
http://elecodesunchales.com.ar/noticia/2913/prueban-con-exito-un-stent-para-tratar-el-acv
Fuente imagen: http://www.medciencia.com/detectar-un-accidente-cerebrovascular-con-el-movimiento-de-los-ojos/

http://elecodesunchales.com.ar/noticia/2913/prueban-con-exito-un-stent-para-tratar-el-acv
Fuente imagen: http://www.medciencia.com/detectar-un-accidente-cerebrovascular-con-el-movimiento-de-los-ojos/
En estos días en que nos hemos enterado que un actor tan glorioso como Jack Nicholson abandona la interpretación tras ser diagnosticado de Alzheimer, es interesante analizar un estudio que valora la relación entre la pérdida de memoria y el posterior diagnóstico de ictus.
Todos sabemos que los pacientes que han sufrido un ictus padecen problemas de memoria relacionados con la alteración de células cerebrales y el daño vascular que se produce en el área circundante a la lesión isquémica o hemorrágica.
En este estudio publicado en el Stroke la hipótesis de los investigadores es justo la contraria; saber si los déficits cognitivos predicen el futuro ictus. Se plantean si la acumulación de patología vascular que precede al ictus puede manifestarse por si misma como problemas en nuestra memoria.
El estudio ha sido realizado por el Dr. Ikram y sus colaboradores en el Centro Médico Erasmus de Rotterdam y publicado en el Stroke el 11 de diciembre.
En él se han incluido 9152 personas mayores de 55 años (edad media 67 años), no diagnosticados de ictus o demencia, del área de Rotterdam, a los que se les realizaba una sencilla pregunta: ¿Tiene usted alteraciones en su memoria que alteren su vida diaria?.
A todos nosotros en determinados momentos nos puede pasar que nos olvidemos de dónde hemos dejado las llaves, pero aquí los transtornos de memoria son más severos y se relacionan con alteraciones en actividades básicas o transtornos en lectura o procesamiento complejo de información, que son más frecuentes en los individuos de un nivel cultural más alto.
Además de ser valorados con test subjetivos, fueron examinados con el minimental state examination y monitorizados durante 10 años, en hospitales, centros de salud, hogares y residencias geriátricas.
Los déficits subjetivos en la memoria en la población estudiada fueron del 17% , similares a la población general de esa misma edad.
En los que presentaban problemas en memoria se encontró una asociación mayor con la aparición de ictus, valorándose factores correctores como edad, sexo, factores de riesgo cardiovascular, ser portadores del alelo APOE épsilon 4 y depresión.
El riesgo era superior en personas con alto nivel educacional, y no se observaba relación entre la puntuación del minimental y la aparición de ictus, estando más relacionado el ictus con los déficits subjetivos de memoria. El mimimental no tiene la suficiente sensibilidad como prueba para determinar los cambios que se quieren estudiar.
Los individuos con alto nivel educativo, construyen una reserva cognitiva y normalmente tardan más tiempo en desarrollar signos de deterioro cognitivo y demencia. Disponen de más estrategias para conseguir mejores puntuaciones en los test. Pero al mismo tiempo notan cambios más sutiles en su memoria, por eso en los test subjetivos puede determinarse mejor el deterioro en etapas precoces.
El Dr. Ikram autor del estudio comenta en su presentación que el análisis continúa pasando a una segunda fase en la que utilizarán la RMN funcional para poder determinar si los problemas de memoria pueden ser visualizados en las imágenes obtenidas, plasmando así las posibles nuevas interconexiones neuronales que se establecen en el deterioro cognitivo que puede ser la antesala de un futuro ictus.
Stroke: Subjetive Memory Complaints and the Risk of Stroke.
Autora: Ana Belén Cordal López.

Hoy le queremos dedicar la entrada a esta técnica. Muchos de vosotros ya conocéis qué es el kinesiotape o vendaje neuromuscular, y seguramente lo estéis utilizando para vuestras terapias.
El kinesiotaping es un método cuyo origen está en Asia (Corea y Japón), y que viene de la mano del Dr. Kenzo Kase y del Dr. Murai (años 1970). Es una técnica de vendaje especial, que permite el movimiento y un correcto aporte sanguíneo y linfático. Tiene varias acciones (exteroceptiva, neurorrefleja, biomecánica, circulatoria y analgésica). Según los objetivos del tratamiento, hay varias técnicas que se pueden usar de forma aislada o combinarlas entre sí.
En neurología, lo podemos utilizar para facilitar o inhibir la función de un músculo, para alinear o dar soporte a una articulación, para reducir el dolor o para proporcionar un feedback propioceptivo.
Es importante decir, que para utilizar esta técnica, es necesario formarse y tener los conocimientos adecuados para poder llevarla a cabo de forma eficaz. Cada vez hay más empresas que ofrecen cursos homologados para poder llevar una formación adecuada en esta técnica.
Hoy, os queremos dejar algunos artículos sobre kinesiotaping y neurorrehabilitación que nos han parecido interesantes.
Artículos interesantes sobre kinesiotaping:
– «Kinesiotaping in Stroke: improving functional use of the upper extremity in Hemiplegia”. Este artículo nos describe cómo utilizar esta técnica para incrementar la funcionalidad del miembro superior en el adulto con hemiplejia. Un artículo muy práctico y con bastantes fotos, donde podréis ver los diferentes usos del kinesiotape para aumentar la funcionalidad en la extremidad superior después de haber sufrido un ictus.
– «Efectos del kinesio taping en la funcionalidad manual de pacientes con hemiplejia post-ACV en el Hospital Nacional Dos de Mayo, Lima». Podéis ver el resumen de este artículo y descargar el mismo al final de este enlace:
http://cybertesis.unmsm.edu.pe/handle/cybertesis/3453
– “The role of kinesiotaping combined with botulinum toxin to reduce plantar flexor spaticity after stroke”.
– «Somatosensory inputs by application of KinesioTaping: effects on spasticity, balance, and gait in chronic spinal cord injury».
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4038759/
– «The use of Kinesiotaping in Occupational Therapy».
Haz clic para acceder a smith_results_draft3.pdf
A continuación, os queremos dejar un artículo que aunque no sea gratuito, es muy interesante, describe los efectos del Kinesio-Tape para reducir el edema de la mano en el ictus agudo:
– «Effects of Kinesio Tape to Reduce Hand Edema in Acute Stroke».
Fuente imagen: http://www.esindus.ee/index.php?div=24-35
A través de este texto se hace constar que cualquier persona que acceda a estos sitios es consciente de que los artículos pertenecen y son propiedad intelectual de sus respectivos autores. Este blog ha sido creado para fines científicos, educativos, de intercambio de información y difusión. No se asume ninguna responsabilidad sobre el mal uso de esta información. Si se puede acceder a ellos, se invita a la compra correspondiente de los artículos si son de pago por legalidad y respeto hacia los autores correspondientes. Los enlaces proporcionados son externos a nuestra página, no somos responsables del funcionamiento correcto de éstos.
Acaban de publicarse en la revista Stroke las nuevas guías de prevención del ictus. De acuerdo con la información aparecida, hasta 795.000 norteamericanos sufren un ictus cada año, de los que 610.000 presentan un primer episodio. esto resulta en 6,8 millones de personas que sufren la clínica, y la discapacidad del ictus, lo que conlleva además incremento sustancial en gastos sanitarios.
Y la dependencia es algo que preocupa y mucho a nuestra sociedad cada vez más dominada por el interés económico. Hay que tener en cuenta que a los 6 meses del ictus el 26% de los pacientes de 65 o más años, son dependientes en sus actividades de vida diaria, y una cifra todavía mayor, el 46% sufren déficits cognitivos.
La mejor medida es la prevención primaria efectiva, porqué hasta el 76% de los ictus presentan cuadros clínicos que podemos identificar y prevenir.
Esto lo hemos visto esta pasada semana en la que se han abierto las unidades de neurorrehabilitación a los ciudadanos dando charlas informativas y realizando test clínicos de screening de posible ictus con la realización de electrocardiograma, eco-doppler de troncos supraaórticos, además de medición de tensión arterial, toma de frecuencia cardiaca, indice de masa corporal, o hábitos higiénico- dietéticos.
Aunque lo más recomendable es leerse la guía, al final podéis consultarla en el enlace, haremos un resumen de los puntos fundamentales redactados en documento de consenso como guía de prevención primaria por la AHA/ASA (American Heart Association/American Stroke Association):
Uno de los cambios más importantes es aceptar el uso de agentes preventivos de ictus isquémicos en pacientes con riesgo bajo de hemorragias que incluyan además de los dicumarínicos (warfarina=sintrom) en pacientes con fibrilación auricular no valvular los nuevos anticoagulantes dónde se aceptan como opciones el dabigatrán, apixabán y rivaroxabán. La evidencia científica es suficiente para reconocerlos como alternativa a la warfarina, aunque no han demostrado superioridad, pero está claro que el tratamiento con warfarina es riguroso y requiere al paciente un control estricto en el centro de salud.
Es muy útil monitorizarse las cifras tensionales en domicilio, los aparatos electrónicos cada vez disponen de mejor tecnología y son más baratos, muchos de ellos adaptados a teléfonos móviles, nos permiten controlar nuestras constantes vitales en ejercicio y en reposo.
Hay que tener en cuenta que no todos los ictus se producen en gente mayor, cada vez aparecen en gente más joven, por disecciones de arterias, carótidas y en ocasiones tras esfuerzos físicos o la práctica de actividad deportiva en personas que desconocían sufrir factores de riesgo.
El comité de expertos decide que las cifras de tensión arterial sistólica deben permanecer en cifras de 140 o inferiores, no debemos sobrepasar la diastólica de 90 mmHg. Aunque tendremos en cuenta que al aumentar la edad se admiten cifras tensionales más altas. Por ejemplo en personas de 80 años se admiten cifras más altas ya que si al paciente mayor le bajamos demasiado las cifras tensionales con fármacos corremos el riesgo de estar favoreciendo el ictus isquémico por déficit de irrigación cerebral.
Debemos prescribir fármacos antihipertensivos, hacer un screening anual de cifras de tensión arterial y ser especialmente rigurosos en los cambios de hábitos de vida en los pacientes con cifras de prehipertensión, incidiendo en el paciente entre 35 y 55 años, obeso, fumador, bebedor y con estrés que no acude al médico porqué no sabe que además es hipertenso.
3.MUJERES CON MIGRAÑA.
Hay nuevas recomendaciones en las mujeres con migraña. Los expertos recomiendan a las mujeres con migraña y aura que dejen de fumar y que usen otras alternativas a los anticonceptivos orales, especialmente los que contienen estrógenos.
Podemos usar el calculador de riesgo de ictus elaborado por el AHA/American College of Cardiology (ACC) Risk Calculator, dónde también se incluyen otros factores de riesgo como la apnea del sueño. Aunque los factores de riesgo sufren modificaciones según el sexo, la raza o los grupos étnicos que estemos valorando.
Dentro de las nuevas recomendaciones se incluye también la dieta mediterránea con aporte diario de frutos secos, disminuyendo el consumo de sodio e incrementando el de potasio. Favorecer la «DASH-style diet» incrementando el consumo de frutas y verduras y disminuyendo el consumo de grasas saturadas. El comer muchos alimentos en pocas cantidades y repartidos en 5 comidas.
4.SOBREPESO Y OBESIDAD.
Es lo que define nuestro índice de masa corporal. Estamos en sobrepeso si nuestro índice se sitúa entre 25 y 29 Kg/m2 y obesidad si superamos los 30. El bajar de peso nos ayuda también a disminuir las cifras de tensión arterial.
En cuánto al tabaco se concluye que la tan controvertida «ley antitabaco» que prohibe fumar en espacios públicos, ha sido efectiva para disminuir la incidencia de ictus. Además las personas que deciden dejar de fumar disminuyen claramente la probabilidad de un ictus.
Además los pacientes con estenosis carotídea asintomática deben tomar a diario una aspirina y estatinas, para disminuir el riesgo de un ictus embólico al desprenderse las placas y llegar a la circulación arterial cerebral.
Referencia: AHA/ASA Guidelines for the Primary Prevention of Stroke. Stroke. Published online 28 October 2014.
Ana Belén Cordal López
La premisa fundamental que debemos de plantearnos en el tratamiento de los pacientes con daño cerebral severo tras traumatismos es la de encontrar el mejor camino que nos permita mejorar su estado de conciencia para poder llevar a cabo nuestro programa de tratamiento.
Nos interesa recuperar la comunicación y la interacción con el entorno, funciones que están mediadas por la dopamina y por otros neurotransmisores que modulan la atención y las redes de conexión interneuronal. El correcto funcionamiento de estas interconexiones son las responsables de mantener el nivel de alerta, conocido como arousal, la tención centralizada en una tarea, la capacidad de iniciativa, el mantenimiento de un correcto comportamiento y el control de la impulsividad y los transtornos de conducta.
Podemos usar tratamientos neuropsicológicos, farmacológicos, quirúrgicos o técnicas invasivas que nos ayuden a mejorar los resultados de nuetros programas de neurorrehabilitación. Muchas veces prescribimos determinados fármacos o terapias desconociendo la evidencia científica; por ello es muy importante el conocer los resultados de las investigaciones publicadas para ir adaptando nuestros protocolos hacia una medicina basada en la evidencia.
Los estudios prospectivos y randomizados son escasos en estos pacientes, porqué muchos están institucionalizados en residencias o centros de larga estancia lejos de equipos de investigación, por lo que muchos de los estudios publicados son estudios de casos con poca evidencia.
La mayor parte de los tratamientos aplicados a pacientes tras un traumatismo craneoencefálico severo pueden ser agrupados dentro de dos categorías según las posibilidades “a priori” de recuperación de determinadas actividades o respuestas. Los tratamientos de regulación sensitivomotora son aplicados para recuperar las aferencias sensoriales y evitar las respuestas motoras aberrantes. Las estrategias moduladoras son usadas en neuropsicología para mejorar las respuestas de los circuitos neuronales que regulan el comportamiento.
REGULACION SENSORIOMOTORA.
FISIOTERAPIA.
Las terapias que incluyen el incremento del rango articular, realizando estiramientos, con el objetivo de prevenir las complicaciones como contracturas, espasticidad, osificaciones heterotópicas son aplicadas en estos pacientes. Leong en el año 2002 publicó una revisión de la efectividad de la rehabilitación tradicional incluyendo estiramientos musculares progresivos, movilizaciones pasivas, en 17 estudios realizados en niños con Parálisis Cerebral, concluyendo que no existía ninguna evidencia que apoyase alguna de las técnicas utilizadas, por no realizarse estudios comparativos entre diferentes técnicas.
ESTIMULACION SENSORIAL ESTRUCTURADA (SSS).
La eficiencia del tratamiento depende tanto del estímulo aplicado como del umbral del paciente a la estimulación. Por ejemplo en pacientes con umbral aumentado a los estímulos auditivos debemos usar frecuencias mucho más altas. En un estudio randomizado y controlado publicado en Brain Inj en el año 1993 por Johnson y colaboradores aplicando estímulos sensoriales multimodales frente a placebo en 14 pacientes en coma o en estado vegetativo, a las 24 horas del traumatismo, en los que monitorizaban parámetros bioquímicos y psicológicos, antes y después del tratamiento, encontraron mejorías en los pacientes tratados, aunque la serie es escasa para extraer conclusiones.
NEUROMODULACION.
Las terapias con fármacos, estimulación cerebral profunda o estimulación no invasiva son ejemplos de las técnicas que pueden ser utilizadas para conseguir la neuroplasticidad tras un traumatismo severo.
Numerosos fármacos son usados para mejorar el nivel de arousal, estimular el lenguaje o reducir la agitación en estos pacientes. Los más usados son los agonistas de la dopamina y más recientemente las sustancias GABA agonistas como el zolpidem y el baclofén.
La amantadina es un agonista de la dopamina que ha demostrado acelerar la recuperación de la conciencia en estos pacientes. En un estudio publicado en el England J Med en 2012 realizado en 12 centros de Estados Unidos y Europa realizado por Geacino, Whyte y col, incluyendo a 184 pacientes a los que se les administró amantadina entre las 4 y las 16 semanas después del traumatismo, los resultados concluyeron que los pacientes tratados conseguían mejorías en comandos verbales, contestando si/no a cuestiones sencillas o reconociendo objetos de uso cotidiano. Al no aparecer efectos adversos podemos concluir que es un tratamiento seguro.
La bromocriptina es una agonista dopaminérgico postsináptico que fue administrado a dosis de 2,5 mg cada 12 horas en 5 pacientes en estado vegetativo dentro de un estudio realizado por Passler y publicado en el Arch. Phys Med en 2001 encontrando que a los 12 meses de tratamiento combinado con un programa de neurorrehabilitación se conseguían pequeñas mejorías en la atención de los pacientes.
Dentro de los agentes GABAergicos, tradicionalemente usados como hipnóticos, es el Zolpidem el que debe centrar nuestra atención. Whyte y Miers publicaron en el 2009 un estudio realizado en 15 pacientes en estado vegetativo o de mínima conciencia durante más de un año, recibiendo 10 mg de zolpidem o placebo en dos ocasiones, separados entre 1 y 7 días. De los 15 pacientes en uno de ellos, tras 4 años en estado de mínima conciencia se conguió evocar sonrisa social y movimientos oculares y de miembro superior espontáneos.
Schift ha propuesto la hipótesis del mesocircuito para explicar el efecto paradójico de los agonistas GABA en pacientes con transtornos de conciencia. El cree que la pérdida del los imputs excitatorios del córtex frontal a las neuronas estriadas, disminuye la inhibición ejercida por el globus pallidus. El globus pallidus a su vez inhibe el tálamo, causando la disminución de la actividad cortical. El zolpidem se une a los receptores GABA A1 del pallidum, bloqueando los imputs inhibitorios del tálamo y causando al final un efecto excitatorio sobre el córtex que ayudan a mejorar el estado del coma o de mínima conciencia.
Joseph T. Giacino, PhD, Douglas I. Katz, MD, John Whyte, MD, Ph
Semin Neurol. 2013;33(2):142-156.
Fuente de imagen del Center for Disease Control and Prevention.
Imagen gráfico adapted from Giza CC et al.
Autora: Ana Belén Cordal López

Todos sabemos que trabajando en prevención primaria y reduciendo los factores de riesgo cardiovascular disminuiremos también la probabilidad de nuevos ictus.
Los autores de un estudio publicado en el Neurology el 8 de octubre del Instituto Karolinska de Estocolmo y comandados por Susana C.Larsson nos explican que mientras que en estudios previos se sugiere que el consumo de alcohol, el hábito de fumar, la obesidad, la inactividad física por separado contribuyen a la aparición de un mayor número de ictus, este estudio valora la combinación de varios de estos factores.
En este estudio los investigadores valoran varios factores asociados valorando hábitos de vida saludables y encontrando disminución de la incidencia que va desde el 9% de reducción si practicamos ejercicio al 17% si no fumamos ni estamos expuestas al humo del tabaco.
Para el estudio los investigadores tomaron datos de 31.696 mujeres de un estudio de cohorte realizado para prevención del cáncer de mama con realización de mamografías. Todas las mujeres incluidas en el estudio no estaban diagnosticadas ni de cáncer ni de ninguna enfermedad cardiovascular. Todas las participantes habían completado un cuestionario sobre sus hábitos dietéticos y su estilo de vida. Los nuevos casos de ictus diagnosticados eran registrados en el “Swedish National Patient Register” y “Swedich Cause of Death Register”.
Los estilos de vida que se consideran relacionados con la disminución de incidencia del ictus son una dieta saludable (cumplir al menos el 50% de las recomendaciones de dieta saludable), consumo moderado de alcohol ( de 5 a 15 g/d), no fumar, realizar actividad física (caminar o realizar ciclismo 45 minutos al día, y mantener un IMC menor de 25.
El estudio se realizó de forma prospectiva durante 10,4 años, durante este período aparecieron 1554 nuevos casos de ictus, 1155 isquémicos, 246 hemorrágicos y 153 inespecíficos o criptogénicos.
El riesgo de ictus sobre todo de estirpe isquémico disminuye estadísticamente con el aumento de los factores de protección: más ejercicio, peso adecuado, dieta y disminución de otros factores como el estrés.
Un aspecto importante es que aunque se eliminen del estudio las mujeres con antecedentes de fibrilación auricular o diabetes, los datos no varían. La asociación tampoco se afectaba con la edad o la hipertensión.
Un aspecto importante que debemos tener en cuenta que el tabaco es el factor más relacionado con el desarrollo del ictus. En cuanto al alcohol, se extrajo una cohorte de mujeres que consumían bebidas alcohólicas y los resultados obtenidos mostraban que un consumo del alcohol de entre 5 y 15 gr al día, que correspondería a consumir una bebida alcohólica protegerá frente al ictus.
La Dra. Larsson autora del estudio cree que los mecanismos de protección de estos factores sobre el ictus incluirán la disminución de las cifras de tensión arterial y el consumo leve-moderado de alcohol aumenta las cifras de HDL colesterol.
Referencias: Healthy diet and lifestyle.
Autora: Ana Belén Cordal López.

La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias junto con la directora general de Programas Asistenciales, y el director de relaciones institucionales de Ferrer, han presentado este lunes una nueva guía sobre atención al ictus.
Esta guía ha sido confeccionada por profesionales del Servicio Canario de la Salud (SCS) de ambas provincias, participando junto con Atención Primaria y la Atención Hospitalaria, el Servicio de Urgencia Canario(SUC).
Esta guía, pretende ser una herramienta para los profesionales sanitarios con la que sistematizar la atención sanitaria al ictus en todos los aspectos (prevención, actuación en la fase aguda, rehabilitación y reinserción).
A nivel de la prevención, pretende informar sobre los factores de riesgo y los síntomas de alarma, las manifestaciones iniciales del ictus, su gravedad, y la importancia del tratamiento precoz. Resalta la importancia de reconocer cuando se puede estar ante un ictus, resaltando que síntomas como la pérdida de fuerza o de visión repentina, la confusión o incoherencia, la asimetría facial, la dificultad para hablar coherentemente, la visión doble, ceguera o cefalea inhabitual, la pérdida de equilibrio o dificultades durante la marcha son síntomas de alarma de un ictus, por lo que se debe llamar rápidamente a los servicios de emergencia (112).
La guía explica e instaura el Código ictus, como un sistema de alerta que permite una rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus a los servicios de urgencias.
Si quieres leer más, aquí te dejamos la noticia original:
Fuente imagen: http://www.raroyo.org/el-ictus-que-es-2/
La mayoría de nuestros pacientes ya están diagnosticados de ictus, pero cabe la posibilidad de que la enfermedad repita o de que un paciente con cualquier otra enfermedad neurológica sufra un ictus posteriormente.
Nos parece interesante recordar en breves pinceladas la clínica, el manejo, uso de escalas o valoración de pruebas complementarias que tendremos que realizar en urgencias o en unidades de neurorrehabilitación.
Hablamos de Ictus (previamente accidente cerebrovascular) al referirnos a la pérdida brusca de perfusión de los territorios cerebrales vasculares con pérdida funcional, según las áreas afectadas. Pero ¿realmente conocemos el correcto manejo urgente de estos pacientes?. El paciente tras un ictus debe llegar lo antes posible a un hospital que disponga preferiblemente de unidad de ictus.
Entre los signos y síntomas del ictus encontraremos la disminución de conciencia, afasia, disartria, inicio de hemiparesia, hemianestesia, monoparesia, quatriparesia, nistagmus, cambios visuales y déficits campimétricos, ataxia y vértigo.
El siguiente angiograma cerebral muestra una obstrucción de la arteria vertebral basilar en un varón joven de 31 años, con 4,5 horas de evolución de la clínica.
En la Tac cerebral podemos ver una imagen de un infarto agudo afectando al territorio de la arteria cerebral anterior y media de un varón de 52 años con clínica de hemiplejia y afasia contralateral.
Otras veces las lesiones aparecen a nivel de los ganglios profundos, como podemos ver en la TAC de una mujer de 70 años con inicio de hemiparesia izquierda con hipodensidad en el núcleo lenticular derecho con efecto masa en lóbulo frontal y ventrículo lateral.
El 70% de los ictus son isquémicos producidos por enfermedades tromboembólicas que producen obstrucción al flujo sangíneo cerebral. El 30% restante son hemorrágicos, la clínica de estos últimos suele ser similar, pero las pacientes están mucho más afectados porqué la hemorragia puede aumentar la presión intracraneal. En la imagen de arriba vemos un ictus hemorrágico y en lade abajo isquémico.
A veces en la sala de urgencias el paciente presenta clínica neurológica pero en el estudio tomográfico no se ve lesión. Es importante repetir dicho estudio a las 24 o 48 horas en las que apreciaremos la lesión, como vemos en las siguientes imágenes, del mismo paciente, con un día de diferencia.

La RMN es mejor que la TAC ara determinar ictus agudos, ya que permite ver zonas con déficit de perfusión porqué las neuronas están muertas o los vasos obstruidos. En la siguiente podemos ver un ictus incluso con 15 o 30 minutos de evolución que no puede detectarse en la TAC, demostrando isquemia en el lóbulo parietal derecho, territorio de la arteria cerebral media.
Otra prueba que debemos conocer es la PET que nos marca los déficits de perfusión, en la siguiente imagen se ve una isquemia tras una hora del ictus en la imagen superior y la mejoría de la perfusión con disminución de la zona de penumbra tras la realización de fibrinólisis con desaparición del trombo.
La aparición de la angiografía por TAC nos da una imagen de los vasos cerebrales y estructuras neurológicas que asemeja una foto, en la que podemos ver de forma rápida y en 3D obstrucciónes arteriales, aneurismas con gran claridad como se muestra en la imagen inferior en la que se ha eliminado la estructura cerebral y sólo se ven las arterias y el hueso craneal.
En un paciente tras un ictus la RMN funcional se debe combinar con la RMN convencional. La imagen inferior demuestra la ausencia de la arteria carótida interna izquierda por un tromboembolismo. Fijaros en el flujo compensatorio de la arteria carótida interna derecha.
Otra prueba que debemos conocer es la que se realiza en el caso de que el paciente presente un aneurisma, se realizará entonces una angiografía previa a la valoración de la cirugía o clipaje de la dilatación, recordemos que el aneurisma puede producir un ictus hemorrágico y que la cirugía no está tampoco exenta de riesgos. La arteriografía muestra un aneurisma fusiforme en la arteria bailar distal.
Si se aumenta el consumo de potasio con alimentos que lo contienen puede observarse una disminución de la posibilidad de padecer ictus isquémico. Parece ser el resultado obtenido en un estudio prospectivo en mujeres mayores, el Women’s Health Initiative (WHI) study, publicado on line en la revista stroke el 4 de septiembre.
En las mujeres de edades comprendidas entre los 50 y 79 años, aquellas que no tienen hipertensión arterial y consumen mayor cantidad de alimentos ricos en potasio presentan una disminución de riesgo relativo del 27% de padecer un ictus isquémico.
Llama la atención que el aumento de consumo de potasio se relaciona con una disminución de afectación de pequeñas arterias cerebrales, que están en relación con los ictus isquémicos, pero no se ha visto ninguna relación con los ictus hemorrágicos de peor pronóstico.
La cantidad recomendada de potasio al día está en torno a los 4700 mg, las mujeres estudiadas en el WHI consumían en torno a los 2600 mg al día, que parece ser la cantidad consumida por la población de Estados Unidos, que toman en general menos frutas y verduras que nuestra población de la cuenca mediterránea. Sólo un 2,8% de las mujeres consumían más de la cantidad recomendada. La OMS recomienda un consumo de potasio de más de 3510 mg al día, solo el 16% de las mujeres de esta cohorte lo alcanzaban.
Los autores del estudio aconsejan incrementar el consumo de frutas y vegetales. Una buena fuente de potasio son las patatas, plátanos-bananas, zumo de naranja, espinacas, salmón, uvas pasas, albaricoques, judías blancas y yogurt. Una patata cocida al horno contiene 900 mg de potasio y una banana 420 mg.
“Así que si desayunamos un plátano y un tazón de yogurt, comemos salmón y espinacas y cenamos una patata cocida, recuperaremos los niveles de potasio sanguíneo adecuados”.
En este estudio se estudiaron 90.137 mujeres postmenopáusicas, sin historia previa de ictus, de edades comprendidas entre los 50 y los 79 años, a las que se analizó de forma prospectiva durante 11 años.
A todas las mujeres se les pasaba un cuestionario de nutrición, al inicio y cada 3 años, con visitas periódicas en la consulta de neurólogos y realizándose resonancias magnéticas para identificar la presencia de ictus. Se observó que las mujeres que consumían más de 3200 mg al día de potasio presentaban menos ictus que las que consumían menos de 1900 mg.
Los buenos resultados no se observaron en mujeres con hipertensión arterial, el potasio interviene en el funcionamiento celular, por lo que debe de existir algún mecanismo fisiológico que permite a los vasos sanguíneos resistir los mecanismos que causan el ictus, antes del desarrollo de la hipertensión.
Otra recomendación que se hace en las conclusiones del estudio es que no se deben tomar suplementos de potasio, ya que no tienen el mismo efecto que el potasio de la dieta. Además subir demasiado los niveles de potasio puede ser peligroso por la posibilidad de provocar una arritimia cardiaca. Debemos tener en cuenta que si estamos sanos es nuestro riñón el que elimina el exceso de potasio, pero a medida que envejecemos podemos padecer insuficiencia renal. El riñón elimina potasio y lo intercambia por protones y sodio, por lo que un exceso en su consumo con suplementos puede alterar el funcionamiento de nuestro corazón y alterar nuestro PH sanguíneo alterando la homeostasis o el normal funcionamiento de nuestro cuerpo.
The Women’s Health Initiative program is funded by the National Heart, Lung, and Blood Institute, National Institutes of Health, US Department of Health and Human Services. The authors have disclosed no relevant financial relationships.
Stroke. Published online September 4, 2014.
Autora: Ana Belén Cordal López. acordal@yahoo.es
Esta semana podemos leer un interesante artículo en la revista Jama sobre el descenso en la incidencia de Ictus en los Estados Unidos. En los últimos años, se han hecho muchos esfuerzos para disminuir esta enfermedad, no sólo por ser la tercera causa de muerte en la mayor potencia del mundo, sino por la gran discapacidad que genera y por los gastos sanitarios y en servicios sociales que casan sus secuelas.
En este estudio Koton y colaboradores estudiaron una cohorte, entre 1987 y 2011, en las que de forma prospectiva valoraron el riesgo de arterioesclerosis, en 14. 357 pacientes, en cuatro estados dieferentes. En todos los pacientes se realizaba una anamnesis inicial, exámenes clínicos y analíticos periódicos, entrevistas telefónicas y programas activos en hospitales para prevención de factores de riesgo arterioescleróticos, instruyendo a los participantes en hábitos de vida saludables.
La edad media de los pacientes era de 54 años y el 55% de los participantes, eran mujeres. Llama la atención que durante los 22,5 años que duró el estudio, se incrementó el uso de fármacos hipolipemiantes y disminuyó el hábito tabáquico, pero aumentó la proporción de pacientes con diabetes e hipertensión.
A lo largo del estudio 929 pacientes presentaron un ictus isquémico y un 140 hemorrágico, con una incidencia de 3,73 por cada 1000 personas al año. La incidencia disminuyó respecto a la de la población general independientemente de la raza o del sexo, pero solo en los mayores de 65 años. La mortalidad del ictus hemorrágico fue más alta que la del isquémico además el uso de fármacos para disminuir el colesterol se relaciona directamente con la mejoría del pronóstico, el tabaco, la obesidad y la diabetes siguen aportando un mal pronóstico funcional.
Dentro de la prevención primaria lo más interesante es la formación en los niños. El ayuntamiento de Nueva York con la financiación de empresas privadas y el Sistema Nacional de Salud, ha puesto en marcha un video juego con acceso gratuito en el que los niños aprenden jugando a reconocer los primeros síntomas del ictus y son instruidos para realizar una llamada precoz al servicio de urgencias.
En enero del este año se publicó en el Stroke un estudio realizado en 210 niños, con una edad media de 10 años que están escolarizados en varios colegios de distintas etnias del Bronx en Nueva York. El estudio consistía en determinar como influía el uso de un video juego el “Stroke Hero” , que los niños jugaban durante 15 minutos, determinando antes y después los conocimientos que habían adquirido sobre todo para reconocer los factores de riesgo, o los síntomas del ictus, como la parálisis facial, la disartria, la hemiplejia, cefalea, alteraciones del equilibrio o de la visión. Después de jugar a este divertido e instructivo videojuego el 33% de los niños estaban preparados para actuar en caso de un ictus, además de reconocer los factores de riesgo del ictus y aprender hábitos de vida más saludables, lo que a largo plazo seguro que ayudará a disminuir el ictus.
Podéis animar a los niños a que jueguen a “Stroke Hero” en www.hiphoppublichealth.org.
Autora: Ana Belén Cordal López.