
El éxito se puede basar en que este implante tiene las mismas propiedades mecánicas que la propia duramadre, por lo que esperemos que se abran nuevas posibilidades terapéuticas para pacientes que han sufrido un traumatismo o trastornos neurológicos, en particular para aquellos que han sufrido una lesión medular. También se podría llegar a utilizar para los tratamientos de la epilepsia, Parkinson y terapia contra el dolor.
Se tiene planificado realizar ensayos clínicos en seres humanos y ya estarían preparando un prototipo para su comercialización. Han llegado a estimar que dicho implante podría funcionar hasta casi diez años en un paciente humano.
Fuente noticia: http://cincodias.com/cincodias/2015/01/12/lifestyle/1421097044_435086.html
