Nuevo artículo: «Alteraciones cognitivas y funcionales a largo plazo por la Hemorragia Subaracnoidea»

Hoy Jueves, os queremos dejar un artículo escrito por Julia Irene Gutiérrez Ivars, licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, y que cuenta con el Máster Oficial en Neuropsicología de la Universidad de Salamanca. Actualmente, desempeña su labor como psicóloga clínica.

Queríamos agradecer a Julia su colaboración en el blog e invitaros a leer este interesante artículo. Muchas gracias Julia por tu colaboración!

Al igual que Julia, os queríamos invitar al resto de profesionales que trabajáis en el campo de la neurorrehabilitación a compartir vuestras experiencias y artículos para poder crear un espacio abierto, de intercambio de experiencias y de promoción de la neurorrehabilitación desde todas las disciplinas. Animáos a participar, os esperamos!

Y sin más, aquí os dejamos este interesante artículo:

Alteraciones cognitivas y funcionales a largo plazo por la Hemorragia Subaracnoidea

Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos son producto de una extravasación de sangre en el interior de encéfalo, debido a la ruptura de un vaso sanguíneo.

Hablamos de hemorragia subaracnoidea cuando la extravasación de sangre se produce entre la aracnoides (membrana delgada de tejido conectivo fibroso ubicada por debajo de la duramadre) y la pía madre, este fino espacio entre ambas capas se denomina espacio subaracnoideo.

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Su incidencia es de 2 a 22 casos, según la población estudiada, por cada 100.000 habitantes. Lo que supone el 9% del total de accidentes cerebro-vasculares.

Pese a ser una cifra pequeña es trascendental, ya que reduce 27% la cantidad de vida productiva en la población activa total (Tsutsumi, Ueki, Morita y Kirino, 2000). Este impacto se debe a que afecta a personas jóvenes, la media de edad de los pacientes es de las más baja dentro de los accidentes cerebrovasculares, en torno a los 55 años (Tsutsumi, et al. 2000). Además, presenta una elevada tasa de mortalidad, el 45% de los casos no sobrevive (Cardentey-Pereda y Pérez-Falero, 2002). Y dentro del grupo que si lo hace, del 20–30% padecen secuelas neurológicas altamente discapacitantes.

 

Dibujo1La etiología más frecuente son los traumatismos y aneurismas, que dañan venas o arterias del espacio subaracnoideo produciendo el sangrado.
En la fase aguda el síntoma principal es una cefalea súbita, además puede haber manifestaciones psíquicas como depresión, apatía o delirios.

Hay una buena documentación sobre el tratamiento, las consecuencias y complicaciones en esta fase, pero ahora nos centraremos sobre las secuelas crónicas a nivel cognitivo o funcional, sobre las que existen pocos estudios. Y es en este punto donde la figura del neuropsicólogo, fisioterapeuta, logopeda o terapeuta ocupacional cobra una especial relevancia.

La prevalencia de los daños es heterogénea entre los diferentes dominios cognitivos analizados y el porcentaje en cada uno de ellos conlleva rangos muy amplios (como muestra la tabla).

Una de las fuentes de dicho error es que en ocasiones las evaluaciones se realizan de manera unitaria, otra causa es la falta de control del tiempo que ha trascurrido desde que se produjo el daño hasta la administración de la prueba, error que por otro lado demuestra que existe una mejoría a lo largo del tiempo. De hecho, al comparar la severidad del deterioro cognitivo con otras hemorragias intracraneales, la afectación inicial es similar, pero el pronóstico de mejora es mayor en la HSA, debido a la menor edad media de presentación. Por ello, resulta especialmente importante el planteamiento de una buena rehabilitación.

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Aunque el curso temporal de la recuperación cognitiva entre los diferentes dominios es muy variable, destaca la rapidez en la memoria verbal y el lenguaje (encajando con mayores rangos de los datos en cuanto a porcentaje de daño de la tabla 1) que se rescatan en un periodo aproximado de 3 meses, la capacidad de inhibición requiere de un año, atención y flexibilidad cognitiva necesitan periodos superiores al año, y la CV precisa de más de 5 años para su recuperación.

En gran parte de la literatura sostiene que un factor determinante para la recuperación de las capacidades cognitivas y funcionales es el estado de la psicomotricidad. Para la recuperación del lenguaje se indica como buen predictor el estado del mismo en las fases agudas de la hemorragia.

Los resultados de Sheldon y colaboradores (2012) sugieren que los déficits en memoria después de la HSA son producto de daños en componentes ejecutivos, al obtener resultados peores de memoria con pruebas que requieren de funciones ejecutivas. Lo que informa de una posible línea de rehabilitación de la memoria, reduciendo al mínimo las exigencias de las funciones ejecutivas en las tareas de los afectados.

El regreso a la vida laboral no es posible en la mayoría de los casos, aunque se ha logrado aumentar la tasa de reinserción gracias a reducciones de la jornada o en la responsabilidad de los trabajos, en relación a la situación previa al accidente.
Las deficiencias en las Actividades de la Vida Diaria (AVD) y Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD) son notorias, pero existe una subestimación de la prevalencia real debido a que las medidas son principalmente por auto-informe.

Las deficiencias en el rendimiento cognitivo y funcional se complican aún más por los problemas de depresión, ansiedad, fatiga y sueño, destacando la compleja interrelación entre todos ellos junto con los diferentes déficits y las exigencias diarias de cada paciente.

Además, los datos de ansiedad (entendida como un estado de hiperalerta), los fenómenos de pensamientos invasivos, las conductas de evitación y el miedo a la repetición del evento (consecuencias habituales de esta patología), perfilan una vulnerabilidad para sufrir el Trastorno de Estrés Pos-Traumático (TEPT) en pacientes que han sufrido HSA, siendo una cuestión que requiere especial atención para ser evitada.

Todos estos datos nos perfilan la estela por la cual debemos diseñar la rehabilitación en este caso de daños, haciéndose patente la relevancia de un trabajo multidisciplinar y en estrecha colaboración con el afectado y su círculo cercano.

Autora del artículo: Julia Irene Gutiérrez Ivars. Neuropsicóloga.

Referencias Bibliográficas:

Cardentey-Pereda, A. L. y Pérez-Falero, R. A. (2002). Hemorragia subaracnoidea.
Sheldon, S., Macdonald, R. L., y Schweizer, T. A. (2012). Free recall memory performance after aneurysmal subarachnoid hemorrhage. Journal of the International Neuropsychological Society, 18, 334-342.
Tsutsumi, K., Ueki, K., Morita, A., Kirino, T. (2000). Risk of rupture from incidental cerebral aneurysms. Neurosurg, 93, 550-3.

 

 

Nuevo artículo: «LAS FUNCIONES EJECUTIVAS Y SU REHABILITACIÓN»

Esta vez, os queremos dejar un artículo sobre “Las Funciones Ejecutivas y su rehabiitación». Realizado por nuestra compañera, Victoria del Amo, neuropsicóloga y especialista en Daño Cerebral.

Muchas gracias Victoria por tu colaboración!!! Aquí os dejamos su artículo:

APROXIMACIÓN AL CONSTRUCTO

Las Funciones Ejecutivas (FFEE) hacen referencia al conjunto de habilidades que posibilitan la anticipación, establecimiento de metas, iniciativa, la autorregulación y realización eficaz de planes de acción autogenerados.

Anatómicamente se vinculan con los lóbulos frontales, concretamente el córtex prefrontal y la red que forman sus múltiples conexiones con otras áreas corticales y subcorticales y que se relaciona con la integración de señales motivaciones, emocionales, somatosensoriales y mnésicas. Dicha integración posibilitaría la guía conductual ante situaciones novedosas –aquellas en las que no funcionaría un patrón de acción predeterminado.

ALTERACIÓN EN LAS FFEE

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La alteración en las FFEE desemboca en la dificultad para organizar y utilizar eficazmente las capacidades conservadas. Siendo su repercusión tan grande en la vida cotidiana de las personas afectadas, es un objetivo esencial en los programas de rehabilitación neuropsicológica.

Algunas de las manifestaciones típicas de las personas con deterioro en el funcionamiento ejecutivo son:

• Actuar impulsivamente
• Ignorar información relevante
• No anticipar consecuencias
• No generar respuestas alternativas
• Ignorar errores en su ejecución

REHABILITACIÓN

Algunas recomendaciones básicas para la intervención con pacientes con deterioro en FFEE serían:

• Simplificar las actividades, por ejemplo, reduciendo el número de pasos
• Estructurar las situaciones
• Establecer metas bien definidas
• Utilizar ayudas externas que guíen los pasos para una determinada actividad
• Elaborar horarios que ayuden a organizar el tiempo, usar agendas para planificar las actividades
• Proporcionar instrucciones simples y claras, repitiéndolas si es necesario

Entre estos pacientes, aquellos que no son conscientes de los déficits que presentan y/o presentan graves dificultades para la autorregulación conductual, responderán mejor a tratamientos basados en la modificación del entorno y el entrenamiento en rutinas. Por su parte, aquellos con mayor iniciativa y capacidad de autorregulación, responderán mejor con entrenamiento en estrategias compensatorias y la aplicación de técnicas de restauración.

Respecto de éste último tipo de intervención, algunos modelos de intervención de FFEE incluyen el entrenamiento en habilidades de razonamiento, producción de ideas, estrategias de solución y comprensión y juicio social, todos ellos procesos implicados en la resolución de problemas.

En esta línea, un material básico para el entrenamiento en resolución de problemas es el programa IDEAL, que consiste en la toma de conciencia y seguimiento de los siguientes pasos, utilizable en cualquier situación:

I= identificación del problema
D= definición y representación del problema
E= elección de posibles estrategias
A = actuación basada en una estrategia
L= logros, evaluación de los resultados

A pesar de la utilidad de las estrategias de solución de problemas o de técnicas de autorregulación conductual (por ejemplo, autoinstrucciones), aquellos pacientes que sufren además otros problemas cognitivos o padecen alteraciones severas en FFEE no se benefician de estas estrategias. Estos pacientes, todavía pueden beneficiarse de la estructuración del entorno y las ayudas externas.

Autora: Victoria del Amo Rubio. Neuropsicóloga especializada en Neurorrehabilitación.

Bibliografía:
Tirapu, U. Estimulación y Rehabilitación de las Funciones Ejecutivas. Ed: UOC (P09/80548/00296)

Fuente imagen: http://www.canstockphoto.com/images-photos/brain-tree.html#file_view.php?id=9379706

Materiales de descarga: «COMPRENDER LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE»

Hoy Martes, os queremos dejar una serie de materiales que podéis utilizar en vuestra práctica clínica.

Son materiales que podéis encontrar en la página de la FELEM (Federación Española de Lucha contra la Esclerosis Múltiple), en el apartado «Publicaciones«:

Aquí os dejamos el enlace general de la página: http://www.esclerosismultiple.com/publicaciones/

Y los enlaces específicos de esta colección:

Esperamos que os sirva!!

Rhbneuromad.

Fuente imagen: http://2015.doctorvid.com/img/cargas/Esclerosis-multiple6.jpg

Nuevo artículo: «Teorías del aprendizaje en neurorrehabilitación, ¿cómo nos puede ayudar?»

«TEORÍAS DEL APRENDIZAJE EN NEURORREHABILITACIÓN, ¿CÓMO NOS PUEDE AYUDAR?»

Con una mediación efectiva se consigue favorecer y estimular el desarrollo de los procesos cognitivos y emocionales, y modificar las disposiciones neuronales de tal forma que ayuden a la persona a desarrollar aprendizajes significativos, pero, sobre todo, a transferir esos aprendizajes a la vida cotidiana con la mejor adaptabilidad al medio social”. (neurocognitiva.net)


Los terapeutas, familiares y cuidadores de personas con afectación neurológica afrontamos cada día la tarea de crear en la persona afectada nuevo aprendizajes que le ayuden a ser más integrado e independiente. Muchas veces tenemos claro qué nos gustaría conseguir, algunas veces conocemos de dónde partimos, y, no siempre, sabemos cómo estimular el aprendizaje en esa persona.

El contexto en el que más se han formulado estas cuestiones es el educativo, de donde podemos extraer valiosos modelos y teorías del aprendizaje humano que nos sirvan en nuestro cometido para ahorrarnos esfuerzos y frustración, y nos ayuden a llegar lo más lejos posible.

En primer lugar vamos a situar nuestro papel, el de terapeuta, familiar o cuidador interesado en generar un aprendizaje en la persona afectada. A esta figura la vamos a denominar mediador. Y ¿cuál es esa mediación que debe de hacer? Pues bien, el mediador actúa entre lo que la persona puede hacer por sí misma y lo que puede llegar a hacer sin ayuda. Esto es lo que se conoce como nivel de desarrollo real (NDR) y nivel de desarrollo potencial (NDP) respectivamente (Vigostsky).

Para ello ha de tener en cuenta varios puntos:

• Cual es el nivel del que partimos
• Cual es nivel que puede llegar a alcanzar la persona
• Como lograr la reorganización de forma que la mediación externa que ejercemos se termine convirtiendo en mediación interna de la persona y se logre la autonomía en esa actividad.

En cuanto al primer punto, es muy importante conocer que capacidades tiene la persona en el momento actual, ya que de aquí partirá todo el proceso. Las evaluaciones propias de cada disciplina, así como la observación del desempeño, nos guiarán en esta estimación. De este modo podremos asegurarnos de que el aprendizaje resulta significativo (Ausubel), esto es, está en conexión con los conocimientos previos de modo que (incluso neurofisiológicamente) sean eficaces.

Para el segundo punto es imprescindible que el objetivo inmediato de aprendizaje que elijamos se ajuste al nivel de desarrollo próximo de la persona. En rehabilitación se habla de objetivos realistas y a corto plazo. Si elegimos uno demasiado sencillo, corremos el riesgo de que no mantenga el interés o bien no se avance tanto como seria posible. Por otro lado, si elegimos uno demasiado exigente, es probable que se frustre y pierda confianza. Por eso es importante que tanto los objetivos globales como los de cada sesión sean ajustados a lo que la persona puede terminar haciendo por sí misma en esa misma sesión (y no a lo que a nosotros nos gustaría o lo que la persona espera de nosotros).

El tercer punto no es menos importante que los dos anteriores. El mediador hace que la persona pase de no poder hacer una tarea, a poder hacerla con su ayuda, hasta por fin realizarla de forma autónoma.Podemos llegar a ello de diferentes formas:

• Haciendo uso de herramientas que apoyen la adaptación del aprendizaje (todo tipo de material, desde un antideslizante hasta una colchoneta).
• Utilizando el lenguaje como mediador del proceso, siempre que sea posible, ya que permite la transmisión de información abstracta. Por ejemplo, si queremos que la persona recapacite sobre lo que se ha conseguido o generalice el aprendizaje a otras situaciones, podemos hacerlo de forma explícita a través del lenguaje. Se puede hacer en forma de explicaciones, más adelante pasar a hacer preguntas que la persona vaya siendo capaz de contestar, para que después pueda plantearse y responder por sí mismo al interiorizarlas.
• Mostrando la acción directamente para que la persona la imite, haciendo de modelos (modelado, aprendizaje vicario), cuando no puede mediar el lenguaje debido las capacidades de la persona o bien cuando resulta más complicado describir que mostrar.

En la práctica se utilizan combinadas según se requiera.

Puede guiarnos en el proceso intervención el concepto de andamiaje (Bruner). Se utiliza esta metáfora para explicar cómo ha de ser la ayuda del mediador: como hacen los andamios de un edificio, aposentan la estructura mientras ésta se va construyendo, siendo transformados según necesite la construcción, para irse eliminando poco a poco hasta que llega el punto en que el edificio se mantiene por sí mismo y las ayudas pueden desaparecer. Asimismo, en rehabilitación, partiendo de una tarea al alcance de la persona, procuramos ayudas a la persona, retirándolas poco a poco y en el momento adecuado para estimular el aprendizaje que permita realizarlo por sí misma, tanto en el desarrollo de capacidades como de actividades.

Otro concepto que nos puede ayudar en este punto es el de aprendizaje mediado (Feuerstein), que es la forma en que los estímulos (externos o internos) son transformados por el mediador que, haciendo uso de su intención, conocimiento y emociones, selecciona y organiza los estímulos adecuados para la persona, de manera que en el futuro logre identificar, seleccionar y organizar los estímulos por sí misma y de forma interna. Incluye la idea de que la implicación intencional y emocional del mediador en el proceso de aprendizaje resulta de vital importancia para promover la motivación en la otra persona. La actitud del mediador, su implicación, y no únicamente las ayudas que presta, son el motor del aprendizaje y cambio. Este concepto lo podemos relacionar con el de presencia terapéutica (que trataremos de desarrollar, si es de interés, en otro artículo).

En la experiencia de aprendizaje mediado (EAM) (Feuerstein) se concibe el proceso de aprendizaje como una experiencia de enriquecimiento y desarrollo por parte tanto del mediador como de la persona. Puede sernos de gran ayuda este concepto, ya que como mediadores nos abre a la experiencia de enriquecimiento que supone este papel, y nos sitúa en una posición que en ocasiones puede cambiar nuestra perspectiva del tratamiento, no solo de dar, sino también ser conscientes de lo que recibimos en ese proceso. Cuando el mediador se implica de forma activa en la tarea, el aprendizaje cobra significado y se involucra la motivación del sujeto. La tarea de aprender es reforzante cuando la persona experimenta que a través de ese aprendizaje pasa a ser capaz de hacer algo que antes estaba fuera de su alcance. Es misión del mediador recapacitar y hacer consciente a la persona de ello siempre que se pueda.

En conclusión, estos conceptos extraídos del contexto educativo, nos pueden ayudar a tener claro qué ocurre y donde nos situamos en cada momento cuando afrontamos la tarea de enseñar a alguien.

Emma Gil Orejudo.  Neuropsicóloga

Email: emma_g10@yahoo.es

Fuente imagen: http://www.canstockphoto.es/hombres-en-andamio-trabajando-cerebro-14488645.html

ARTÍCULO: «Teorías del aprendizaje en NEURORREHABILITACIÓN, ¿Cómo nos puede ayudar?»

“TEORÍAS DEL APRENDIZAJE EN NEURORREHABILITACIÓN, ¿CÓMO NOS PUEDE AYUDAR?”

Con una mediación efectiva se consigue favorecer y estimular el desarrollo de los procesos cognitivos y emocionales, y modificar las disposiciones neuronales de tal forma que ayuden a la persona a desarrollar aprendizajes significativos, pero, sobre todo, a transferir esos aprendizajes a la vida cotidiana con la mejor adaptabilidad al medio social”. (neurocognitiva.net)


Los terapeutas, familiares y cuidadores de personas con afectación neurológica afrontamos cada día la tarea de crear en la persona afectada nuevo aprendizajes que le ayuden a ser más integrado e independiente. Muchas veces tenemos claro qué nos gustaría conseguir, algunas veces conocemos de dónde partimos, y, no siempre, sabemos cómo estimular el aprendizaje en esa persona.

El contexto en el que más se han formulado estas cuestiones es el educativo, de donde podemos extraer valiosos modelos y teorías del aprendizaje humano que nos sirvan en nuestro cometido para ahorrarnos esfuerzos y frustración, y nos ayuden a llegar lo más lejos posible.

En primer lugar vamos a situar nuestro papel, el de terapeuta, familiar o cuidador interesado en generar un aprendizaje en la persona afectada. A esta figura la vamos a denominar mediador. Y ¿cuál es esa mediación que debe de hacer? Pues bien, el mediador actúa entre lo que la persona puede hacer por sí misma y lo que puede llegar a hacer sin ayuda. Esto es lo que se conoce como nivel de desarrollo real (NDR) y nivel de desarrollo potencial (NDP) respectivamente (Vigostsky).

Para ello ha de tener en cuenta varios puntos:

• Cual es el nivel del que partimos
• Cual es nivel que puede llegar a alcanzar la persona
• Como lograr la reorganización de forma que la mediación externa que ejercemos se termine convirtiendo en mediación interna de la persona y se logre la autonomía en esa actividad.

En cuanto al primer punto, es muy importante conocer que capacidades tiene la persona en el momento actual, ya que de aquí partirá todo el proceso. Las evaluaciones propias de cada disciplina, así como la observación del desempeño, nos guiarán en esta estimación. De este modo podremos asegurarnos de que el aprendizaje resulta significativo (Ausubel), esto es, está en conexión con los conocimientos previos de modo que (incluso neurofisiológicamente) sean eficaces.

Para el segundo punto es imprescindible que el objetivo inmediato de aprendizaje que elijamos se ajuste al nivel de desarrollo próximo de la persona. En rehabilitación se habla de objetivos realistas y a corto plazo. Si elegimos uno demasiado sencillo, corremos el riesgo de que no mantenga el interés o bien no se avance tanto como seria posible. Por otro lado, si elegimos uno demasiado exigente, es probable que se frustre y pierda confianza. Por eso es importante que tanto los objetivos globales como los de cada sesión sean ajustados a lo que la persona puede terminar haciendo por sí misma en esa misma sesión (y no a lo que a nosotros nos gustaría o lo que la persona espera de nosotros).

El tercer punto no es menos importante que los dos anteriores. El mediador hace que la persona pase de no poder hacer una tarea, a poder hacerla con su ayuda, hasta por fin realizarla de forma autónoma.Podemos llegar a ello de diferentes formas:

• Haciendo uso de herramientas que apoyen la adaptación del aprendizaje (todo tipo de material, desde un antideslizante hasta una colchoneta).
• Utilizando el lenguaje como mediador del proceso, siempre que sea posible, ya que permite la transmisión de información abstracta. Por ejemplo, si queremos que la persona recapacite sobre lo que se ha conseguido o generalice el aprendizaje a otras situaciones, podemos hacerlo de forma explícita a través del lenguaje. Se puede hacer en forma de explicaciones, más adelante pasar a hacer preguntas que la persona vaya siendo capaz de contestar, para que después pueda plantearse y responder por sí mismo al interiorizarlas.
• Mostrando la acción directamente para que la persona la imite, haciendo de modelos (modelado, aprendizaje vicario), cuando no puede mediar el lenguaje debido las capacidades de la persona o bien cuando resulta más complicado describir que mostrar.

En la práctica se utilizan combinadas según se requiera.

Puede guiarnos en el proceso intervención el concepto de andamiaje (Bruner). Se utiliza esta metáfora para explicar cómo ha de ser la ayuda del mediador: como hacen los andamios de un edificio, aposentan la estructura mientras ésta se va construyendo, siendo transformados según necesite la construcción, para irse eliminando poco a poco hasta que llega el punto en que el edificio se mantiene por sí mismo y las ayudas pueden desaparecer. Asimismo, en rehabilitación, partiendo de una tarea al alcance de la persona, procuramos ayudas a la persona, retirándolas poco a poco y en el momento adecuado para estimular el aprendizaje que permita realizarlo por sí misma, tanto en el desarrollo de capacidades como de actividades.

Otro concepto que nos puede ayudar en este punto es el de aprendizaje mediado (Feuerstein), que es la forma en que los estímulos (externos o internos) son transformados por el mediador que, haciendo uso de su intención, conocimiento y emociones, selecciona y organiza los estímulos adecuados para la persona, de manera que en el futuro logre identificar, seleccionar y organizar los estímulos por sí misma y de forma interna. Incluye la idea de que la implicación intencional y emocional del mediador en el proceso de aprendizaje resulta de vital importancia para promover la motivación en la otra persona. La actitud del mediador, su implicación, y no únicamente las ayudas que presta, son el motor del aprendizaje y cambio. Este concepto lo podemos relacionar con el de presencia terapéutica (que trataremos de desarrollar, si es de interés, en otro artículo).

En la experiencia de aprendizaje mediado (EAM) (Feuerstein) se concibe el proceso de aprendizaje como una experiencia de enriquecimiento y desarrollo por parte tanto del mediador como de la persona. Puede sernos de gran ayuda este concepto, ya que como mediadores nos abre a la experiencia de enriquecimiento que supone este papel, y nos sitúa en una posición que en ocasiones puede cambiar nuestra perspectiva del tratamiento, no solo de dar, sino también ser conscientes de lo que recibimos en ese proceso. Cuando el mediador se implica de forma activa en la tarea, el aprendizaje cobra significado y se involucra la motivación del sujeto. La tarea de aprender es reforzante cuando la persona experimenta que a través de ese aprendizaje pasa a ser capaz de hacer algo que antes estaba fuera de su alcance. Es misión del mediador recapacitar y hacer consciente a la persona de ello siempre que se pueda.

En conclusión, estos conceptos extraídos del contexto educativo, nos pueden ayudar a tener claro qué ocurre y donde nos situamos en cada momento cuando afrontamos la tarea de enseñar a alguien.

Emma Gil Orejudo.  Neuropsicóloga

Email: emma_g10@yahoo.es

Fuente imagen: http://www.canstockphoto.es/hombres-en-andamio-trabajando-cerebro-14488645.html

«Stimulus»: una app contra el olvido y la E. Alzheimer

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La empresa Encoded Life, ha diseñado la aplicación «Stimulus«, que pretende ayudar a los enfermos de Alzheimer con sus problemas de memoria.

Se trata de un software de estimulación cognitiva de uso profesional, que permite planificar tareas en función de las distintas áreas cognitivas, así como gestionar la evolución de varios pacientes, y poder evaluar las distintas medidas que quedan registradas en el programa.

Stimulus está enfocada a personas mayores sanas, con deterioro cognitivo leve o con demencia en primer estadio, pero otros centros de referencia estatal en discapacidad y daño cerebral, han contactado con esta empresa para probar esta herramienta, al parecer con buenos resultados.

Esta aplicación, está especialmente diseñada para dispositivos móviles tipo tablets, y está basada en ejercicios interactivos que permiten trabajar distintas áreas funcionales.

El profesional puede utilizar el concepto de teleterapia o eHealth, es decir planificar el tratamiento o entrenamiento de un paciente para que posteriormente lo pueda ejecutar en su hogar.

La empresa ya dispone de la aplicación en el mercado, con una demo que se puede descargar tanto en su versión profesional, como doméstica y que se puede usar de forma gratuita durante el primer mes. Aquí os dejamos el enlace para su descarga: http://stimulus.mobi/

El objetivo de esta herramienta es la estimulación, rehabilitación y entrenamiento de aquellas personas sanas que quieren potenciar sus funciones congnitivas. En el caso de pacientes con Alzheimer, el fin es ralentizar el proceso de deterioro que provoca la enfermedad y «prolongar el estado de sus funciones para garantizar la calidad de vida del paciente».

Fuente noticia: http://www.elmundo.es/andalucia/2015/07/13/55a28c7246163f7a088b4571.html

Fuente imagen: http://stimulus.mobi/

Nueva Guía: NEUROCIENCIA PARA EL CAMBIO. Neurosicoeducación para todos.

Tapa libro Neurociencias

Hoy Martes, os queremos dejar una guía o libro digital de neurociencias gratuita. El material es de uso libre, y ha sido proporcionada por la Asociación Educar – www.asociacioneducar.com.

Ha sido escrita por Dr. Carlos Logatt Grabner y por Marita Castro.

En ella, podréis encontrar los siguientes capítulos:

  1. Introducción a la Neurosicoeducación.
  2. Evolución del pensamiento humano.
  3. Mundo interior y exterior.
  4. Aprendiendo sobre nuestro cerebro.
  5. Algunos de los factores que pueden contribuir al desequilibrio de nuestro mundo interior.
  6. La salida al problema humano.
  7. Final: Neurosicoeducación.

La podéis descargar directamente o bien recibirla en vuestro correo electrónico. Sólo tenéis que pinchar en el siguiente enlace:

http://asociacioneducar.com/libro-neurociencias

Fuente imagen: enlace arriba indicado.

Nuevo artículo: HIPNOSIS y MEDITACIÓN, ¿pueden aumentar la eficacia del tratamiento de NEURORREHABILITACIÓN?

La base de la eficacia del tratamiento en lesiones neurológicas es la plasticidad cerebral, esa capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y su funcionamiento a lo largo de su vida adaptándose a las circunstancias.

En neurorrehabilitación, se precisa que el entrenamiento del aprendizaje motor se adapte a las condiciones de un sistema nervioso lesionado dirigiendo su plasticidad para que la reorganización posibilite la máxima funcionalidad y comodidad.

¿Sería posible aumentar esta plasticidad del sistema nervioso de alguna forma? ¿Y si encima no tuviera efectos secundarios y sí beneficios añadidos? Parece que para aumentar la plasticidad y optimizar los beneficios del aprendizaje motor, se pueden utilizar técnicas de relajación, hipnosis y/o meditación.

https://www.puntmagicbarcelona.com/blog-rossana-tarot-magia/la-hipnosis-regresiva-y-sus-ventajas

Ya se ha demostrado, por ejemplo, que las terapias antiestrés reducen las lesiones cerebrales típicas de la esclerosis múltiple en más de un 20%, efecto similar al de nuevos fármacos que se están investigando. Así lo explica el profesor David Mohr (Universidad Northwestern Medicine, Chicago) basado en los resultados de un estudio con 121 afectados por esta enfermedad neurológica.(1)

También hay estudios que han comprobado cómo varía la expresión génica utilizando técnicas de hipnosis, es decir, cómo cambia el sistema nervioso, en solo una sesión. Después de una intervención de hipnosis (según el Proceso Creativo de 4 estadios) se produce una cascada de modificación de la expresión de 73 genes, que se agrupan en tres grupos funcionales: genes relacionados con la plasticidad sináptica, genes relacionados con el crecimiento y la maduración de células madre, y genes relacionados con la disminución del estrés oxidativo y la inflamación (2)

Parece pues que el estado hipnótico o de relajación profunda facilita la plasticidad cerebral pudiendo incrementar la eficacia de las sesiones de rehabilitación. Estados de meditación, similares a los hipnóticos, provocan cambios estructurales en el cerebro. (3)
En un estudio llevado a cabo por el Hospital General de Massachussets en torno a la práctica de meditación, la resonancia magnética mostró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, estructura vinculada con el aprendizaje y la memoria. (4)

El estado hipnótico al propiciar una concentración focal y activa de la atención, permite aumentar el control de funciones somáticas. De hecho, el Ejercicio Terapéutico Cognoscitivo (ETC), también llamado método Perfetti, ampliamente utilizado en rehabilitación neurológica, asume la importancia de la activación de los procesos cognitivos en el proceso de recuperación del movimiento. El afectado de una enfermedad neurológica puede controlar su espasticidad a través de la activación focalizada de su atención en el proceso de percepción. La calidad de la recuperación del movimiento, tanto espontánea como guiada por el terapeuta, depende directamente del tipo de procesos cognitivos que se activen (5). Entre ellos, la atención cobra una especial relevancia y la hipnosis ayuda a que se incremente la focalización de esta atención mejorando la capacidad de aprendizaje motor.

Llegados a este punto, podemos plantearnos: ¿es mejor practicar hipnosis o meditación?

Realmente la meditación es una autohipnosis y toda hipnosis así mismo es autohipnosis porque nadie puede ser hipnotizado si no decide seguir las indicaciones del hipnólogo.

El estado que se alcanza en ambas es similar y favorece la formación de nuevas y, sobre todo, más adaptativas redes neuronales. En este estado de relajación, es posible así mismo sortear el juicio y las resistencias que muchas veces bloquean la manifestación de todos los recursos latentes. Como afirma el doctor Carlos Malvezzi, la hipnosis estimula al paciente a hacer un uso más profundo, intenso y activo de sus propios recursos y potenciales de reserva que su organismo posee. (6)

Definitivamente, parece interesante considerar la posibilidad de introducir técnicas de hipnosis para aumentar la plasticidad y guiarla con más eficacia hacia patrones más funcionales y adaptativos de movimiento.

Autora del artículo: Beatriz Tierno Tierno. Fisioterapeuta y Terapeuta ocupacional. Terapeuta PNL e hipnóloga.

E-mail de contacto: beatriztiernotierno@gmail.com

Referencias:

1. http://www.mindfulness-salud.org/que-es-mindfulness/investigacion-cientifica-y-resultados/#.VQsSXeF53qY
2. Jorge Cuadros (2012) Un Enfoque Biológico de la Hipnosis Científica. Hipnológica, 5:24-28
3. http://exploreim.ucla.edu/news/meditation-induces-positive-structural-brain-changes/

4. Hölzel BK. et al. Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density. Psychiatry Res. 2011; 191(1): 36-43.

5. http://www.asociacionperfetti.com

6. http://www.hipnosisnet.com.ar/esclerosis_multiple/hipnosis-esclerosis-multiple-terapia-psicologia.htm

CUADERNO para trabajar las habilidades básicas de la ATENCIÓN

La página de Orientación Andújar (http://www.orientacionandujar.es) nos ofrece diversos materiales descargables educativos, gratuitos y accesibles.

Entre ellos, se encuentran materiales relacionados con la grafomotricidad, atención, lectoescritura, matemáticas y razonamiento lógico, entre otros.

Dentro de estos materiales, ofrecen fichas y material para poder trabajar la atención. Concretamente, están realizando una serie de cuadernos para trabajar las habilidades básicas de la atención. Desde su página web, ya se puede descargar el primer cuaderno de una serie de entregas que están realizando.
https://i0.wp.com/www.orientacionandujar.es/wp-content/uploads/2015/02/cuaderno-habilidades-basicas.png

Con este material, se pretende abordar uno de los aspectos que se consideran básicos para afrontar con garantías de éxito tanto la lecto-escritura como la numeración y el cálculo básico.

Podéis descargar el cuaderno en formato PDF o PowerPoint, pinchando sobre el siguiente enlace: http://www.orientacionandujar.es/2015/02/05/cuaderno-de-habilidades-basicas-para-trabajar-la-atencion-editable-al-estilo-de-orientacion-andujar/

Nuevo artículo: «Técnicas de modificación de conducta en DCA».

Esta vez, os queremos dejar un artículo sobre «Uso de técnicas de modificación de conducta en pacientes con Daño Cerebral Adquirido». Realizado por nuestra compañera, Victoria del Amo, neuropsicóloga y especialista en Daño Cerebral.

Muchas gracias Victoria por tu colaboración!!!

Uso de técnicas de modificación de conducta en pacientes con daño cerebral


En la práctica de la neuropsicología con pacientes con daño cerebral y especialmente en el ámbito hospitalario –el cual supone una brusca ruptura con respecto a su vida anterior y en el que normalmente se exige la adaptación a nuevas rutinas, la asimilación de pautas dadas por los terapeutas y en general, la adquisición de nuevos aprendizajes y hábitos-, el uso de las diversas técnicas de modificación de conducta constituye una ayuda útil y eficaz, de uso frecuente, de fácil incorporación, y para la que la participación de la familia y los distintos profesionales que se encuentran involucrados en la atención al paciente resulta indispensables.

En algunos casos y como consecuencia del daño cerebral, las personas pueden emitir conductas agresivas (patrón observable de respuestas /agresivas verbales y/o físicas, que pueden ser auto o heterodirigidas y que aparecen como respuesta a determinados eventos internos y/o externos y suelen estar seguidas de determinadas consecuencias).

El primer paso para modificar esta conducta será establecer cuáles son las variables antecedentes. En muchos casos existirá disconfort interno, una reducción en la capacidad para tolerar la frustración, un umbral bajo de respuesta (sensibilidad) a las distintas estimulaciones, así como una pérdida de repertorios conductuales para manejar distintas situaciones estresantes, entre otras. Tampoco hay que olvidar que habitualmente el paciente con daño cerebral ha experimentado una pérdida considerable, en algunos casos total, de autonomía, y que gran parte de las circunstancias que ahora le rodean son heteroimpuestas.

En estos casos, gran parte del abordaje se va a centrar en el control ambiental con el objeto de prevenir la emisión de este tipo de conductas y en el manejo de contingencias, es decir, en el caso de que aparezcan respuestas agresivas, qué tipo de consecuencia podemos modular que facilite que dichas conductas no se fortalezcan y que tiendan a desaparecer.

Por ejemplo, si un paciente grita y empuja y como consecuencia deja de recibir estimulación, es factible que si no tiene en su repertorio otro tipo de respuesta más adaptativa y la ausencia de esa estimulación le reporta beneficios (deja de experimentar algo que percibe como aversivo), en la próxima situación similar, la respuesta agresiva es probable que se vuelva a desencadenar.

En estos casos, como se mencionaba, gran parte del tratamiento se centrará en identificar antecedentes (facilitadores, desencadenantes) y controlarlos.

Por ejemplo, si se trata de trabajar con un miembro con dolor observaremos el umbral a partir del cual el paciente comienza a dar muestras de dolor y nos moveremos en los límites, sólo incrementando la estimulación de forma gradual; paralelamente, aprovecharemos para entrenar en el paciente en otras respuestas incompatibles con su respuesta normalmente activada, por ejemplo, que nos informe cuando empieza a sentir el malestar. Así mismo, si la conducta se desencadena, habitualmente se dará un tiempo mínimo fuera de estimulación, permitiendo de esta manera rebajar el nivel de activación fisiológica presente y posteriormente se dará una información clara y breve al paciente sobre su conducta y el porqué de su inadecuación. Se le proporcionará al mismo tiempo, la oportunidad de repararla, buscando además el compromiso de evitarlo en el futuro. Inmediatamente después se continuará con el trabajo planteado, de nuevo siempre procurando controlar todas las variables identificadas como desencadenantes o facilitadoras. Esto nos permitirá evitar que exista una consecuencia positiva tras su conducta inadecuada. Además, será recomendable siempre, introducir tareas que por sí mismas sean reforzantes para el paciente concreto, reforzar respuestas espontáneas apropiadas y en general, todo aquello que enriquezca el repertorio de respuestas adaptativas del paciente que, además, nos ayudará a alejarle de aquellas conductas que se desea eliminar.

Otra circunstancia que se da habitualmente es la de peticiones que por su cualidad o frecuencia resultan disruptivas o inadecuadas. Aquellas que no se pueden o no se deben satisfacer y cuya negativa provoca en el paciente un mayor nivel de malestar. Por ejemplo, la demanda de ingesta de líquido fino (como agua) en pacientes con alteraciones en la deglución en los que estaría contraindicada, o las llamadas nocturnas repetidas, así como las peticiones de presencia de un familiar hacia el que se tiene un fuerte apego, o la dificultad para permanecer tranquilos en ausencia de éste.

Al igual que en el caso anterior, el primer paso consiste en delimitar todos aquellos factores que contribuyen a que, por un lado, se desencadene la conducta y por otro lado, que esta se repita en exceso: ¿Es consciente el paciente de sus limitaciones? ¿Recuerda su anterior petición y la respuesta que obtuvo? ¿Es capaz de concentrarse en la tarea concreta que se le ha propuesto, o esta es lo suficientemente motivadora como para poder competir con otras sobreaprendidas?

Según se desprende, normalmente habrá varios aspectos a trabajar. Como base, la rehabilitación de las funciones alteradas, y como parte de las herramientas, el manejo de contingencias que nos ayuden a reducir, aumentar, eliminar o crear nuevas respuestas adecuadas al contexto y que ayuden al paciente a recorrer el camino de su rehabilitación.

En estos casos, suele ser útil que el paciente rellene algún registro observacional que le ayudará a tomar conciencia de su propia conducta y que servirá, así mismo, como paso previo para el control de la misma. Especialmente en aquellos casos en los que no se desea eliminar una conducta sino más bien reducir su frecuencia, se puede proceder controlando los reforzadores de forma que se vaya espaciando el intervalo entre respuestas. Paralelamente se trabajará la conciencia de enfermedad, y se ayudará con técnicas de relajación.

Es fundamental, antes de plantearse ningún tratamiento de este tipo, hacer un buen análisis de lo que está sucediendo, es decir, cuáles son las variables que intervienen en que se desencadene una conducta determinada, cuáles son las contingencias que están actuando como mantenedores y en qué consiste la conducta objeto de modificación.

Si no se ha hecho bien este análisis previo, el tratamiento planteado, en el mejor de los casos no funcionará, y en el peor, provocará un disconfort totalmente innecesario al paciente y podrá fomentar resistencias a futuros tratamientos junto con el desgaste de los participantes en el programa.

Así mismo, como se comentaba, en muchos de los casos de pacientes con daño cerebral se encuentran comprometidas funciones relacionadas con la toma de decisiones, análisis y resolución de problemas, el control de la conducta impulsiva, la conciencia de la propia enfermedad y déficits asociados; la propia alteración en la memoria episódica o déficits atencionales ambos prácticamente omnipresentes, puede desencadenar muchas de las conductas susceptibles de ser modificadas mediante el planteamiento de la modificación de conducta.

En definitiva, además de la implementación de estos programas se deberá trabajar específicamente las funciones superiores que se encuentran alteradas. En cualquier caso, y siempre que sea posible, cualquier cambio que se estime beneficioso para el paciente ha de ser planteado como una opción deseable; como una propuesta que se ofrece ante la cual es el paciente quien decide tomarla o dejarla. Debe ser él quien la haga suya y por lo tanto, la integre como proyecto propio. Frecuentemente, en estos pacientes no es posible apelar al tipo de capacidades mentales requeridas para tomar este tipo de decisiones, por lo que muchas veces no contaremos con toda su implicación consciente; sin embargo, siempre caminaremos junto a él persiguiendo promover su bienestar, su satisfacción y competencia personal.

Guías prácticas de manejo de pacientes con daño cerebral en las que se aborda el tratamiento de las más frecuentes alteraciones conductuales:

VVAA (2009). Rehabilitación de las alteraciones conductuales derivadas del daño cerebral adquirido. FEDACE (Madrid)
VVAA (2008). Guía de manejo cognitivo y conductual de personas con daño cerebral adquirido. IMSERSO (Madrid)
Muñoz, JM y Tirapu, J (2001). Rehabilitación neuropsicológica. Síntesis (Madrid).

Autora: Victoria del Amo. Neuropsicóloga especializada en Daño Cerebral.

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