LA PRACTICA DE FUTBOL PROFESIONAL SE ASOCIA A CAMBIOS CEREBRALES

Día de fútbol y semana de fútbol. En la calle no se habla de otra cosa. Ojalá que todo el mundo lo disfrute y que gane el mejor.

En un estudio publicado el 14 de mayo en la revista JAMA se encontraron diferencias en el volumen del hipocampo en jugadores de fútbol americano, comparándolos con personas de la misma edad que no practicaban fútbol.

Los futbolistas que habían tenido antecedentes de traumatismo craneoencefálico, aunque fuese leve, también tenían cierta atrofia en el hipocampo.

Encefalopatía traumática en fútbol americano

Imagen: Hampshire et al.

En la imagen anterior podemos ver como en los ex jugadores de la NFL se aprecia una sobreactividad para las mismas tareas.

La investigación dirigida por el profesor Rashmi Singh PhD, de Oklahoma estudió la relación que existía entre los años de práctica deportiva, los antecedentes de traumatismos craneoencefálicos y el desarrollo de deterioro cognitivo precoz, con la atrofia del hipocampo.

El estudio incluye a 25 jugadores que han padecido algún traumatismo cerebral, otros 25 sin antecedentes de traumatismo y 25 controles sanos que no practican fútbol. A todos les realizaron RMN cerebrales de alta resolución y estudios valorativos con test cognitivos.

El tamaño del hipocampo del hemisferio izquierdo fue un 14,1 % menor en los deportistas sin historia de traumatismo y un 25,6% más pequeño en aquellos con traumatismos previos, comparados con los controles no practicantes de actividad deportiva.

También se encontró que cuántos más años de práctica deportiva, más posibilidades de atrofia de hipocampo y mayor tiempo de reacción en pruebas neuropsicológicas.

Los resultados del estudio, aunque limitados, pueden establecer las bases para futuros estudios longitudinales que nos muestren los posibles cambios estructurales en la neuroanatomía cerebral y en el deterioro cognitivo precoz en pacientes jóvenes que practican deportes de contacto.

En un estudio publicado en abril 2014 por la Asociación Americana de Neurocirugía, se corroboró que durante un partido, se producen cambios en la sustancia blanca cerebral aunque el deportista no padezca traumatismos cerebrales directos.

Los científicos han descubierto que estos traumatismos se relacionan con una enfermedad que denominan Encefalopatía Traumática Crónica. Son cerebros que aparece en las autopsias con cambios estructurales similares a los pacientes con Alzheimer.

 Fuentes: JAMA. 2014;311:1883-1888. Abstract.

Autora: Ana Belén Cordal López.

La importancia de la vitamina D

vitamina D 1

Cada vez son más los estudios que relacionan el déficit de vitamina D con numerosas patologías o con el mal pronóstico de determinados cánceres como el de próstata.

La vitamina D engloba al  Ergocalciferol (vitamina D2) contenido en los alimentos vegetales y el colecalciferol (vitamina D3) sintetizado en la piel por transformación del 7-dehidrocolesterol  por acción de los rayos ultravioleta de la luz solar.

calcio en la dieta 2

Al comer alimentos ricos en vitamina D como el salmón, la caballa, atún, leche y derivados, huevos, papaya, mango, kiwis estamos contribuyendo a disminuir el riesgo de padecer muchas enfermedades.  La vitamina D aportada en la dieta  se absorbe en el intestino delgado en presencia de sales biliares y llega al hígado, dónde se transforman en 25-OH-colecalciferol. Este es transportado por la albúmina, la proteína fundamental, que marca nuestro nivel de nutrición y en el riñón se tranforma en el metabolito activo 1,25-OH2 colecalciferol.

metabolismo de la vitamina D

La deficiencia de vitamina D puede resultar de no exponernos al sol a diario. Nos llama la atención que en un país como España haya tanto déficit de vitamina D en las analíticas de los pacientes. Muchas veces podemos tener síndromes de malabsorción, metabolismo acelerado o en los bebés alimentados con leche materna que es deficitaria en vitamina D pueden aparecer problemas de raquitismo y dolores óseos.

El déficit de esta vitamina puede pasar desapercibido, pero debemos sospecharlo en niños que empiezan a caminar tarde o prefieren estar sentados durante largos períodos, con miembros inferiores arqueados. En los adultos pueden aparecer dolores musculares crónicos o dolores periósticos, sobre todo en la porción anterior de la tibia. Lo que nos obliga a realizar un diagnóstico diferencial con la periostitis de tibia.

Debemos realizar un screening de vitamina sérica en pacientes con osteoporosis, con síndromes de malabsorción, en obesos (con IMC mayor de 30) y en pacientes con Insuficiencia renal, en los que se altera el metabolismo del calcio y del fósforo. Estará indicado solicitar también niveles de paratohormona  PTH, que suelen estar elevados en pacientes con déficit de vitamina D, llevándonos al diagnóstico de un hiperparatiroidismo secundario que puede aumentar el riesgo de fracturas.

Los niveles de vitamina D deben ser superiores a 30 ng/ml. Entre 21 y 29 ng/ml estaríamos en insuficiencia y menor de 20 ng/ml deficiencia.

En caso de déficit debe aportarse en adultos 50.000 UI una vez a la semana durante 8 semanas o 6000 UI al día durante 8 semanas, en ampollas que pueden añadirse a la dieta diaria. Debemos determinar niveles pasados esos dos meses.

Un análisis del “Third National Health and Nutrition Examination Survey” (NHANES III) observó que con la corrección de los niveles de vitamina D se reducía el riesgo de fracturas, el riesgo de caídas y además los pacientes presentaban un aumento de la fuerza y resistencia muscular en miembros inferiores, puntuando mejor en el “test de up and go” al levantarse de una silla y caminar 3 metros.

El déficit de vitamina D se relaciona con la aparición de cánceres de mama, de próstata, colon y aumenta el riesgo de padecer diabetes, Esclerosis Múltiple y Artritis Reumatoide.

En individuos con bajos niveles de vitamina D aumentan los biomarcadores de la inflamación como la PCR, la IL6 y la IL10, aumentando también el riesgo de enfermedades autoinmunes.

Las últimas investigaciones apuntan a que puede estar relacionado con el déficit cognitivo en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o la Demencia.

Fuentes: A. Entrala Bueno. Vitaminas. Aspects prácticos en medicina.

Autora: Ana Belén Cordal López

 

¿PODRÉ VOLVER A ESCRIBIR CON LA MANO DERECHA?. Pronóstico funcional de la mano hemipléjica.

 

¿Cuántas veces os habéis visto en la tesitura de tener que contestar a una pregunta de este tipo? A veces el paciente quiere recuperar la misma funcionalidad que poseía antes del Daño cerebral pero nosotros contemplamos una mano cerrada cuyos dedos se mueven en bloque y nuestra experiencia nos dice que esa mano no volverá a escribir. ¿Cómo explicárselo al paciente?

Lo primero de todo, respetando la fase de duelo en la que se encuentra la persona. La discapacidad es una pérdida dolorosa que requiere un proceso de adaptación. Si aún está en fase de negación, una confrontación directa con la realidad puede ralentizar o frenar el proceso de ajuste a la nueva situación. Una forma de saber en qué fase está el paciente es devolverle la pregunta: ¿Tú qué crees? Entonces veremos si el paciente niega la situación real o está empezando a regatear o incluso a asumir y aceptar cierto grado de discapacidad. Si te contesta que ya ha pensado que a lo mejor tiene que aprender a firmar con la mano izquierda es que ya ha superado la fase de negación.

Hace muchos años, en unas jornadas de la AETB (Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath), señalaron tres requisitos necesarios para que una mano tenga un pronóstico funcional esperanzador después de un daño cerebral. El conocer estos tres requisitos a mí me ha ayudado en este tiempo a explicar a los alumnos, a los pacientes y a mí misma qué puedo esperar de una mano hemipléjica. Estos son los tres requisitos:

  1. Capacidad de movimiento selectivo de los dedos. Si el paciente quiere mover el dedo índice, aunque el movimiento sea mínimo, que mueva solo ese dedo es un signo de buen pronóstico. Si cuando quiere mover un dedo, cierra toda la mano en bloque, el pronóstico es peor.
  2. Sensibilidad conservada. Si es capaz de sentir el roce en las yemas de los dedos y la posición de las articulaciones de su mano, el pronóstico es más favorable. Si tiene una afectación grave de la sensibilidad, es difícil que vuelva a utilizar esa mano. Para saber más del tema os remito al artículo del blog ¿Cómo hacer sentir cuando está alterada esta capacidad? https://rhbneuromad.wordpress.com/2014/04/14/como-hacer-sentir-cuando-esta-alterada-esa-capacidad/
  3. Extensión de muñeca. Que la muñeca tenga capacidad de extensión de al menos 0º es importante para posibilitar una oposición efectiva del pulgar necesaria para escribir y tantas otras funciones de la mano. Que el paciente presente una retracción importante de la musculatura flexora que impida incluso llegar a una posición neutra de la muñeca es signo de mal pronóstico.

Espero que conocer estos tres requisitos os ayude como me ayudó a mí a responder a la pregunta: ¿Podré volver a escribir con la mano derecha?.  Te recuerdo que puedes dejar tus comentarios.

Muchas gracias,

Autora: Beatriz Tierno Tierno.

Fuente imagen: http://www.josemira.com/2011/05/%C2%BFcada-cuanto-debo-escribir-en-el-blog/

¿Cómo funciona el cerebro en la adicción al amor?.

Las personas “adictas al amor” son aquellas que se caracterizan por una obsesión perseverante para mantener relaciones románticas que pueden suponer incluso un transtorno de personalidad. Estas personas  parecen tener alteraciones del sistema dopaminérgico.

cerebro-amor

Pero podemos preguntarnos en que zona del cerebro se controla el amor patológico y las relaciones interpersonales tormentosas y adictivas.

El profesor Vineeth P. John MD de la Universidad de Texas acaba de presentar en el Congreso anual de Psquiatría americano un interesante estudio.

El cree que hay que entender el amor patológico desde una perspectiva neurobiológica. La adicción al amor puede considerarse como un transtorno de personalidad maladaptativo. Podrían también incluirse como un transtorno obsesivo-compulsivo, transtorno narcisista o ansioso-depresivo.

A nivel topográfico parece que existen alteraciones a nivel de los ganglios de la base en núcleo caudado, núcleo accumbens  y el área derecha tegmental ventral. Estas son áreas relacionadas con la memoria, en la región del hipocampo, región que parece que estar también relacionada con la adicción a las sustancias de abuso como alcohol y tabaco.

Hay 4 sustancias que parecen participar en el amor. La dopamina (participa en el deseo), oxitocina (comportamientos sociales),  las hormonas opioides (que activan la sensación de placer) y la vasopresina ( activa el instinto de protección).

Nos podemos preguntar si los tratamientos aplicados  como el uso de los inhibidores de recaptación de serotonina, buprenorfina, naltrexona o antipsicóticos para tratar estos transtornos estarían realmente indicados o sería más recomendable el aplicar una terapia conductual o neuropsicológica.

American Psychiatric Association’s 2014 Annual Meeting. Abstract NR8-35. Poster presented May 6, 2014.

Autora: Ana Belén Cordal López

 

Nuevas guías clínicas de prevención secundaria en el ictus

HTA

La Asociación Americana de Cardiología junto con la de Neurología (AHA/ASA) acaban de publicar online el día 1 de mayo en la revista Stroke, las guías clínicas del correcto manejo clínico de un paciente afectado de ictus.

¿Cuál es la actitud clínica que debemos adoptar ante un paciente que ha sufrido un ictus?.

  1. Realizar un screening de Diabetes y Obesidad en todos los pacientes.
  2. Si es posible realizar screening de la apnea de sueño con polisomnografía.
  3. Estudio de nutrición y seguimiento de dieta mediterránea.
  4. Monitorización con estudio cardiológico a largo plazo del posible desarrollo de Fibrilación Auricular, sobre todo en los ictus de causa desconocida.
  5. Uso de nuevos anticoagulantes orales, sustituyendo al sintrom en condiciones específicas.
  6. Tomar conciencia de la importancia de la ateroesclerosis aórtica y la prediabetes como posible causa de un futuro ictus.

En España cerca de 130.000 personas al año sufren un ictus, siendo la primera causa de dependencia en el adulto y la segunda causa de demencia. Por lo tanto es importante un buen manejo de las complicaciones y saber manejar a estos pacientes para evitar nuevos episodios, que incrementarán más la dependencia o causarán su fallecimiento.

Evidentemente estas guías están desarrolladas en Estados Unidos y lo que resaltan por encima de todo es el problema de la obesidad y la nutrición. El personal sanitario debe instruir al paciente en el cambio de estilo de vida, evitando el sedentarismo y estableciendo programas de ejercicio físico. Además la dieta mediterránea se ha incluido con un nivel de evidencia científica 2 A.

TAC angiograma

En cuanto a la Ateroesclerosis aórtica y carotídea, el Dr Walter Kernan de la universidad de Yale, cree que aunque lo adecuado sería que todos los pacientes se realizaran un eco transesofágico y de troncos supraaórticos, ya que es la prueba adecuada para el diagnóstico, esto es poco viable. Por lo tanto lo adecuado será el tratamiento con aspirina, estatinas y control de la tensión arterial.

En el caso de la Fibrilación Auricular, debemos de monitorizarla al menos los 30 día siguientes, con realización de EKG de control y con tratamiento anticoagulante, para prevenir nuevos émbolos. El reciente estudio CRYSTAL-AF encuentra hasta un 9% de prevalencia. En las nuevas guías se incluyen además de la warfarina , los tres nuevos anticoagulantes orales como opción del tratamiento profiláctico. El Dabigatrán (Pradaxa) y Apixabán son incluidos con evidencia 1, mientras que el Rivaroxabán (Xarelto) 2A.

En pacientes con apnea del sueño, se ha incluido como beneficios el aplicar tratamiento con BIPAP o CPAP, con presión positiva y el bajar de peso.

STENT CAROTIDEO

Por último en los pacientes con estenosis arterial como causa del ictus, bien por ateroesclerosis o por un émbolo, la colocación del stent no parece ser más efectiva que el tratamiento farmacológico con rtPA (fibrinólisis) según el reciente estudio SAMMPRIS

Fuente: Texto integro publicado en Stroke online 1 de mayo 2014

Autora: Ana Belén Cordal López.

REHABILITACION DEL DEFICIT VISUAL Y CONTROL MOTOR.

em-cognitionbodied

imagen obtenidas de visionhelp

Hace unos meses tuve la oportunidad de participar como ponente en un curso organizado por el Centro Optopométrico Internacional, fundación que desarrolla labor docente e investigadora en alteraciones visuales en todos los ámbitos, desde daño cerebral adquirido, hasta la valoración visual de deportistas de élite.

Todos los años el  Dr. Carl Hillier que trabaja en el Centro Visual de San Diego realizando valoración y rehabilitación de transtornos visuales, acude a Madrid y participa en la formación de optometristas.

El Dr. Hillier nos explicó  el concepto de “Embodied cognition”. Nuestra memoria es una auténtica red, para memorizar un concepto debes de repetirlo hasta siete veces. Nuestro cerebro es capaz de evocar una idea o una palabra porqué somos capaces de relacionarlo con otras ideas u otros conceptos.

Algo tan sencillo como que  la capacidad para efectuar movimientos en el ser humano surge gracias al trabajo conjunto de múltiples componentes corticales y periféricos que permiten recibir, integrar y analizar toda la información que llega del entorno que rodea al individuo a través de los sistemas sensoriales.

Son múltiples los sistemas sensoriales implicados en la capacidad motriz (sistema visual, somatosensorial, vestibular y perceptivo-cognitivo). La aparición de una alteración neurológica provoca en el paciente  alteraciones motoras de carácter diverso, como debilidad muscular, anormalidades del tono muscular, problemas de coordinación, movimientos involuntarios y alteraciones musculoesqueléticas secundarias, que influirán en su adecuada adaptación al medio.

La visión es un sistema sensorial que nos proporciona información acerca de la localización de los objetos y la percepción de la profundidad y del movimiento. El sistema visual además de ser principalmente responsable de recibir información del entorno, provee información propioceptiva sobre el lugar en que se encuentra el propio cuerpo en el espacio y las relaciones espaciales entre los diferentes segmentos corporales.

La corteza visual puede descomponerse en dos vías: una dorsal (parietooccipital) relacionada con las características espaciales de la visión (¿dónde?) y una ventral (occipitotemporal) asociada a la identificación de los objetos visuales (¿qué?).

Cuándo trabajamos el control motor, es evidente que hay mayor eficiencia y precisión del movimiento en la visión binocular que en la visión monocular. Por lo tanto debemos tener esto en cuenta al tratar a nuestros pacientes afectados de hemianopsia o cuadrantanopsia, dos ejemplos muy frecuentes relacionados con lesiones cerebrales. O simplemente estar atentos a la adaptación gafas con prismas adecuados que corrijan esas alteraciones antes de realizar las terapias. Lo más probable es que la gafa que usaba la abuela antes del ictus ya no sea la adecuada para que acuda a las salas de terapia.

dibujo de estereovisión

La información visual puede clasificarse en visión periférica y visión central. La periférica proporciona información al SNC sobre el contexto ambiental y el movimiento de los miembros, mientras que la central proporciona información específica del objeto.

Son claras también las relaciones entre la visión y la capacidad propioceptiva. Existen neuronas visuales occipitales que integran información propioceptiva de la mano para el desarrollo del movimiento sacádico, independientemente de la atención.

El desarrollo motor grueso se verá muy afectado por las limitaciones visuales, alterándose el procesamiento visual, originando alteraciones en la coordinación de los movimientos del propio cuerpo, de la manipulación de objetos y problemas de equilibrio.

Nuestra memoria es una auténtica red, para memorizar un concepto debes de repetirlo hasta siete veces. Nuestro cerebro es capaz de evocar una idea o un concepto porqué somos capaces de relacionarlo con otras ideas u otros conceptos.

Os invito a que visitéis los siguientes links que informan sobre cursos y nuevos conocimientos en el ámbito de la rehabilitación visual de pacientes con afectación neurológica y quiero que esto sirva para resaltar la importancia del optometrista, que normalmente no está incluido en nuestro equipo de neurorrehabilitación.

Referencias y Bibliografía: Cabeza. Neurorrehabilitación. 2012. Edit Panamericana.

Autora: Ana Belén Cordal López. Médico Rehabilitador.

¿Son efectivos los nuevos fármacos para el tratamiento del Parkinson?

cerebro parkinson

La Enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva que causa gran discapacidad. Lo pacientes acuden a los servicios de Rehabilitación y nosotros debemos de conocer todos los síntomas tanto motores como no motores y los nuevos tratamientos que se están investigando.

Ya sabemos que el tratamiento con Levodopa es el tratamiento mejor tolerado y el que nos ayuda a controlar los síntomas motores en los pacientes que tratamos a diario. La levodopa se metaboliza a nivel periférico mejorando la transmisión dopaminérgica. Es en esta vía dónde  existe un enzima la catecol-ometiltransferasa (COMT) que aumenta su destrucción. Por tanto si añadimos al tratamiento inhibidores de la COMT como la entacapona o tolcapona, aumentamos las neurotransmisiones dopaminérgicas y los pacientes permanecerán más tiempo en “fase on” siendo más sencillo nuestro trabajo diario con el enfermo parkinsoniano.

La entacapona sólo actúa a nivel periférico mientras que la tolcapona atraviesa la barrera hematoencefálica y actúa también a nivel central. Estos neurotransmisores también son los responsables de la sintomatología depresiva del paciente con Parkinson.

tolcapone fórmula

Al tratar al paciente con dopamina estamos mejorando el funcionamiento del lóbulo pre frontal, incrementando el procesamiento cognoscitivo, disminuyendo la apatía y mejorando la motivación del paciente.

Se acaba de publicar un estudio realizado en varios hospitales de Alemania en el que se han incluido a 125 pacientes de 47 centros con Enfermedad de Parkinson, con una edad media de 70 años, en estadío de Hoehn y Yard de 2,7 (pacientes que todavía caminan).

Fueron tratados con 100 mg de Tolcapona 3 veces al día, añadida a la levodopa  y estudiados a las 4 semanas con valoración de  escalas de síntomas motores, no motores, de actividades de vida diaria y análisis de transaminasas.

RESULTADOS: como conclusión al estudio se ha visto mejoría en el procesamiento prefrontal, con mejoría en la apatía de los pacientes, parece pues que actúa a nivel mesolímbico, mejorando también las alucinaciones. El problema es que aumentaba la sintomatología gastrointestinal y urinaria.

Como crítica podemos decir que el estudio no contaba con grupo plabebo- control , siendo además un estudio abierto y patrocinado por la empresa farmacéutica que comercializa  el fármaco.

Indicaciones clínicas formalmente aprobadas en España. (Nombre comercial TASMAR)

En combinación con levodopa/carbidopa o levodopa/benserazida en el tratamiento de pacientes con enfermedad de Parkinson idiopática sensibles a levodopa y con fluctuaciones motoras, que no responden o son intolerantes a otros inhibidores de la COMT.

Tras la retirada del fármaco por motivos de seguridad, y después el análisis de nuevos estudios y datos aportados, el CPMP, sobre esta indicación introduce determinadas condiciones de administración:

  • Control de la función hepática más estricto y mayor atención al control de los posibles signos y síntomas de la enfermedad hepática subyacente.
  • Contraindicado en pacientes con discinesia severa o con historia anterior de complejo sintomático del síndrome neuroléptico maligno y/o rabdomiolisis no traumática o hipertermia
  • Limitar su prescripción a médicos con experiencia en el manejo de la enfermedad de Parkinson avanzada (Uso Hospitalario).

Autora: Ana Belén Cordal López.

Referencias: Thomas Müller, MD Ther Adv Neurol Disorders. 2014;7(2):77-82.

HEMICRANIECTOMIA EN PACIENTES MAYORES CON ICTUS HEMORRAGICO MALIGNO DE ARTERIA CEREBRAL MEDIA

RMN DE ICTUS

Todos los profesionales que estamos trabajando con pacientes neurológicos debemos adaptarnos a una nueva realidad. La esperanza de vida de nuestra población está aumentando y cada vez son más los pacientes que acuden a nuestros servicios de rehabilitación en edades avanzadas.

Ante todo hay que  tener muy claro que no podemos descartar el tratar a nadie por su edad, esto sería ageísmo.

Acaba de publicarse en el New England Journal of Medicine un estudio randomizado realizado en 112 pacientes de 60 años o mayores (entre 61-82 años), con diagnósticos de infartos hemorrágicos malignos afectando a la arteria cerebral media.

A las 48 horas del ictus se asignaron los pacientes a dos grupos, uno de ellos ingresados en unidad de cuidados intensivos (grupo control) y otro grupo fue sometido a  hemicraniectomía (intervención neuroquirúrgica de evacuación de la hemorragia).

En estudios previos los pacientes sometidos a evacuación de hematoma eran jóvenes. En la práctica clínica a mayor edad del paciente suele ser frecuente que haya más reticencias a la realización de la intervención.

El objetivo de este estudio fue determinar la supervivencia con disminución de discapacidad tras 6 meses en el grupo al que se le realizó la intervención para evacuación del hematoma. Utilizaron la Escala modificada de Rankin con rangos de 0 a 6, dónde 0 corresponde a la ausencia de síntomas o recuperación “ad integrum”, y 6 sería el peor resultado, esto es la muerte del paciente.

La proporción de pacientes que sobrevivieron sin discapacidad severa fue de 38% en el grupo sometido a hemicraniectomía y el 18% en el grupo control (odds ratio, 2.91; 95% confidence interval, 1.06-7.49; P = .04). También se apreció menor mortalidad en el grupo intervenido (33% vs 70%).

Ninguno de los pacientes presentó puntuaciones de 0 a 2 en la escala de Rankin, lo que significaba que todos los pacientes presentaron discapacidad, es decir necesitaron acudir a servicios de rehabilitación. La puntuación resultó ser de 3 en el 7% de los pacientes sometidos a hemicraniectomía, lo que refleja una discapacidad moderada, frente a un 3% en los pacientes del grupo control.

Los pacientes con discapacidad moderada-severa, con puntuación de 4 en los que se precisa adaptación de silla o dependencia de terceras personas, ocurría en el 32% y 15% respectivamente.

En cuanto a los efectos adversos importantes, el grupo intervenido tenía más frecuencia de infecciones, mientras que el grupo control más posibilidades de herniación en tronco cerebral.

Por lo tanto parece ser beneficioso que se realice la intervención neuroquirúrgica en las primeras horas tras el diagnóstico de un ictus hemorrágico maligno para evacuar el hematoma en pacientes de 61 años o mayores, ya que esto ayudaría a disminuir el grado de discapacidad y mortalidad.

Autora: Ana Belén Cordal López.

Referencia: N Engl Med 2014 Mar 20.

Neuropsicología…neuro ¿qué?

“La naturaleza de la intervención neuropsicológica hace que un profesional competente deba poseer las habilidades de entrevista y counseling, la apreciación de variables sociales y culturales y el adiestramiento de un psicólogo clínico; la sofisticación estadística y familiaridad con las pruebas de un psicómetra; y un amplio entendimiento comprehensivo del sistema nervioso humano y sus patologías, al menos a un nivel comparable al de un médico general”  M. Lezak.

Mi nombre es Emma Gil Orejudo. Mi dedicación principal es la neuropsicología en el ámbito del daño cerebral adquirido, donde he desarrollado toda mi trayectoria profesional hasta el momento. Trabajo en la unidad de neurorrehabilitación de un hospital, donde formo parte de un equipo compuesto por profesionales de diferentes disciplinas dedicados a acompañar y ayudar a las personas afectadas por patología neurológica a retomar su vida de la forma más satisfactoria posible.

Si bien la disciplina de la psicología es cada vez más conocida y demandada por la sociedad, la neuropsicología suele ser un área desconocida por los pacientes y familiares con alteraciones neurológicas. Conviene, por tanto, ofrecer una definición de la misma y señalar su objeto de estudio.

La que he escogido para tal fin dice así : ” La Neuropsicología es la disciplina que investiga las relaciones entre el cerebro y la conducta, entendiendo la conducta de un modo amplio, ya que incluye tanto los procesos cognitivos, como las emociones y la realización de conductas observables. Así, integra el conocimiento de la Psicología (como disciplina que estudia la conducta) y la neurología, lo que permite investigar de un modo integrador el funcionamiento del sistema nervioso y los mecanismos que en él están implementados” (González Rodríguez, 2012).

Por lo tanto, son objeto de la Neuropsicología no sólo las funciones cerebrales superiores, sino también la conducta y las emociones. Como solía decir Juan Manuel Muñoz Céspedes, uno de los más prolíficos impulsores de la Neuropsicología en nuestro país: “Antes que neuropsicólogos, somos psicólogos”.

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Existen diferentes ramas en Neuropsicología. La neuropsicología experimental investiga principalmente las relaciones entre estructuras y funcionamiento cerebral y capacidades mentales, en sujetos con o sin patología. Por su lado, la neuropsicología clínica se encarga de la aplicación de los conocimientos y técnicas neuroconductuales al diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención e los déficit neuropsicológicos (Junqué, 1992). Ambas vertientes suelen ir de la mano, ofreciendo la clínica sujetos para investigación, y recibiendo de la experimental modelos y evidencia.

En la neuropsicología clínica el primer objetivo es establecer, mediante evaluación, un diagnóstico bien fundamentado que explique las alteraciones conductuales del paciente en su vida cotidiana en términos de su funcionamiento cognitivo, y cómo este patrón interactúa con sus variables psicológicas no cognitivas. En definitiva, qué componentes o funciones están dañadas y han de ser tratadas. Dichas funciones se pueden clasificar en de tres tipos: cognitivas, emocionales y conductuales.

Las funciones cognitivas, también llamadas funciones cerebrales superiores son la atención, funciones ejecutivas, memoria, pensamiento, percepción y praxias. A su vez estas funciones tienen subcomponentes explicados en lo que se llaman “modelos cognitivos”. El gran desarrollo filogenético de la corteza cerebral (la capa mas superficial del cerebro) en la especie humana permite que estas funciones sobresalgan en nuestra especie, por ello se aplica el término “superiores”.

El componente afectivo-emocional se refiere a aspectos sobre como suceden las reacciones emocionales en la persona y si existe alguna alteración en su aparición o autorregulación.

Los aspectos conductuales describen al paciente en términos de su comportamiento: iniciativa, adecuación al contexto, etc, lo cual implica el funcionamiento de los componentes cognitivo y emocional, así como el motor.

Es importante en una buena evaluación, discriminar en la medida de lo posible, qué componentes han sido alterados debido a la patología, y su repercusión personal, familiar y social, y cuales corresponden a personalidad y capacidades premórbidas (antes de la lesión).

Basada en esta evaluación, desde la neuropsicología se realizará oportunamente una intervención, articulada en objetivos a consensuar con el paciente y el resto de equipo terapéutico. Dichos objetivos se rigen por las características generales que han de cumplir los objetivos en una rehabilitación: ser significativos, consensuados con paciente y familia, éticos, realistas, con el fin último de proporcionar calidad de vida a corto y largo plazo. Además estos objetivos implican un plan lógico de acción con un orden de prioridades. Por ejemplo, se atenderá antes a problemas conductuales de agresividad que a problemas cognitivos de atención, ya que es más disruptivo en su funcionamiento; asimismo, se intervendrá antes para mejorar la atención del paciente que su memoria, en caso de que ambas estén afectadas. A medida que se avanza en el proceso de intervención, es conveniente realizar evaluaciones periódicas para revisar la consecución de objetivos basándonos en datos objetivos.

El neuropsicólogo se vale de diferentes métodos, técnicas y herramientas para conseguir los objetivos, entre los que destacan, por componentes:

– Entrenamiento, estimulación y rehabilitación cognitiva, dirigida a conservar o mejorar las funciones cognitivas.

–  Psicoterapia (no solo basada en la comunicación oral) para tratar los problemas emocionales.

– Técnicas de modificación de conducta, para intervenir sobre problemas conductuales (agresividad, apatía, desinhibición, etc).

Por último, señalar la importancia de que la intervención neuropsicológica esté incluida dentro de un plan terapéutico más amplio que incluya otras disciplinas. En caso de tratarse de un equipo transdisciplinar, ello implica:

–  Por un lado, que el neuropsicólogo ofrecerá pautas para que los otros profesionales puedan optimizar su trabajo con el paciente (ej: pautas de tiempos de trabajo en caso de un paciente con afectación de atención y fatigabilidad).

–   Por otro, realizará peticiones al resto de profesionales para que se generalicen aspectos que se están trabajando específicamente ( ej: ofrecer estímulos por el hemiespacio afectado de negligencia), así como ejecutará las ofrecidas por el resto de disciplinas.

–  Además consensuará con el equipo terapéutico objetivos comunes que unifican el trabajo de todos en una dirección.

 El trabajo en este tipo de equipos que funcionan con la debida comunicación, coordinación y consenso entre profesionales, familia y paciente (formando un auténtico sistema) hace que emerjan resultados cualitativamente superiores a la suma de dichas acciones por separado.

Emma Gil Orejudo. Neuropsicóloga. Magíster en Neuropsicología Cognitiva. Experto en Psicopatología y Psiquiatría.

¿UN LOGOPEDA EN UNA UNIDAD DE DAÑO CEREBRAL?

 

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Foto original: http://blog.aspanif.org/ 

En primer lugar me presento, me llamo Lorena Magallón Gonzálvez, soy Logopeda y, desde hace varios años, trabajo en el ámbito de la Neurorrehabilitación. Actualmente formo parte de una unidad de daño cerebral de un hospital donde, junto a un equipo de profesionales de todas las áreas, nos encargamos y acompañamos al paciente en su proceso de recuperación en el proceso agudo de la enfermedad.

Mi objetivo en este primer artículo es explicar qué papel juega la Logopedia en un proceso de rehabilitación del Daño Cerebral Sobrevevenido y qué aspectos son susceptibles de tratamiento en la Terapia Logopédica.

¿Qué es un Logopeda? ¿Los logopedas trabajan en un hospital, para qué? ¿El logopeda no es el que te enseña a decir la erre?

Aunque comúnmente el Logopeda suele ser un profesional que se le  asocia a la rehabilitación de aspectos relacionados con la población infantil como la dislalia (ahí entran los niños que no saben pronunciar la erre), la Logopedia es una disciplina muy amplia y se puede definir como la disciplina que se encarga de la evaluación, diagnóstico y tratamiento de todos los aspectos alterados relacionados con el lenguaje, habla, voz y deglución que se pueden presentar a lo largo de todo el ciclo vital, desde la infancia hasta la vejez”.

Cuando sucede un Daño Cerebral, la lesión cerebral puede estar localizada en áreas cerebrales encargadas o relacionadas con diferentes aspectos de la comunicación como el lenguaje comprensivo, expresivo, oral y/o escrito, la producción del habla, de la voz o la deglución. Aquí nuestro papel como logopedas consiste en valorar cuál es la alteración de dichos aspectos, el nivel de gravedad y con qué aspectos preservados contamos, para poder establecer un buen diagnóstico y diseñar un buen planteamiento de los objetivos del tratamiento.

Importancia del trabajo interdisciplinar para el Logopeda y para el diseño de tratamiento rehabilitador en general

Es de vital importancia toda la información previa que nos viene dada por el Departamento médico acerca del tipo de lesión (ACV, TCE, enfermedad neurodegenerativa, oncológica, infecciosa…) la localización y extensión de la misma, el tiempo transcurrido desde la lesión e información relacionada con el pronóstico, etc. También realizará una orientación de los aspectos prioritarios a rehabilitar para que se vean beneficiadas otras áreas y el propio paciente.

Además también son de suma importancia la información que podemos obtener de otras áreas por ejemplo de cuánto tiempo disponemos para poder tratar a esta persona (aspectos que nos podrá dar en ocasiones el propio médico, pero generalmente nos puede proporcionar el Trabajador Social ya que suele ser información relativa a datos económicos, administrativos…que suele manejar este profesional) para poder adecuar los objetivos a corto, medio o largo plazo y realizar una buena temporalización de los objetivos. Otro ejemplo puede ser la información relativa a la dependencia para las actividades de la vida diaria o si necesita algún tipo de producto de apoyo (qué grado de dependencia necesita para comer, escribir, leer…) que generalmente nos proporcionará el Terapeuta Ocupacional. Otro ejemplo sería obtener la información relativa a los aspectos cognitivos preservados y alterados (si existe afectación a nivel de atención, memoria, capacidades visoperceptivas, orientación espacial….) que generalmente nos proporcionará el Neuropsicólogo y por último toda la información relativa a los aspectos físicos (qué grado de afectación física presenta y cómo le puede afectar por ejemplo a la escritura, gesticulación manual, o a la postura que indirectamente puede afectar a parámetros relacionados con la respiración, habla, voz y deglución…) que nos la proporcionará el Fisioterapeuta.

Aspectos que rehabilita el Logopeda tras un Daño Cerebral.

Cómo hemos mencionado anteriormente los aspectos que son susceptibles de tratamiento logopédico se pueden englobar en dos grandes bloques: aspectos relativos a la Comunicación y aspectos relativos a la Deglución.

Aspectos relativos a la Deglución. La Disfagia.

Toda alteración de la deglución, derivada de un daño cerebral, que implica una alteración en la eficacia o en la seguridad se denomina Disfagia. Este trastorno puede ser leve, moderado o grave. La Deglución consta de tres fases: oral, faríngea y esofágica. La alteración puede encontrarse en una o varias fases, pero el logopeda trata principalmente las que están relacionadas con las dos primeras, lo que comúnmente se llaman Disfagias Orofaringeas. Además pueden ser alteraciones de la Eficacia o de la Seguridad o una combinación de ambas.

En primer lugar, el logopeda realiza una valoración de los aspectos miofuncionales implicados en la alimentación (estado y funcionalidad de las estructuras orofaríngeas ), a continuación aplica una serie de pruebas específicas para ver cómo es la deglución de líquidos y sólidos, si existe riesgo de aspiración y si precisa de adaptación para la ingesta de los alimentos. Una vez finalizada la valoración, se realiza una orientación diagnóstica acerca del trastorno (si existe o no disfagia y de qué tipo) y una recomendación acerca del nivel de Dieta más adecuada para el paciente especificando tipo de adaptación para los alimentos, tipo de instrumental seguro y adecuado a su disfagia, si precisa maniobra deglutoria o facilitación postural. Toda esa información se traslada al Departamento Médico que es el que da su consentimiento y pauta finalmente la dieta del paciente disfágico.

A continuación la información se traslada al personal sanitario como enfermería y auxiliares y familiares, así como al resto de los terapeutas del paciente. Del mismo modo toda la información se traslada a los familiares y/o cuidador/a del paciente y generalmente se le dan unas pautas de alimentación de forma verbal y por escrito para que todo el entorno del paciente sepa toda la información necesaria relativa a su alimentación.

Una vez establecida la dieta más adecuada al paciente y transmitida toda la información, se diseña un plan de tratamiento orientado a mejorar los aspectos alterados en la deglución del paciente. A medida que va consiguiendo los objetivos, se va ajustando el nivel de dieta del mismo hasta llegar a una dieta lo más normalizada posible, siempre teniendo en cuenta como principal premisa, la seguridad en la ingesta del alimento y una adecuada nutrición e hidratación.

 

Aspectos relativos al Lenguaje. La Afasia.

Toda alteración del lenguaje a nivel Comprensivo o Expresivo, así como del proceso lectoescritor se denomina Afasia.

Los aspectos que se evalúan principalmente en los test de lenguaje suelen ser: la denominación, la repetición, la percepción y la comprensión auditiva, el lenguaje automático, el lenguaje espontáneo, la lectoescritura y la pragmática. En función de dicha valoración se obtiene una orientación diagnóstica y un patrón de déficit del paciente. Además también se obtiene mucha información acerca de las capacidades preservadas, de las que nos apoyaremos en el diseño de los objetivos y actividades durante el tratamiento.

Existen varias clasificaciones de las Afasias, las relativas a la localización de la lesión (Afasia de Broca, Afasia de Wernicke…), las que se centran en los procesos afectados (Afasia Anómica, Afasia fluente), etc.

En muchas ocasiones, el paciente se encuentra en una situación de aislamiento comunicativo y el primer objetivo del logopeda suele ser proporcionarle un sistema de comunicación alternativo o aumentativo de su lenguaje tras la lesión. Para ello existen soportes en papel o informáticos que actúan como herramienta para este nuevo sistema. En función de la afectación cognitiva asociada, así como de las capacidades afectadas y preservadas de su comunicación junto con las capacidades físicas, se elegirá uno u otro dispositivo. No suele ser un sistema fijo y estático sino que suelen adecuarse al nivel comunicativo del paciente en cada momento y en ocasiones sólo se utilizan al inicio y dejan de ser necesarios a medida que se van recuperando capacidades. Requieren de entrenamiento por parte del propio paciente y de sus familiares.

Existen muchas técnicas de intervención y muchos tipos de ejercicios para la rehabilitación de los diferentes trastornos afásicos, que se elegirán en función del perfil propio de cada paciente. Habitualmente nos solemos apoyar en los aspectos preservados para acceder a los aspectos afectados y crear vías indirectas para volver a recuperar dichas funciones.

Aspectos relativos al Habla. La disartria.

Cuando la afectación neurológica se centra en los aspectos motores del habla aparecen lo que se conoce como Disartrias. Estos trastornos suelen tener afectación de tres o más parámetros implicados en el habla, estos son: respiración, fonación, articulación, resonancia y prosodia.

Existen varios tipos de Disartrias en función de dónde se localiza la lesión: fláccida, espástica, atáxica, hipocinética e hipercinética.

Una vez realizada la valoración de dichos aspectos, se diseña también un plan de tratamiento con una serie de objetivos que irán encaminados a mejorar dichos aspectos alterados. Las técnicas para la recuperación de estos aspectos también son muy variadas y también se elige una u otra en función de las características propias de cada paciente.

Espero que este breve apunte sobre el papel del Logopeda y los diferentes trastornos que rehabilita tras un daño cerebral haya resultado de vuestro interés y os haya aclarado las ideas y conceptos al respecto. Me siento muy afortunada de poder seguir colaborando en el blog y en futuros artículos me centraré en las diferentes patologías por separado, tipos de tratamientos y ejemplos concretos sobre técnicas o ejercicios que se realizan en concreto para cada una de ellas. Se admiten peticiones y sugerencias…Estoy a vuestra disposición.

“Desde la esfera comunicativa y alimentaria, se despide una Logopeda apasionada e inquieta….”

 Lorena Magallón Gonzálvez