en común que realizan una simetría en torno al eje longitudinal, que en general, se confunde con el eje del antebrazo. El objeto de forma alargada se coge con firmeza mediante una presa palmar donde intervienen el pulgar y los tres últimos dedos, en este caso, el 2º dedo desempeña una función orientativa indispensable para dirigir el utensilio (tenedor/cuchillo, batuta del director de orquesta, destornillador…).

Imagen 1

Presas con acción (PCA) o presas-acción. Además de las presas estáticas, la mano también es capaz de actuar cogiendo. Es lo que se denomina presas con acción (PCA) o presas-acción, que implican acciones elementales como lanzar, impulsar, hacer rodar o hacer girar. Existen otras acciones más complejas donde la mano realiza una acción refleja sobre sí misma. En este caso, el objeto, sujeto por una parte de la mano, sufre una acción que procede de otra parte (como por ejemplo, al encender un mechero, al usar unas tijeras, al comer con unos palillos chinos, al apretar un spray…). Existe una infinita variedad de presas-acción que representan la actividad más elaborada de la mano y que precisan de su integridad funcional.

Imagen 2

Como ya hemos visto, la mano presenta una gran funcionalidad, y además de las
prensiones ya comentadas, la mano puede realizar otras funciones como la función de
protección, de orientación, con la función de apoyo, como medio de expresión para poder comunicar nuestros pensamientos, sentimientos, necesidades y emociones…

La mano posee también capacidades relacionadas con la posibilidad de ejecutar
movimientos repetitivos que implican percusión (ej.: al teclear un ordenador, al utilizar una calculadora…). La dificultad consiste en adquirir la independencia funcional de los dedos entre sí, lo que requiere un aprendizaje cerebral y muscular. Dentro de los
movimientos repetitivos, se encuentran también ciertas actividades relacionadas con la
creación de la música, como la creación de ritmos o percusiones o actividades de deporte como el boxeo o el kárate.
Entre los movimientos relacionados con la expresión gestual, se encuentra la función de contacto social y afectivo que desempeña el contacto de la mano cuando se realiza una caricia o el saludo con el típico apretón de manos. Otros movimientos que realiza la mano y que entran dentro de la función de expresión gestual, son los aplausos, un dedo
señalando un objetivo, una mano abierta haciendo el gesto de “stop” …. En definitiva,
multitud de gestos que algunos son universales y otros que tienen variaciones o son
específicos de cada cultura.

Este tipo de funciones de la mano requiere no sólo de la valoración sensitiva, articular y
muscular del miembro superior y de la mano, sino también de la valoración de
componentes perceptivos, cognitivos, sociales, emocionales y relacionales.

Yolanda Carretero Serrano. TO especializada en Neurorrehabilitación.

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