ARTÍCULO: PARTE III: “La nutrición del Sistema Nervioso. Los micronutrientes: los MINERALES”.

Recordemos que en los dos artículos anteriores de “Dime qué comes y te diré cómo funciona tu sistema nervioso”, vimos los macronutrientes y dentro de los micronutrientes, a las vitaminas.

Esta semana, os dejamos el último artículo elaborado por Emma Gil Orejudo, donde veremos los MINERALES. 

Recordemos que los micronutrientes se describen como elementos reguladores de las reacciones metabólicas del organismo, que en algunos casos, tienen una función estructural y que no aportan energía, aunque sí intervienen en las reacciones metabólicas para obtenerla. Además se caracteriza por estar presentes en cantidades muy pequeñas en nuestro organismo.

Los micronutrientes son las vitaminas y los minerales. Vamos a hablar en este artículo de los MINERALES. 

http://www.desdeelpie.com.ar/index.php/prensa-y-noticias/181-salud-los-minerales-alimentacion-balanceada

MINERALES.

Entre las sustancias que intervienen en los fenómenos bioquímicos de los organismos hay un grupo de elementos minerales que son indispensables en numerosas funciones biológicas. Son parte de las estructuras somáticas y participan en tejidos y líquidos corporales, y a la vez facilitan el equilibrio electrolítico, activan reacciones bioquímicas y facilitan la transmisión nerviosa.

Existe una clasificación de los minerales en nutrición, en función de la cantidad diaria requerida. A los que se requiere cantidades mayores se les denomina macrominerales, y son el calcio, el fósforo, el magnesio, el sodio y el potasio, entre otros. A los que se requiere en menores cantidades se les denomina microminerales, minerales traza u oligoelementos. Son el hierro, el zinc, el yodo y el cobre, entre otros.

CALCIO.

Es el elemento mineral más abundante en el cuerpo, debido a su presencia en la estructura ósea.

En cuanto al sistema nervioso, su papel es muy importante ya que actúa en la liberación de neurotransmisores y es imprescindible para la correcta transmisión de la información a lo largo del sistema nervioso. También tiene un papel potenciador del aprendizaje.

Se encuentra en alimentos como la leche, los productos lácteos, los higos, las nueces, las legumbres y los copos de avena.

MAGNESIO.

Este mineral es necesario para el funcionamiento de enzimas que intervienen en la formación de neurotransmisores. Reduce el cansancio y la fatiga, y potencia un funcionamiento psicológico normal. Su déficit puede ocasionar síntomas depresivos, nerviosismo e irritabilidad.

Se encuentra en alimentos como los frutos secos, los garbanzos o las judías.

SODIO.

De extrema importancia para numerosos procesos metabólicos del cerebro y todo el organismo, en circunstancias en que el organismo sufre una pérdida masiva de sodio, esto puede causar daño en determinadas sustancias del tronco cerebral e incluso comprometer la vida.

Se encuentra en alimentos como la sal común (cloruro sódico).

POTASIO.

Es muy importante para la transmisión de mensajes entre neuronas. Además favorece la circulación, también del cerebro, ya que dilata los vasos sanguíneos.

Se encuentra en el plátano, el albaricoque, las alcachofas y las nueces.

FÓSFORO. 

Desempeña un papel fundamental en el metabolismo energético, ya que sus funciones son de transporte, almacenamiento y utilización de la energía procedente de la alimentación. Interviene a nivel de neurotransmisores.

Se encuentra en alimentos como el bacalao, las almejas, los berberechos, las cigalas y los langostinos.

HIERRO.

Este mineral es absolutamente imprescindible para todo el organismo ya que forma parte de los glóbulos rojos, encargados del transporte del oxígeno por todo el cuerpo. Su déficit disminuye la capacidad de concentración y memoria, así como el rendimiento físico, aumentando la sensación de cansancio.

Se encuentra en alimentos como las almejas, los berberechos, las carnes rojas, los pistachos y las lentejas.

ZINC.

Interviene en más de cien reacciones bioquímicas del organismo humano., además de proteger de la acción de los radicales libre.

Su déficit contribuye a la aparición de síntomas depresivos, problemas de aprendizaje e hiperactividad.

Se encuentra en alimentos como las almendras, el yogur y los cereales.

YODO.

Es un importante antioxidante para el organismo. Además de componente de la hormona tiroidea.

Se encuentra en alimentos como la carne, el pescado, la leche y los productos lácteos.

Después de haber descrito los nutriente más importantes del sistema nervioso, sus funciones en el organismo y las consecuencias que pueden tener sus carencias, subrayamos la importancia de un buen control de la nutrición, observando si en el fondo de un determinado síntoma resistente no puede haber un problema que se resuelva con el nutriente apropiado y que facilite al organismo y al sistema nervioso en particular todo lo que necesita para su óptimo funcionamiento, sea cual sea su condición de inicio.

Esperamos que os hayan gustado estos tres artículos elaborados por Emma Gil Orejudo. Muchas gracias Emma por tu gran colaboración!.

ARTÍCULO: PARTE II: “La nutrición del Sistema Nervioso. Los micronutrientes: las VITAMINAS”.

En la primera parte del artículo “Dime qué comes y te diré cómo funciona tu sistema nervioso”, describíamos la división de los nutrientes en macro y micronutrientes. En esta parte nos centraremos en las vitaminas, que forman parte de los micronutrientes.

La próxima semana, publicaremos la última parte de estos tres grandes artículos, elaborados porEmma Gil Orejudo. No os perdáis el último artículo, donde se hablará de los minerales.

Aquí os dejamos el artículo de esta semana:

Los micronutrientes se describen como elementos reguladores de las reacciones metabólicas del organismo, que en algunos casos, tienen una función estructural y que no aportan energía, aunque sí intervienen en las reacciones metabólicas para obtenerla. Además se caracteriza por estar presentes en cantidades muy pequeñas en nuestro organismo.

Los micronutrientes son las vitaminas y los minerales. Vamos a hablar en este artículo de lasVITAMINAS.

http://www.sanasana.com/latinohealthmagazine/vitaminas-para-el-cerebro/

VITAMINAS.

Son sustancias orgánicas presentes en el organismo en cantidades muy pequeñas, necesarios para su funcionamiento y que participan de forma directa en todos los procesos metabólicos de la nutrición humana. La agrupación de estas sustancias bajo el nombre de vitaminas no es porque comparten una similitud química.

La ausencia de vitaminas en la alimentación provoca estados carenciales, con trastornos específicos muy importantes, de lo cual procede el término vitamina (originalmente se les consideraba aminoácidos vitales).

Nuestro organismo no es capaz de sintetizar la mayoría de ellas, por lo que ha de abstenerse a través de la alimentación.

En la primera nomenclatura de las vitaminas de le fue asignado con una letra del abecedario. En la actualidad, se tiene a nombrarlas con su nombre químico (cuando se conoce su fórmula).

Las vitaminas suelen clasificarse en dos grupos por su solubilidad, que determina su presencia y distribución en líquidos corporales, capacidad de almacenamiento en los tejidos y eliminación del organismo. De este modo, se clasifican en:

Hidrosolubles: son solubles en agua, lo que implica que se almacenan en menor medida, en el organismo, por lo que se requieren fuentes constantes de ellas. Las vitaminas hidrosulubles son todas las del complejo B y la vitamina C.

Liposolubles: se disuelven en la grasa, lo que hace que se almacenen en el organismo (en hígado y tejidos grasos sobre todo), lo cual aumenta su disponibilidad, pero también su sobredosificación, lo cual resulta dañino para el organismo. Las vitaminas A, E, D y K son liposolubles.

En cuanto a la relación de las vitaminas con el sistema nervioso, al estar todas involucradas en las reacciones metabólicas, de forma directa o indirecta, todas las vitaminas son necesarias para un adecuado funcionamiento del sistema nervioso.

A continuación se describen las vitaminas relacionadas de forma más directa con el sistema nervioso, así como algunos alimentos ricos en dicha vitamina.

VITAMINA A. RETINOL

Sus funciones en lo que implica al sistema nervioso están relacionadas con la visión, ya que lavitamina A es imprescindible para que la energía de la luz se transforme en impulsos nerviosos (transducción), proceso que tiene lugar en la retina del ojo, de ahí el nombre de esta vitamina.

También es imprescindible para procesos de división celular y crecimiento, así como para el sistema inmune y la piel.

Sólo se encuentra en alimentos de origen animgal: hígado, mantequilla , queso. Algunos vegetales contienen carotenoides (precursores de la vitamina A), como algas, menta, perejil, zanahorias, espinacas, remolacha, col, albaricoques, brócoli, melón.

COMPLEJO DE VITAMINAS B.

Este grupo desempeña muchas funciones en reacciones metabólicas a nivel cerebral, por lo que se las conoce como “vitaminas para los nervios”.

B1. TIAMINA.

Es necesaria para el metabolismo de las grasas, proteínas, ácidos nucleicos, y carbohidratos, todos ellos importantes para el sistema nervioso.

Además interviene en la conducción de impulsos nerviosos. Una disminución del 20% de tiamina causa graves alteraciones en las funciones del sistema nervioso. Como debilidad muscular, ausencia de reflejos, parálisis periférica, o síntomas depresivos.

Se encuentran en prácticamente todos los alimentos de origen animal y vegetal, especialmente en el pollo, cerdo, pescado, patata y cereales integrales.

B2. RIVOFLAVINA.

Esta vitamina es requerida para la producción de los glóbulos rojos (transporte de oxígeno) y anticuerpos (sistema inmunitario), respiración celular y crecimiento. Ayuda en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas.

Facilita la utilización de oxígeno en los tejidos y la absorción de hierro, de modo que contribuye al mantenimiento del sistema nervisoso, la redución del cansancio y la disminución del estrés. Se ha documentado ayuda en casos de migraña.

Se encuentra en alimentos como el hígado, la leche, las almendras y los cereales.

B3. NIACINA.

La niacina contribuye a la síntesis de neurotransmisores, esteroides y hormonas tróficas. Es importante para la formación de glóbulos rojos y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, teniendo además funciones neuroprotectoras.

Se encuentra en alimentos como la levadura, cígala, atún o pimentón.

B5. ACIDO PANTOTEICO.

Se sabe que juega un papel importante en la producción de hormnoas adrenérgicas, neurotransfmisores y anticuerpos, así como en las síntesis de la vitamina D.

Se encuentra en alimentos como la ternera, las pipas de girasol, el cerdo o el pollo.

B6. PIRIDOXINA.

Resulta esencial para el metabolismo del triptófano. De esta vitamina depende el proceso para formar las vainas de mielina que rodean a las neuronas. Además regula la síntesis del neurotransmisor GABA.

El organismo se ocupa de que se conserven altos valores de esta vitamina en el cerebro, aun cuando las concentraciones en plasma son bajas, esto nos da una idea de la importancia de su papel en el sistema nervioso, presentándose problemas en el funcionamiento cerebral cuando la recaptación de esta vitamina en el cerebro es inadecuada.

B8. BIOTINA.

Se sabe que juega un papel importante para el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas.

Se sabe que en estados carenciales de esta vitamina pueden aparecer dolores musculares, parestesias, falta de apetito y síntomas depresivos.

Se encuentra en alimentos como el pescado azul, los cereales integrales o la yema de huevo.

B9. ÁCIDO FÓLICO.

Recibe este nombre por haber sido identificado en hojas (folium=hoja) de vegetales verdes.

Es esencial en la maduración de eritrocitos (glóbulos rojos) y leucocitos (sistema inmunitario), e indispensable en el cierre del tubo neural (origen del sistema nervioso) en la fase embrionaria.

Participa en la síntesis de las sustancias que componen el ADN, por tanto es muy importante su función en la división celular.

Se encuentra en alimentos como las espinacas, las coles, las lentejas, las habas y la soja.

B12. COBALAMINA.

Esta vitamina es esencial para la función normal del metabolismo de todas las células, especialmente en el aparato digestivo, médula ósea y tejido nervioso. Participa en la formación de mielina. Por ello, es muy importante en funciones neurológicas y psicológicas normales y en la reducción del cansancio y fatiga.

Se encuentra en alimentos como la levadura de cerveza, carne, huevos, lácteos y pescado.

VITAMINA C. ÁCIDO ASCÓRBICO.

Esta vitamina es indispensable en la transformación del triptófano en serotonina y formación de noradrenalina a partir de la dopamina.

Tienen importantes acciones antioxidantes en el organismo, lo que contribuye a que no se formen placas ateroescleróticas en los vasos sanguíneos, y por tanto la prevención de infartos. También participa en la absorción del hierro intestinal, y en la síntesis de hormonas tiroideas y adrenales. Por ello, en épocas de estrés, se elimina más vitamina C por la orina.

La vitamina C junto con los betacarotenos son los que mayor protección han demostrado en lo que respecta al mantenimiento de la memoria y la capacidad de razonamiento.

Se encuentra en alimentos como el kiwi, las naranjas, los limones, las mandarinas, los tomates, los pimientos, el perejil, las espinacas, el melón y las fresas.

Autora: Emma Gil Orejudo. 

 

Artículo: “Dime qué comes y te diré cómo funciona tu sistema nervioso”

Hoy Jueves, os queremos dejar la primera parte de una colección de artículos, escritos por nuestra gran colaboradora Emma Gil Orejudo. Aquí tenéis la primera parte:

“Dime qué comes y te diré cómo funciona tu sistema nervioso”
La nutrición del sistema nervioso. Parte I: Los macronutrientes.

La popular frase “eres lo que comes” es comúnmente utilizada para persuadir a las personas de que tomen una diversidad de alimentos. No solemos ponerla en relación con nuestros sistemas nerviosos. Sin embargo, si tenemos en cuenta que solo el cerebro consume el 60% del requisito total diario de glucosa del organismo, puede ser interesante que nos paremos a analizar qué nutrientes necesita nuestro sistema nervioso para funcionar de manera óptima.

Estamos acostumbrados a encontrarnos en situaciones en que nuestro sistema nervioso disminuye su rendimiento por circunstancias relacionadas con la alimentación (por ejemplo la somnolencia que notamos después de una comida copiosa). Otras manifestaciones del sistema nervioso como la aparición de calambres, problemas de atención, falta de tono muscular, apatía, etc, pueden deberse a la falta de los niveles requeridos de ciertos nutrientes. Su detección y aporte puede resolver estas condiciones de forma sencilla, pero para ello hemos de estar atentos y considerar el factor nutricional como origen de multitud de signos disfuncionales del sistema nervioso.

El objetivo del presente artículo (dividido en dos partes dada la extensión del tema) trata de ofrecer información sobre los nutrientes necesarios para el óptimo funcionamiento del sistema nervioso así como subrayar la importancia que tiene cada uno de ellos, y los alimentos donde se encuentran.

En nutrición humana se utiliza una clasificación que distingue entre macronutrientes ymicronutrientes. Los macronuntrientes se caracterizan por ser los nutrientes que se necesitan en mayores cantidades y además por ser los que aportan la mayor parte de energía metabólica al organismos. Por otro lado, los micronutrientes se toman en menores cantidades en los alimentos, aportando mucha menos energía; no obstante resultan imprescindibles para la correcta metabolización de todas las sustancias que necesita el organismo.

En esta primera parte del artículo se pasan a describir el oxígeno y agua como sustancias imprescindibles, así como los macronutrientes.

OXÍGENO

Aunque el oxígeno no se considere un nutriente como tal, en la actualidad se describe como pseudonutriente, ya que es imprescindible en numerosas reacciones fisiológicas del organismo.
El órgano que más aporte de oxígeno requiere es el cerebro, de hecho la privación de oxígeno durante 3 minutos puede causar muerte neuronal. El cerebro requiere el 20% del aporte total de oxígeno al organismo, que puede llegar al 40% en determinados momentos.
Para asegurar que el sistema tiene una fuente de oxígeno suficiente es recomendable estar en ambientes con una ventilación adecuada (ventana mejor que rejillas de ventilación) y libres de humo. Síntomas de que no está recibiendo suficiente oxígeno pueden ser dolor de cabeza, disminución de rendimiento intelectual, irritabilidad y signos de ansiedad.
Para que el sistema nervioso tenga un buen aporte de oxígeno, además es necesario que llegue de forma adecuada a las células a través de la sangre. La clorofila, que encontramos sobre todo en vegetales de color verde, tiene la capacidad de almacenar oxígeno en el cerebro. Además, se requiere que tanto el sistema respiratorio como el vascular mantengan su función óptima.

AGUA

Al igual que el oxígeno, el agua es considerado un pseudonutriente. El 85% del cerebro es agua (aunque parezca mentira), y el funcionamiento de las neuronas se basa, en gran medida, en el intercambio constante de líquidos. Esto nos puede dar una idea de lo importante que es una buena hidratación para el sistema nervioso.
La mejor forma de hidratarse es tomando agua, mejor que no sea solo durante las comidas, sino también entre horas en pequeñas dosis y continuadas mejor que una gran cantidad de una vez.
El agua mineral es una buena opción, ya que además es una fuente de minerales, de ahí su nombre (el apartado de minerales en el apartado de micronutrientes, en la segunda parte), siendo recomendable cambiar de marca de agua mineral ya que cada una tiene una concentración diferente de minerales.
Se recomienda un aporte de 35ml de agua por kg de peso y día en un adulto, siendo el requerimiento diario mayor para personas ancianas, niños y mujeres embarazadas.
Se puede, además de esta cantidad de agua diaria, tomar líquidos en forma de zumos, infusiones etcétera, teniendo en cuenta que éstos no sustituyan la ingesta de agua, ya que su absorción difiere.

MACRONUTRIENTES

Como se ha dicho anteriormente, son los nutrientes que se toman en mayor cantidad, y que aportan la mayor parte de energía metabólica al organismo. Existen tres tipos: hidratos de carbono o glúcidos, proteínas o prótidos y ácidos grasos o lípidos.

Hidratos de carbono

La principal fuente de energía del sistema nervioso es la glucosa, que es la unidad básica de los hidratos de carbono. Como el sistema nervioso esta superespecializado en su funcionamiento, no tiene la capacidad de almacenar energía, de forma que depende del continuo aporte de glucosa a través de la sangre. Las fluctuaciones importantes de los niveles de glucosa en la sangre son muy nocivas para el sistema. Sabemos que los estados tanto de hiper como de hipoglucemia hacen disminuir la capacidad intelectual, entre otras capacidades. Por eso es muy importante mantener el nivel de glucosa en sangre lo más estable posible.

Existen tres tipos de hidratos de carbono:

• Monosacáridos o hidratos de carbono simples: glucosa, fructosa (en las frutas).

• Disacáridos o hidratos de carbono dobles: sacarosa (azúcar doméstica), lactosa (en la leche).

• Polisacáridos: (almidón: patata, arroz; fibra alimentaria: cereales integrales).

Los dos primeros tipos de hidratos de carbono, por su estructura sencilla, son absorbidos por el sistema digestivo de forma rápida, pasando al torrente sanguíneo. El páncreas segrega la hormona insulina, que ayuda a que la glucosa se entre en las células para obtener la energía que necesita. La liberación de gran cantidad de insulina como consecuencia de una ingesta de glucosa en las formas simple y doble, provoca una caída brusca de la glucemia, lo que crea cansancio repentino y disminución del rendimiento.

Los polisacáridos son absorbidos de forma más lenta debido a que su estructura más compleja requiere de hidrolización en la digestión. Esto favorece la disposición de glucosa de manera más constante y gradual.

Es importante la elección del tipo y momento de ingesta de hidratos de carbono para favorecer la estabilidad mental y emocional, y que la vulnerabilidad sea mínima.

Proteínas

Las proteínas tienen multitud de funciones metabólicas en el organismo y en concreto en el sistema nervioso, entre otras, la de vincular a las neuronas entre sí y formar neurotranmisores.

Cada proteína está formada por una cadena de aminoácidos. Existen 20 tipos de aminoácidos diferentes, de los cuales 9 son esenciales (no sintetizables por el organismo y que hay que ingerir en la dieta) y 11 no esenciales (el organismo los puede sintetizar a partir de otros compuestos). Mediante la digestión de alimentos ricos en proteínas, éstas se descomponen en los aminoácidos que las constituyen. El organismo utilizará estos aminoácidos para sintetizar las proteínas que necesite en los lugares donde se requieran.

Los aminoácidos tienen un papel imprescindible en la regulación de la actividad cerebral, ya que son imprescindibles en el metabolismo del cerebro. Los neurotransmisores están formados por aminoácidos. Para llevar a cabo la síntesis (formación) de los distintos tipos de neurotransmisores a partir de aminoácidos, es imprescindible la presencia de cantidades suficientes de ácidos grasos poliinsaturados, vitaminas, minerales, oxígeno y glucosa (en condiciones de glucosa excesiva en sangre, la insulina liberada favorece el paso de aminoácidos al tejido muscular, disminuyendo los disponibles para la síntesis de neurotransmisores).
Los aminoácidos más importantes para el sistema nervioso, por su implicación para la síntesis de neurotransmisores, son los siguientes:

• Triptófano:

A partir de este aminoácido el organismo puede sintetizar la vitamina B3, muy importante para el sistema nervioso. Pero la mayor importancia de este aminoácido para el sistema nervioso es que es un precursor de la serotonina, que es un neurotransmisor asociado a la sensación de bienestar emocional, con efecto ansiolítico y en algunos casos antidepresivo. La serotonina es precursora de la hormona melatonina, implicada en la regulación de los ciclos circadianos de sueño-vigilia.

El triptófano circula en la sangre unido a otra proteína llamada albúmina, lo cual hace que no se arrastre normalmente a través de la barrera hemoatoencefálica si compiten otras proteínas. Sin embargo, cuando existe un alto nivel de insulina en sangre (por aumento de glucosa) ésta arrastra a otras proteínas a otros tejidos como el muscular, de modo que facilita el paso de triptófano a través de esta barrera. Esta es la razón por la cual una dieta rica en proteínas no aumenta el nivel de triptófano, y sin embargo sí lo facilita el aporte de hidratos de carbono.
Para el adecuado metabolismo del triptófano se requieren además niveles equilibrados de vitamina B6 y magnesio.
Los alimentos que contienen triptófano suelen ser más de origen animal que animal. Alimentos que tienen triptófano: leche, plátano, pavo, cereales integrales, avena, pipas de calabaza, garbanzos, semillas de sésamo.

• Tirosina

Es un aminoácido necesario para la síntesis de los neurotransmisores adrenalina, noradrenalina y dopamina, además de estimular la síntesis de acetilcolina, neurotransmisor que participa en procesos de memoria. Esto hace que la tirosina sea uno de los aminoácidos más importantes para el cerebro.
La tirosina puede ser sintetizada a partir de la fenilalanina, aminoácido esencial que hay que obtener directamente de la alimentación.
Alimentos que contienen fenilalanina: carne, pescados, huevo, productos lácteos, garbanzos, lentejas, cacahuetes, soja.

• Lisina

Este aminoácido resulta imprescindible en la regeneración de tejidos. Su falta provoca fatigabilidad, irritabilidad y falta de concentración.
Alimentos que contienen lisina: pescados, carnes magras, leche, huevos.

• Metionina

Interviene en la síntesis de acetilcolina. Cuando se consume con vitamina B12 tiene una aparente función antidepresiva, por su capacidad para disminuir las histaminas en sangre.
Alimentos que contienen metionina: trigo integral, cebolla, ajo, alubias.

• Ácido glutámico

Este aminoácido produce glutamina, la cual estimula la producción de GABA, neurotransmisor con funciones inhibitorias que favorece la concentración y el sueño.
Alimentos que lo contienen: harinas de trigo, almendras, nueces, huevos y leche.
Alimentos que contienen ácido glutámico: harinas de trigo, almendras, nueces, huevos, leche.

Otros aminoácidos que pueden relacionarse con incremento de actividad intelectual son la asparagina y la serina.

Ácidos grasos o lípidos

Los ácidos grasos tienen, entre otras, función de reserva de energía en el organismo. En el sistema nervioso forman parte de todas las membranas celulares. También compone la vaina de mielina que recubre los nervios para aumentar su conductancia. Además son necesarios para la formación de sustancias indispensables para el cerebro, entre ellos los neurotransmisores. El cerebro está compuesto por una gran cantidad de grasa en su estructura que no se metaboliza ni siquiera en periodos de largo ayuno.

Los ácidos grasos se clasifican según su estructura química en dos tipos: grasas insaturadas y grasas saturadas.

Las grasas insaturadas se llaman así por tener dobles enlaces en su estructura química. De dividen a su vez en monoinsaturadas y poliinsaturadas.

Las grasas monoinsaturadas tienen una insaturación en su estructura química. La principal es el ácido oleico que se encuentra en el aceite de oliva. Es beneficioso porque disminuye los niveles de LDL (colesterol “malo”) y aumenta el HDL (colesterol “bueno”).

Las grasas poliinsaturadas tienen dos o más insaturaciones en su estructura. La grasa que compone la estructura cerebral está compuesta en su mayoría por grasas poliinsaturadas. Dentro de estas, las grasas de mayor relevancia para el sistema nervioso son los llamados ácidos grasos omega 3 y omega 6, que son esenciales (el organismo no los puede sintetizar, y han de obtenerse a través de la dieta).

Dentro de los ácidos omega 3 se distinguen tres tipos: alfa-linoléico (de cadena corta, con capacidad para disminuir el nivel de triglicéridos); el eicosapentanoico (EPA) y docosopentatoico (DHA), estos dos últimos de cadena larga. Hay muchos datos que apoyan el hecho de que los ácidos grasos omega 3 de cadena larga reducen el riesgo de sufrir ictus. Además, al formar parte de las membranas celulares de las neuronas, alteran la disponibilidad de neurotransmisores, modula las moléculas de transducción de señales y afecta a la sinaptogénesis y a la diferenciación neuronal. El alfa linleico está contenido en los aceites de linaza, soja y nueces, mientras que los de cadena larga los encontramos sobre todo en pescados criados en libertad de movimiento.

En cuanto a los ácidos grasos omega 6, los principales para el organismos son el ácido linoleico y el araquidónico. Ambos son necesarios para el sistema nervioso ya que componen en parte las membranas de las células del cerebro. Alimentos que contienen ácido linoleico son nueces, espinacas, lentejas, aceites de cacahuete, soja y pepitas de uva.

Las grasas saturadas se llamas así porque en su estructura química no tienen ningún doble enlace o insaturación. Su consume se relaciona con aumento de los niveles de colesterol (en concreto LDL o colesterol “malo”, llamado así porque se deposita en las arterias aumentando el riesgo de patología vascular). Este tipo de grasas se encuentra en alimentos de origen animal como carnes, leche entera y ciertos derivados de lácteos. Estos alimentos sin embargo, nos aportan otros nutrientes muy útiles para el organismo, por lo que no hay que prescidir de ellos sin controlar su consumo.

Emma Gil Orejudo: emma_g10@yahoo.es

Si te ha parecido interesante, no te pierdas la segunda parte:

“MICRONUTRIENTES (VITAMINAS Y MINERALES)”

Fuente imagen: http://audioshoyleoparavos.blogspot.com.es/2013/08/alimente-su-cerebro-para-que-no-se.html

La hidrocinesiterapia mejora la consecución del movimiento funcional.

nager

A medida que nos hacemos mayores es más difícil mantenernos físicamente. En una población envejecida como la nuestra, cada vez nuestros pacientes afectados por enfermedades neurológicas son mayores de 70 años. En estos pacientes los ejercicios realizados en agua parecen ser más efectivos que los realizados en las salas de terapia si nuestro objetivo es conseguir un movimiento funcional.

Ya sabemos que el ejercicio físico reduce los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, hipercolesterolemia o la obesidad en la gente mayor.

En el estudio presentado en la 62 reunión del “American College of Sport Medicine” por investigadores de la Universidad de SaoPaulo, se estudiaron a 350 participantes asignados a uno de los grupos de cinco ejercicios: caminar, ejercicios en agua, ejercicios de resistencia, Pilates o ejercicios funcionales orientados a tareas. Se comparan con el grupo control, sin tratamiento.

Las mujeres incluidas en el grupo de ejercicios realizaban el programa 60 minutos, tres días a la semana, durante un año. Las mujeres que hacen ejercicio son más jóvenes que las incluidas en el grupo control, aunque no existe una gran diferencia (64 vs 21 años).

Los datos registrados son: el equilibrio, la capacidad funcional y la flexibilidad medidas valorando a los pacientes con varios test. La calidad de vida se valora con el “World Health Organization Quality of Life” (WHOQOL).

Test valorados en los pacientes:

  1. Ejercicios circulares de mano y muñeca: número de ejercicios circulares con ángulo completo realizados durante 30 segundos.
  2. Ejercicios de levantarse de la silla: número de veces que se levanta de la silla en 30 segundos.
  3. Tiempo que tarda en levantarse desde el suelo.
  4. Tiempo de “up and go”. Levantarse de la silla, caminar 3 metros y volver a sentarse.
  5. Tiempo que tarda en caminar o correr 800 metros.
  6. Equilibrio unipodal y tiempo en que se mantiene la postura en un solo pie.
  7. Flexibilidad poliarticular medida con goniometría.

La dieta de los pacientes no se controló y al final del estudio no encontraron diferencias en la composición corporal de grasa, músculo o niveles de agua en la determinación corporal.

Valoración de resultados:

La capacidad funcional y la calidad de vida mejoraron en todos los grupos que realizaban cualquier tipo de programa, comparado con los pacientes sedentarios.

Las pacientes que realizaban los ejercicios de resistencia obtenían mejores resultados en los movimientos de mano y en los ejercicios de ortoposición al levantarse de la silla.

Los pacientes que realizaban terapia en el agua presentaron mejores resultados en el tiempo de deambulación, de up and go y en equilibrio. Fueron capaces de controlar el equilibrio unipodal 30 segundos, dos veces superior al grupo control.

Las mujeres que realizaban pilates consiguieron incrementar su flexibilidad en igual proporción que las que realizaban ejercicios en agua.

Por lo tanto hacer ejercicios de resistencia en agua y pilates en suelo es lo más recomendable para conseguir una mayor flexibilización, propiocepción y prevención de caídas y fracturas en pacientes mayores.

Fuente: DR Bocalini PhD. American Collegue of Sport Medicine. 62 Annuel Meeting. May 29 2015.

Ana Belén Cordal López

Artículo: ESCAYOLA VIRTUAL PARA MEJORAR LA COORDINACIÓN MANUAL EN ATAXIA

Lo que imaginamos al movernos hace que se activen diferentes músculos o de forma diferente para realizar los movimientos, o para estabilizarse. Si uno siente sus pies hundidos en el suelo e incluso se imagina raíces saliendo de sus pies e introduciéndose en la tierra, aumenta su estabilidad. O no es lo mismo ponerse de puntillas queriendo crecer desde la coronilla que pretendiendo empujar el suelo con las cabezas de los metatarsianos…

Probando diferentes cosas, descubrí algo interesante al tratar a una paciente afectada de esclerosis múltiple secundaria progresiva con un importante temblor intencional en su miembro superior derecho. Si yo estabilizaba su muñeca derecha con mi mano, el temblor disminuía enormemente, de forma que su letra era mucho más legible, algo importante por ejemplo a la hora de firmar. Probé con alguna férula estabilizadora de muñeca pero nada conseguía un resultado ni parecido. Enseñé a esta mujer a estabilizarse su mano derecha con su mano izquierda y aunque mejoraba la calidad y precisión de sus movimientos, aún así el resultado era pobre comparado con mi leve estabilización. Además, el gesto no era muy natural…

escritura

Así se me ocurrió un día hacer la estabilización virtual. Tras relajar a la paciente simplemente focalizando su atención en sensaciones provenientes de ambas palmas de las manos, lo que ya prepara el cerebro para facilitar la ensoñación, la sugestioné para que imaginara que alrededor de su muñeca colocaba una escayola rígida. Se trataba de una escayola que impedía totalmente cualquier movimiento en su muñeca, que la dejaba absolutamente rígida, como si realmente no hubiera articulación en ese punto, de modo que el movimiento para escribir debía involucrar otras articulaciones pero no la de la muñeca. Con mis manos, estrujé su piel alrededor de su muñeca como colocando la escayola y luego la indiqué que se lo imaginara tanto como fuera capaz hasta llegar a sentirlo. Así lo hizo y después, cuando de nuevo volvió a escribir,su mano tenía un trazo de mucha más calidad, el temblor había disminuido considerablemente, como cuando yo estabilizaba su muñeca. De esta forma, la enseñé a imaginarse ella sola primero esta escayola virtual, luego que tenía clavos por dentro y finalmente, que simplemente esa articulación no se podía mover a la hora de escribir o hacer gestos de gran precisión manual. También la funciona imaginarse que está escribiendo en una pizarra aunque esté escribiendo en un papel. Si lo piensas cuando escribes en una pizarra, trasladas tu escritura a una superficie vertical y has de ampliar los trazos. Para ello, el movimiento nace del hombro con una muñeca bastante inmóvil. De hecho, otra consigna que la resulta muy útil, es imaginar que el movimiento nace e involucra solo al hombro, aunque no sea verdad.

Podrás pensar que trabajando de esta forma estamos enseñando compensaciones en vez de movimiento normal a los pacientes. Yo diría que les enseñamos a ser funcionales y autónomos. Con lesiones cerebelosas, hay que asumir que a veces el paciente no puede aprender con la misma facilidad que si tuviera otro daño en su sistema nervioso. Además, todos compensamos en nuestra vida porque es económico, nos ahorra tiempo y energía, aunque siempre hay que sopesar el largo plazo.

Enseñarle a estabilizarse con su mano izquierda o a escribir con la mano izquierda también sería compensar, o que otro firmase por ella o utilizar la firma digital… Desde luego, ella está encantada de poder volver a tener una firma legible con su mano derecha, y el bienestar y la autonomía de la persona que acude a nosotros ha de ser nuestro principal objetivo.

Me gustaría que lo probaseis y me contaseis si notáis diferencias.

Autora del artículo: Beatriz Tierno Tierno. Terapeuta Ocupacional, Fisioterapeuta, formada en PNL, hipnosis y otras terapias afines.

E-mail: beatriztiernotierno@gmail.com

 

Nuevo Artículo: «COMUNICACIÓN MOTIVADORA: para que tu forma de comunicarte sea LA RE-PERA»

En nuestra comunicación con los usuarios que atendemos a veces nos falta precisamente  esto mismo, atenderles, prestar una verdadera atención a las personas que acuden a tratarse y se ponen en nuestras manos. En uno de nuestros primeros artículos del blog, ya abordamos el tema de la comunicación y la relación de ayuda. En él hablábamos del Counselling, procedente de la corriente humanista , que señala tres características principales que deben estar presentes en toda relación de ayuda: la aceptación incondicional, la autenticidad o congruencia y la empatía.

Para leer más, pulsa el siguiente enlace:

https://rhbneuromad.wordpress.com/tag/counselling/

En esta entrada nos centraremos en la importancia de una comunicación motivadora que conecte a la persona con sus recursos y posibilidades y no con sus límites. Hablaremos de la estrategia PERA para que nuestra comunicación sea de verdad comunicación y sea también efectiva, vamos, para que sea la «repera«.

LOS CUATRO PASOS DE LA COMUNICACIÓN

pera

Primero hemos de ser conscientes de que es importante favorecer la vinculación con el usuario con preguntas para conocer realmente su estilo de vida, sus prioridades, la percepción que tiene de sí mismo y de su situación. Hemos de preguntar y después escuchar con todos nuestros sentidos, no solo lo que nos dicen verbalmente sino con qué tono de voz y con qué postura. Hemos de escuchar sin hacer nada más, sin pensar en qué vamos a recomendar o qué actividad vamos a realizar después. No hemos de presuponer nada, sólo descubriremos lo que de verdad necesita el otro con una escucha plena. Si nos saltamos este primer paso, es muy probable que no obtengamos los resultados esperados de nuestra comunicación.

Después de preguntar y escuchar, es preciso que recapitulemos la información para comprobar si hemos entendido de verdad lo que la persona quiere transmitirnos. Recapitulando evitamos en gran medida el sesgo de nuestra interpretación y, al mismo tiempo, devolvemos a la persona su mensaje haciéndola más consciente del mismo. Hacemos de espejo de sus pensamientos y reflexiones y, en ocasiones, de sus propias incongruencias.

Por último, asesoramos en función de lo que hemos comprendido, adaptándonos a la persona que tenemos delante y ofreciendo siempre más de una opción. Dar alternativas ayuda a que la persona sienta que tiene el control de la situación. Favorecer la toma de decisiones entre varias opciones incentiva la autogestión del bienestar propio. De esta forma, la persona se siente mejor, más responsable de su proceso de rehabilitación y más protagonista de su vida.

Aunque en nuestra mente visualicemos la mejor opción, por ejemplo a la hora de asesorar acerca de una silla de ruedas electrónica o una scooter, es la persona en última instancia quien va a utilizarla y ha de encontrarse a gusto con ella en todos los sentidos. Nosotros, por nuestra formación, debemos informar de los pros y los contras de las diferentes opciones y relacionarlos con la situación de la persona, sus características personales y también las del terreno o las viviendas en las que vaya a hacer uso de la ayuda. Pero nuestro papel es únicamente asesorar, a la persona le corresponde decidir con toda la información.

Pero nuestra labor al asesorar no se limita exclusivamente en informar, también hemos de motivar a las personas a que vivan unas vidas lo más plenas y significativas posibles. Hemos de conocer cuál es la motivación que una persona tiene para desplazarse de forma autónoma. Quizás su principal motivación sea ir al parque con sus hijos o acercarse a una churrería a dos manzanas de su casa. O quizás no está motivado a desplazarse de forma autónoma y no le importa que le lleven en silla y prefiere dedicar su energía a ser capaz de utilizar el ordenador de forma autónoma para chatear con personas de todo el mundo o aprender francés a distancia…  ¿Y si su familiar o el equipo profesional se empeña en que alcance la independencia en algo que para esa persona es ahora irrelevante? Habría que priorizar y conocer en qué actividades quiere realmente esforzarse para realizarlas por sí mismo y cuáles otras prefiere delegar. Potenciamos la autonomía pero sobre el respeto a la capacidad de elegir. Nuestros esfuerzos de motivación a la hora de recuperar capacidades o aprender destrezas para utilizar productos de apoyo u ortesis han de ir encaminadas a enriquecer la vida de las personas que tratamos, no nuestras expectativas.

Es muy importante también conseguir que la persona imagine sus logros cuando consiga sus objetivos para aumentar su motivación. Los procesos de rehabilitación normalmente son largos y para favorecer la adherencia al tratamiento y la implementación de los cambios en cuanto a utilización de ortesis o adquisición de ayudas, la persona ha de tener presente qué va a conseguir gracias a esos cambios. Por ello, apoyándonos en lo que aún puede hacer la persona y resaltándolo, podemos invitarla sutilmente a visualizar qué beneficios obtendrá gracias a la rehabilitación y a estos cambios.

«Y, si tuvieras ya una silla de ruedas eléctrica o una scooter, ¿la utilizarías primero para desplazarte por tu barrio e ir al parque o para ir a centros comerciales?» Esta comunicación sugestiva, también llamada ericksoniana, ayuda a la persona a conectar con ese futuro posible en el que se abren nuevas puertas que parecían cerradas y se encuentra más fácilmente la motivación para continuar el proceso de rehabilitación y emprender los cambios necesarios para vivir mejor.

Aquí os dejamos un cuadro con las características de la comunicación usual y las de la comunicación motivadora.

COMUNICACIÓN USUAL COMUNICACIÓN MOTIVADORA
Monólogo en el que se habla mucho más de lo que se escucha Diálogo en el que se escucha más de lo que se habla
Juicio de lo que es bueno y «hay que hacer» Apertura de elecciones posibles con diferentes repercusiones
Presuposición de lo que el otro necesita Valoración de los intereses y necesidades particulares
Excesivo paternalismo Respeto de la libertad de decisión y autonomía
Enfoque en el problema y en la falta de capacidad Enfoque en la solución y en la capacidad
Motivación por alejamiento del malestar Motivación por aproximación a un mayor bienestar

«Se escucha más que se habla. Se entiende más que se juzga. Se pregunta más que se supone. Se asesora más que se impone».

Y tú, ¿escuchas más o hablas más? ¿Te parece importante atender a tu forma de comunicarte con los usuarios de tus servicios?

Autora: Beatriz Tierno Tierno.

Fisioterapeuta. Terapeuta Ocupacional. Docente. Formada en PNL, hipnosis y otras terapias afines.

beatriztiernotierno@gmail.com

 

 

 

Nuevo artículo: Vejiga Neurógena y Terapia Ocupacional.

Hoy queremos compartir con todos vosotros, un nuevo artículo que os puede servir de mucha utilidad. Está elaborado por Patricia Madurga y Héctor Robles, dos Terapeutas Ocupacionales con experiencia en daño cerebral que actualmente trabajan en México.

Una vez más, muchas gracias a Patricia y a Héctor por vuestra colaboración!

VEJIGA NEURÓGENA Y TERAPIA OCUPACIONAL 

imagen-1

La vejiga neurógena consiste en una función anormal de la vejiga, que carece de control vesical por afección cerebral, de la médula espinal o de los nervios.  Las causas son variadas ya que cualquier trastorno que interfiera con los nervios que controlan la vejiga o el esfínter pueden ocasionarla: lesiones medulares, infecciones cerebrales o medulares, accidentes cerebrovasculares,  esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, neuropatía diabética, lesión de los nervios durante una cirugía pélvica o tumores.

Los síntomas, aunque dependen de la causa y pueden presentarse de forma diferente en cada individuo, son principalmente:

  • Incontinencia urinaria.
  • Goteo del flujo urinario.
  • Escurrir mientras se orina.
  • Incapacidad para orinar (retención de orina).
  • Exceso de orina debido a una vejiga llena.
  • Dolor al orinar.

imagen-2

Existen varios tipos de vejiga neurógena:

    1. Espástica o Refleja: presenta contracciones vesicales involuntarias y percibe la necesidad de orinar, incluso cuando hay poca cantidad o nada de orina en la vejiga, por lo que se vacía automáticamente y los pacientes no saben en qué momento sucederá. Normalmente, las contracciones se producen de forma descoordinada con el músculo que cierra la vejiga (esfinter urinario) esto hace que el paciente presente pérdidas de orina.
    1. Vejiga flácida o no refleja: los músculos de la vejiga se encuentran flácidos, no se siente cuando la vejiga está llena por lo que se llena hasta rebosar y la orina gotea. Es necesario, en estos casos, realizar maniobras de vaciado como la maniobra de Credé, Valsalva o cateterismo.
    1. Mixta: casos que presentan elementos tanto de la vejiga flácida como de la espástica.

imagen-3

Es importante en este diagnóstico el manejo y tratamiento multidisciplinar en el que se combine terapia farmacológica, métodos adecuados de vaciamiento y hábitos saludables.

Consideramos vital poder crear una red de cooperación entre profesionales y paciente así como familiares en el caso de pacientes pediátricos o cuidadores, bien sean pacientes adultos o pediátricos, con los objetivos de:

  • Conservar la función renal normal.
  • Evitar infecciones de orina.
  • Prevenir enfermedades renales crónicas.
  • Adaptarse a la sociedad.
  • Mejorar la calidad de vida.

Desde el área de Terapia Ocupacional, en la que nuestra prioridad es mejorar la calidad de vida del paciente así como potenciar su autonomía e independencia en esta actividad de la vida diaria, trabajamos como parte del equipo reforzando el método de vaciamiento adecuado según las indicaciones médicas y brindando en estrategias que puedan favorecer su desempeño:

  • Reconocer los síntomas de  una infección urinaria (fiebre, ardor, dolor en la espalda baja o aumento de la necesidad de orinar).
  • Elaborar un diario en el que se registre lo horarios, cantidades y existencia de goteo al orinar para poder elaborar rutinas de vaciamiento.
  • Realizar ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico.
  • Enseñanza de la Maniobra de Credé si existe indicación médica para ello.
  • Reforzar los beneficios de realizar un sondaje adecuado así como los cuidados necesarios para ello.
  • Establecer rutinas y hábitos saludables incluyendo una dieta rica en fibra y con la ingesta hídrica necesaria.
  • Favorecer, a través de cuestionario de roles e intereses, actividades de ocio y deportivas que potencien una vida activa que favorezca el manejo de la vejiga e intestino neurogénico.

Autores del artículo: 

Patricia Madurga Mena, Terapeuta Ocupacional.

Héctor Robles Santalla, Terapeuta Ocupacional y Máster en Neuropsicología Clínica.

Bibliografía:

Litton, J. Salinas. Manual de vejiga neurógena traumática. Editorial Mafre 1993.

Montoto Marqués. Lesión Medular y vejiga neurógena: valoración y rehabilitación. Ars Médica 2005.

E. Martinez-Agulló, J.P. Burgués Gasión, J.M. Alapón Alacreu. Vejiga Neurógena, conceptos básicos. Clínicas Urológicas de la Complutense. Nº 8. 2000

Fuente imágenes:

http://www.diabetesbienestarysalud.com/2016/01/vejiga-neurogenica/

http://www.imgrum.net/tag/neur%C3%B3gena

http://mujerbien.com/vejiga-neurogenica-y-disinergia-del-esfinter-uretral/

 

 

ARTÍCULO: “Teorías del aprendizaje en NEURORREHABILITACIÓN, ¿Cómo nos puede ayudar?”

“TEORÍAS DEL APRENDIZAJE EN NEURORREHABILITACIÓN, ¿CÓMO NOS PUEDE AYUDAR?”

Con una mediación efectiva se consigue favorecer y estimular el desarrollo de los procesos cognitivos y emocionales, y modificar las disposiciones neuronales de tal forma que ayuden a la persona a desarrollar aprendizajes significativos, pero, sobre todo, a transferir esos aprendizajes a la vida cotidiana con la mejor adaptabilidad al medio social”. (neurocognitiva.net)


Los terapeutas, familiares y cuidadores de personas con afectación neurológica afrontamos cada día la tarea de crear en la persona afectada nuevo aprendizajes que le ayuden a ser más integrado e independiente. Muchas veces tenemos claro qué nos gustaría conseguir, algunas veces conocemos de dónde partimos, y, no siempre, sabemos cómo estimular el aprendizaje en esa persona.

El contexto en el que más se han formulado estas cuestiones es el educativo, de donde podemos extraer valiosos modelos y teorías del aprendizaje humano que nos sirvan en nuestro cometido para ahorrarnos esfuerzos y frustración, y nos ayuden a llegar lo más lejos posible.

En primer lugar vamos a situar nuestro papel, el de terapeuta, familiar o cuidador interesado en generar un aprendizaje en la persona afectada. A esta figura la vamos a denominar mediador. Y¿cuál es esa mediación que debe de hacer? Pues bien, el mediador actúa entre lo que la persona puede hacer por sí misma y lo que puede llegar a hacer sin ayuda. Esto es lo que se conoce como nivel de desarrollo real (NDR) y nivel de desarrollo potencial (NDP) respectivamente (Vigostsky).

Para ello ha de tener en cuenta varios puntos:

• Cual es el nivel del que partimos
• Cual es nivel que puede llegar a alcanzar la persona
• Como lograr la reorganización de forma que la mediación externa que ejercemos se termine convirtiendo en mediación interna de la persona y se logre la autonomía en esa actividad.

En cuanto al primer punto, es muy importante conocer que capacidades tiene la persona en el momento actual, ya que de aquí partirá todo el proceso. Las evaluaciones propias de cada disciplina, así como la observación del desempeño, nos guiarán en esta estimación. De este modo podremos asegurarnos de que el aprendizaje resulta significativo (Ausubel), esto es, está en conexión con los conocimientos previos de modo que (incluso neurofisiológicamente) sean eficaces.

Para el segundo punto es imprescindible que el objetivo inmediato de aprendizaje que elijamos se ajuste al nivel de desarrollo próximo de la persona. En rehabilitación se habla de objetivos realistas y a corto plazo. Si elegimos uno demasiado sencillo, corremos el riesgo de que no mantenga el interés o bien no se avance tanto como seria posible. Por otro lado, si elegimos uno demasiado exigente, es probable que se frustre y pierda confianza. Por eso es importante que tanto los objetivos globales como los de cada sesión sean ajustados a lo que la persona puede terminar haciendo por sí misma en esa misma sesión (y no a lo que a nosotros nos gustaría o lo que la persona espera de nosotros).

El tercer punto no es menos importante que los dos anteriores. El mediador hace que la persona pase de no poder hacer una tarea, a poder hacerla con su ayuda, hasta por fin realizarla de forma autónoma.Podemos llegar a ello de diferentes formas:

• Haciendo uso de herramientas que apoyen la adaptación del aprendizaje (todo tipo de material, desde un antideslizante hasta una colchoneta).
• Utilizando el lenguaje como mediador del proceso, siempre que sea posible, ya que permite la transmisión de información abstracta. Por ejemplo, si queremos que la persona recapacite sobre lo que se ha conseguido o generalice el aprendizaje a otras situaciones, podemos hacerlo de forma explícita a través del lenguaje. Se puede hacer en forma de explicaciones, más adelante pasar a hacer preguntas que la persona vaya siendo capaz de contestar, para que después pueda plantearse y responder por sí mismo al interiorizarlas.
• Mostrando la acción directamente para que la persona la imite, haciendo de modelos(modelado, aprendizaje vicario), cuando no puede mediar el lenguaje debido las capacidades de la persona o bien cuando resulta más complicado describir que mostrar.

En la práctica se utilizan combinadas según se requiera.

Puede guiarnos en el proceso intervención el concepto de andamiaje (Bruner). Se utiliza esta metáfora para explicar cómo ha de ser la ayuda del mediador: como hacen los andamios de un edificio, aposentan la estructura mientras ésta se va construyendo, siendo transformados según necesite la construcción, para irse eliminando poco a poco hasta que llega el punto en que el edificio se mantiene por sí mismo y las ayudas pueden desaparecer. Asimismo, en rehabilitación, partiendo de una tarea al alcance de la persona, procuramos ayudas a la persona, retirándolas poco a poco y en el momento adecuado para estimular el aprendizaje que permita realizarlo por sí misma, tanto en el desarrollo de capacidades como de actividades.

Otro concepto que nos puede ayudar en este punto es el de aprendizaje mediado (Feuerstein), que es la forma en que los estímulos (externos o internos) son transformados por el mediador que, haciendo uso de su intención, conocimiento y emociones, selecciona y organiza los estímulos adecuados para la persona, de manera que en el futuro logre identificar, seleccionar y organizar los estímulos por sí misma y de forma interna. Incluye la idea de que la implicación intencional y emocional del mediador en el proceso de aprendizaje resulta de vital importancia para promover la motivación en la otra persona. La actitud del mediador, su implicación, y no únicamente las ayudas que presta, son el motor del aprendizaje y cambio. Este concepto lo podemos relacionar con el de presencia terapéutica (que trataremos de desarrollar, si es de interés, en otro artículo).

En la experiencia de aprendizaje mediado (EAM) (Feuerstein) se concibe el proceso de aprendizaje como una experiencia de enriquecimiento y desarrollo por parte tanto del mediador como de la persona. Puede sernos de gran ayuda este concepto, ya que como mediadores nos abre a la experiencia de enriquecimiento que supone este papel, y nos sitúa en una posición que en ocasiones puede cambiar nuestra perspectiva del tratamiento, no solo de dar, sino también ser conscientes de lo que recibimos en ese proceso. Cuando el mediador se implica de forma activa en la tarea, el aprendizaje cobra significado y se involucra la motivación del sujeto. La tarea de aprender es reforzante cuando la persona experimenta que a través de ese aprendizaje pasa a ser capaz de hacer algo que antes estaba fuera de su alcance. Es misión del mediador recapacitar y hacer consciente a la persona de ello siempre que se pueda.

En conclusión, estos conceptos extraídos del contexto educativo, nos pueden ayudar a tener claro qué ocurre y donde nos situamos en cada momento cuando afrontamos la tarea de enseñar a alguien.

Emma Gil Orejudo.  Neuropsicóloga

Email: emma_g10@yahoo.es

Fuente imagen: http://www.canstockphoto.es/hombres-en-andamio-trabajando-cerebro-14488645.html

Artículo: “Prevención de caídas en pacientes con Demencia”

La segunda causa de muerte en el mundo, por lesiones accidentales, son las caídas, según datos de la OMS. Se calcula que unas 424000 personas mueren al año a causa de una caída y la población que más caídas mortales sufre son los mayores de 65 años. En cuanto a porcentajes se estima que el 60% de las personas con deterioro cognitivo caen el año y el 80% en los casos de demencia.

Las características de la población española, que ha venido envejeciendo en las últimas décadas, nos presenta un panorama de aproximadamente 7,5 millones de personas mayores de 64 años, es decir, más de un 16% de la población se ve afectada por este problema .Además representa un problema para la salud pública debido a sus consecuencias médicas, psicológicas, sociales y económicas.

Como sabemos, existen una serie de cambios asociados al envejecimiento que predisponen a las caídas:

• Disminución de la agudeza visual.
• Degeneración de estructuras articulares.
• Disminución de la sensibilidad propioceptiva.
• Enlentecimiento (velocidad de procesamiento y tiempo de reacción).
• Problemas de equilibrio.
• Debilitamiento muscular.
• Deterioro cognitivo.
• Alteración de la atención.
• Alteración de las funciones ejecutivas.
• Problemas conductuales (inhibición principalmente en algunos casos).

 

caidas 1

En el caso de pacientes con demencia, la causa de las caídas es difícil de determinar y, a menudo, su etiología es multifactorial; asi mismo ocurre en los casos de deterioro cognitivo. La propia patología supone un factor de riesgo.

Por ello, son importantes, los programas de prevención que pueden incluir varios componentes para identificar y modificar riesgo tales como:

1. Intervenciones clínicas para identificar factores de riesgo, como el examen y modificación de la medicación.
2. Evaluación del domicilio y modificación del entorno.
3. Prescripción de dispositivos asistenciales apropiados para paliar los problemas físicos y sensoriales.
4. Fortalecimiento muscular y ejercicios de equilibrio prescritos por profesionales sanitarios con formación adecuada.
5. Programas grupales comunitarios que pueden incorporar componentes como la educación para prevenir las caídas así como ejercicios de equilibrio dinámico y fortalecimiento muscular.
6. Uso de protectores de la cadera en personas con riesgo de fractura de la cadera en caso de caída.

Los terapeutas ocupacionales son expertos evaluando tanto al individuo como el ambiente y el desempeño de las actividades de la vida diaria. Desde Terapia Ocupacional se trabaja tanto con el paciente como con sus familiares o cuidador primario para valorar las limitaciones del individuo y el entorno dentro del hogar a fin de detectar riesgos que puedan provocar caídas.

Para ello se requiere una serie de acciones que tienen como objetivo mejorar las habilidades físicas y destrezas a la hora de realizar las actividades de la vida diaria con seguridad.

Es imprescindible trabajar en equipo y diseñar un plan de tratamiento físico individualizado, en el que se incluyan ejercicios de equilibrio, fuerza, coordinación, resistencia física y capacidad de marcha sin olvidar el área cognitiva (atención, funciones ejecutivas y conducta).

En cuanto al cuidado en el hogar, a grandes rasgos y generalizando, algunas de las recomendaciones son:

a) Tener una cama baja, de manera que los pies toquen el suelo cuando se sienten al borde de ésta y minimizar los peligros por tropiezos (retirar cables que pueda haber por la casa, retirar las alfombras, evitar mascotas pequeñas, eliminar escalones, procurar una adecuada iluminación) y en el caso del baño se recomienda el uso de pasamanos en bañera o ducha así como en el inodoro y utilización de tapete antideslizante en la bañera o ducha.
caidas 2

b) Se invita a organizar la casa de manera que las cosas sean fáciles de alcanzar, tener el teléfono accesible, evitar escaleras, ubicar la alcoba en planta baja y disponer de baño en la misma planta.
caídas 3Prevenir caídas y aliviar el temor de caer son intervenciones que promuevan la seguridad y el bienestar del adulto mayor, sobre todo en casos de demencia o deterioro cognitivo, y la terapia ocupacional es una disciplina que trabaja directamente con este colectivo para procurar su máxima participación en las actividades de la vida diaria de manera segura así como potenciar un enlentecimiento del deterioro cognitivo, factores ambos, esenciales en el tema que nos ocupa.

Para finalizar, queremos mencionar que en el año 2008 la Academia Americana de Neurología (AAN) elaboró una guía de valoración del riesgo de caídas en distintos tipos de pacientes neurológicos, entre los que se encuentran los que padecen demencia.

Pueden acceder a ella en este link:https://www.aan.com/Guidelines/Home/GetGuidelineContent/265

AUTORES del ARTÍCULO:

Patricia Madurga Mena, Terapeuta Ocupacional.
Héctor Robles Santalla, Terapeuta Ocupacional. Máster en Neuropsicología Clínica.
Email: amaran.to@hotmail.com
Facebook: Amaranto Terapia Ocupacional
http://www.amarantoterapiaocupacional.com

BIBLIOGRAFÍA:
http://www.neurology.org/content/70/6/473.full.html
http://www.revistaalzheimer.com/PDF/0044.pdf
http://www.hipocampo.org/documentos/doc0003.asp
http://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-geriatria-gerontologia-124-articulo-deterioro-cognitivo-riesgo-caida-el-90040518
http://www.elsevierinstituciones.com/ficheros/pdf/62/62v10n76a90002881pdf001.pdf

Fuente de las imágenes:
deterioroeneladultomayorysuimpac.weebly.com
http://www.terapia-ocupacional.com
agrega.educacion.es

Artículo: “Estudio de un caso clínico. Valoración y Tratamiento de Terapia Ocupacional. 2ª parte.”

En la primera parte del artículo del otro día planteamos los siguientes objetivos a corto plazo…Vamos a recordarlo:

En este caso, a corto plazo planteamos que debido al nivel de actividad e independencia que tenía el paciente antes de la lesión, era muy importante para él que adquiriera mayor autonomía. Por lo que nos centramos en conseguir la independencia en el vestido de la parte superior con buena calidad en el movimiento esto implicaría:

  • Buena activación y alineación de tronco
  • Integración de su miembro superior afecto

Por lo que en las sesiones de tratamiento para la consecución de los objetivos planteados debemos trabajar los siguientes aspectos:

Decíamos que al paciente le costaba extender el tronco para colocarse la camiseta, así tenía mucha dificultad para conseguir ponérsela y si lo conseguía, era de forma muy costosa. Para conseguir una mayor activación, debemos trabajar la core stability facilitando como terapeutas para conseguir activación de la musculatura.

Podemos trabajar desde diferentes “postural set”, progresando en el nivel de dificultad/exigencia.

En sedestación debemos plantear actividades que impliquen extensión de tronco, por lo que trabajaremos en sedestación activa y provocando reacciones de enderezamiento para llevar carga a su hemicuerpo afecto.

Realizar alcances con diferentes objetos y alturas, jugando también con la altura de la camilla o banqueta en la que se encuentre sentado, a mayor altura más exigencia.

1

“En esta actividad se le pide que pase los objetos de un lado a otro, las manos del terapeuta facilitan la activación abdominal, otra de las manos controlan el miembros superior afecto”.

Se pueden plantear también actividades funcionales en bipedestación, ya que en este caso al ser tan hipotónico facilita la activación de la musculatura extensora.

Después de trabajar el control de tronco nos centramos en el miembro superior afecto, debemos incidir en una buena alineación, normalizar tono y tratamiento específico de la musculatura, como preparación para la funcionalidad.

El tratamiento de la sensibilidad en este caso también es muy importante, para conseguir mayor integración en su esquema corporal.

2

Podemos trabajar la activación de patrones de movimiento del miembro superior con actividades en cadena cerrada para dar mayor estabilidad, como por ejemplo realizar cargas/apoyos sobre su brazo afecto, con buena alineación facilita la activación de la musculatura extensora y la estabilidad escapular.

Después podemos darle progresividad en el tratamiento con tareas funcionales más complejas.

Como ejemplo, le pedimos el alcance de un vaso controlando en todo momento buen apoyo y alineación del miembro superior, facilitando el inicio del movimiento.3

Concluyendo…

Después de varias sesiones de tratamiento, para la consecución de los objetivos planteados conseguimos que sea autónomo en la actividad planteada en el inicio del tratamiento “puesta de camiseta” y logramos los siguientes aspectos:

  • La actividad se realiza de forma más armónica y con menor gasto energético.
  • Mejoramos la extensión de tronco y mejor reparto de cargas en sedestación.
  • Conseguimos que haya mayor integración de su miembro superior afecto.
  • Por lo tanto, la actividad se realiza con mejor CALIDAD de movimiento y logramos la consecución de nuestro objetivo a corto plazo.

4

¿Y vosotros, como plantearíais el tratamiento?

Autora. Pilar Rodríguez Pérez

Nota:

El objetivo de este artículo es compartir de forma práctica y sencilla nuestra experiencia clínica diaria, es meramente informativo y complementario, por lo que no sustituye la formación específica, las bases de las técnicas actuales y los conocimientos profesionales adquiridos en la especialización del campo.